jueves, 2 de abril de 2015

Motril toma la delantera y se posiciona como tercer destino de cruceros andaluz Granadahoy.com

El volumen de cruceristas del Puerto crece un 28,6% en el último año y supera por primera vez los 19.500 viajeros Motril adelanta a Almería y Sevilla como dársena de escala
GUADALUPE S. MALDONADO GRANADA
La dársena ha alcanzado una cifra histórica de tráfico.

El futuro turístico de Motril pasa por los cruceros. Eso lo sabe la Autoridad Portuaria, que trabaja ya en un plan estratégico para afianzar este sector y buscar una posición de liderazgo en cruceros de lujo; y lo sabe el Ayuntamiento de Motril, que apuesta por mejorar la atención al crucerista y que ha diseñado junto al Puerto y la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical el sello de calidad 'Cruise Friendly'. El futuro turístico de Motril y de toda la Costa pasa por este segmento turístico que, de hecho, ya está jugando un papel importante en el desarrollo del sector en la comarca. 

Poco a poco, el Puerto de Motril ha ido escalando posiciones como dársena de escala de los grandes cruceros que pasan por el Mediterráneo. En el último año, la infraestructura granadinas ha albergado 30 cruceros de distintos tamaños que han llevado hasta Motril a 19.589 pasajeros. El balance de 2014 es excelente para el puerto motrileño. la última estadística publicada por Puertos del Estado deja poco lugar a dudas. Por un lado, los casi 20.000 cruceristas que han llegado al Puerto arrojan una cifra histórica que no se ha alcanzado en toda la serie estadística, que se remonta al año 2005 y que constata que entre 2006 y 2012 la infraestructura granadina no llegó a acoger en ningún momento a más de 10.000 pasajeros. 

Y, por otro, consolida a Motril como el tercer puerto de destino de los cruceros que hacen escala en Andalucía. En el último año, la dársena motrileña ha conseguido adelantar a Sevilla y Almería en número de cruceristas. Aunque la cifra total de barcos recreativos que han hecho escala en el municipio granadino apenas ha variado respecto a 2013 (se ha pasado de 27 a 30), la capacidad de esos 'hoteles' flotantes sí que lo ha hecho. 

Los 19.589 cruceristas que pasaron por Motril a lo largo de 2014 suponen un incremento del 28,7% respecto al tráfico de pasajeros del año anterior, lo que ha sido fundamental para superar el tráfico el volumen de cruceristas registrado por los puertos de Almería (16.870 cruceristas) y Sevilla (15.970). 

Granada ha escalado, por tanto, del quinto al tercer puesto como destino del turismo de cruceros andaluz, pero sigue muy alejada de las grandes cifras que cosechan Málaga y Cádiz, las dos dársenas que lideran el ranking autonómico. En 2014, el puerto de la Bahía de Cádiz registró el paso de 381.285 cruceristas, mientras que el de Málaga albergó a 407.870. En conjunto, el tráfico portuario de estas dos infraestructuras andaluzas supone el 93,8% del número total de cruceristas que pasaron por Andalucía en 2014. El volumen de pasajeros de cruceros de Motril, por su parte, apenas representa un 2,3% del total de viajeros que pasaron por los puertos autonómicos, que alcanzaron la cifra de 841.599. 

Eso sí, la evolución del Puerto motrileño es la más positiva de toda Andalucía. El incremento de viajeros del 28,6% que ha registrado en el último año hace palidecer los porcentajes de subida registrados por el Puerto de la Bahía de Cádiz, de apenas un 1,6%, y el de Málaga, del 2,7%, las únicas dársenas andaluzas que, junto a la de Motril, han registrado un comportamiento positivo a lo largo de 2014. El resto de los puertos han visto caer su actividad en el último año, al menos en número de cruceristas: el de Almería ha registrado un descenso del 0,6%, mientras que el tráfico de Sevilla ha caído un 18,1%. Aunque se trata de un dato anecdótico, el puerto de la Bahía de Algeciras también ha visto caer su tráfico portuario un 82,3%, pasado de 85 a 15 cruceristas. 

Según la información de Puertos del Estado, la evolución que ha experimentado en el último año el Puerto de Motril no sólo es la mejor de toda Andalucía, sino que también es una de las más positivas del conjunto nacional. El último informe estadístico refleja que únicamente tres puertos españoles han logrado crecer más que el de Motril en los últimos doce meses: Bilbao, que ha experimentado un aumento del tráfico del 39,8%; Ferrol, que en 2014 registró un 259,5% más de cruceristas; y Tarragona, que ha visto crecer la cifra de viajeros un 35,4%. 

La escalada de posiciones del Puerto de Motril, sin embargo, no se ha producido en término de número total de cruceros. Si en lugar de atender a la capacidad de los barcos se tiene en cuenta la cifra de navíos que han atracado en la dársena granadina, Motril se situaría en el cuarto puesto, precedida por la Bahía de Cádiz (285 cruceros), Málaga (227) y Sevilla (61). Almería, con 23 cruceros, cerraría el ranking. 

En cualquier caso, a nadie se le escapa que el Puerto de Motril ha experimentado un cambio radical como destino de cruceros. Y lo ha hecho en apenas cuatro años. Según la estadística de Puertos del Estado, fue 2011 el año que marcó un antes y después para la dársena motrileña. Ese año, el Puerto prácticamente multiplicó por cuatro el número de pasajeros, pasando de los 2.335 de 2010 a 8.998. El siguiente ejercicio o el tráfico portuario volvió a crecer un 17,9%, permitiendo a Motril superar por primera vez desde 2005 -año en el que comenzó la mala racha para el Puerto- los 10.000 cruceristas. Un año después, el volumen de pasajeros había vuelto a experimentar un 43,6%, superando los 15.200 viajeros en el año 2013, que se han convertido un ejercicio después en 19.589, una cifra que marca un nuevo récord para el turismo de cruceros.

Las cicatrices sobre la salud mental de la violencia de género ABC/SALUD

os trastornos mentales en las mujeres que han sufrido violencia de género tienden a ser más graves


VALERIO MERINO

Según los datos de la macroencuesta encargada al Centro de Investigaciones Sociológicas por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad presentada ayer el 12,5% de las ciudadanas españolas mayores de 16 años ha sufrido violencia de género alguna vez en su vida y el 2,7% lo ha padecido en el último año. Además de las lesiones físicas, las mujeres que son víctimas de la violencia doméstica también tienen un mayor riesgo de problemas de salud mental, como depresión y otros síntomas psicóticos. Estas son las conclusiones de un estudio que acaba de ser publicado en «Depression and Anxiety» por un equipo de investigadores del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del Kings College de Londres (Inglaterra), el Instituto Universitario de Salud Mental Montreal y la Universidad de Montreal(Canadá).
Los investigadores analizaron a 1.052 madres que participaron en el Estudio Longitudinal de Riesgo Ambiental durante más de 10 años. Todas ellas estaban libres de depresión al inicio del estudio. Durante los 10 años que duró el trabajo los investigadores llevaron a cabo varias entrevistas para determinar si los sujetos habían sufrido violencia por parte de sus cónyuges y si sufrían de trastornos de salud mental.
«Hemos analizado el impacto de la violencia doméstica sobre el posible riesgo de desarrollar trastornos de salud mental, especialmente la depresión», señala Isabelle Ouellet-Morin, del Instituto Universitario de Salud Mental de Montreal. Pero el trabajo también estudió el papel que podían tener ciertos factores de la historia personal de las víctimas, como el abuso infantil o la pobreza económica.

Abusos en la infancia

Los investigadores se encontraron que más de un tercio de las mujeres que había participado en el estudio reconocieron haber sufrido violencia por parte de sus cónyuges, por ejemplo, ser empujada o golpeada con un objeto. Se daba la circunstancia que estas mujeres tenían además un historial más extenso de abuso infantil, consumo de sustancias ilícitas, pobreza económica, embarazo precoz y una personalidad antisocial. En este caso concreto, las mujeres eran dos veces más propensas a sufrir depresión, a pesar de que se controlaran los efectos del impacto del abuso infantil.
El trabajo muestra que la violencia doméstica tiene un impacto no solo en el estado de ánimo, sino en otros aspectos de la salud mental. Por ejemplo, estas mujeres tenían un riesgo tres veces mayor de desarrollar síntomas psicóticos similares a la esquizofrenia. Y dicho riesgo se duplicó en las mujeres que además habían sido víctimas de abuso infantil.
«La violencia doméstica es inaceptable. Nosotros hemos demostrado que estas lesiones no son sólo físicas, también pueden ser psicológicas, ya que aumentan el riesgo de depresión y los síntomas psicóticos», añade Louise Arsenault, investigadora en el Kings College. Por eso, subraya, «los profesionales de la salud deben ser muy conscientes de la posibilidad de que las mujeres que sufren problemas de salud mental también pueden ser víctimas de la violencia doméstica y viceversa. Dada la prevalencia de la depresión en estas víctimas, tenemos que evitar estas situaciones y tomar medidas. Estos actos de violencia hacen algo más que dejar daños físicos, sino que dejan cicatrices psicológicas», añade Arsenault.
No es desde luego éste el primer estudio que muestra los devastadores efectos de la violencia de género sobre la salud mental de las mujeres. Otro trabajo publicado en «The Journal of the American Medical Association» (JAMA) indicaba que las personas que sufren violencia de género tienen una mayor incidencia de la ansiedad o de sufrir trastornos por uso de sustancias. El estudio del JAMA, realizado sobre una muestra de casi 4.500 mujeres, señalaba que aquellas que habían sufrido violencia de género, como violación, asalto sexual o violencia doméstica, tenían una mayor prevalencia de trastornos mentales, disfunción y discapacidad.
La investigación además aportaba otro dato: los trastornos mentales en las mujeres que han sufrido violencia de género tienden a ser más graves y se asocian con otras comorbilidades que requieren enfoques integrales para su tratamiento.

miércoles, 1 de abril de 2015

La salud, derecho fundamental amparable ELHUFFINGTONPOST

 
Médico Especialista en Otorrinola

El pasado 10 de marzo se presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid la Declaración Institucional por la Universalidad de la Salud, que fue firmada por la práctica totalidad de fuerzas políticas de nuestro país con la excepción del Partido Popular y Ciudadanos; esta declaración surgida a iniciativa de Médicos del Mundo ha estado avalada por más de medio centenar de organizaciones sociales.
Los partidos políticos firmantes del documento (PSOE, IU, CiU, UPyD, BNG, Compromis, ERC, NC, Coalición Canaria, Geroa Bai, Amaiur, Equo y Podemos) asumen el compromiso de poner en marcha medidas legislativas, políticas y presupuestarias para restituir en nuestro modelo sanitario el principio de universalidad de la asistencia sanitaria quebrado por la política del Gobierno del Partido Popular mediante la promulgación del RD Ley 16/ 2012 que excluía del derecho a la asistencia sanitaria a casi un millón de personas residentes en nuestro país.
A este respecto, manifesté en su momento mi oposición a la política de exclusión que el citado Real Decreto-Ley ponía en marcha, y lógicamente no me ha producido ninguna sorpresa la ausencia del PP entre las fuerzas políticas firmantes; ha sido su Gobierno quien ha cometido los mayores atropellos en relación al derecho a la protección a la salud, practicando una política de exclusión que nos avergüenza a muchos. Incluso la defensora del pueblo, nada sospechosa de ser una izquierdista radical, ha pedido al Gobierno reintegre el derecho a la asistencia sanitaria a todas las personas que residen en nuestro país.
Sí es llamativa la ausencia de Ciudadanos entre las fuerzas políticas firmantes de la citada declaración; tratándose de un partido que se presenta como nuevo, parece que en relación al derecho a la salud adopta la postura vieja de la derecha neoliberal que no contempla el derecho a la salud y a la asistencia sanitaria como un derecho de la persona.
Expuesto lo anterior y al hilo de la declaración firmada, me parece oportuno efectuar una serie de puntualizaciones, algunas preguntas y una propuesta. Veamos.
El RD Ley 16/ 2012, al restaurar el concepto de asegurado para tener acceso a la asistencia sanitaria, choca en mi opinión con los principios establecidos en pactos y declaraciones internacionales tales como: Declaración Universal de Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y Carta Social Europea; todos ellos establecen la salud y la asistencia sanitaria como derecho de toda persona.
Nuestra constitución coloca el derecho a la protección de la salud -artículo 43, en suTítulo I: De los Derechos y Deberes Fundamentales-, y no parece que el Real Decreto-Ley desprenda concordancia alguna con el Título Constitucional.
La ley 14/ 1986 General de Sanidad establece en su artículo 1.2 que son titulares del derecho a la protección de la salud todos los españoles y ciudadanos extranjeros que residan en España; el Real Decreto-Ley deroga de facto este artículo al negar el derecho a la asistencia sanitaria a casi un millón de inmigrantes irregulares que residen desde hace años en nuestro país, e incluso están empadronados en diversos municipios de la geografía española.
A pesar de todo lo expuesto en los apartados anteriores, del rechazo frontal de toda la oposición política y de las masivas movilizaciones ciudadanas contra la política sanitaria del Gobierno del PP, la realidad es que ha bastado la mayoría absoluta de un Gobierno sustentado por un partido neoliberal para quebrar un principio esencial de nuestro sistema sanitario público, su carácter de universalidad.
Llegados a este punto, conocida la política sanitaria del Gobierno Rajoy, así como el compromiso suscrito en la declaración por la práctica totalidad de las restantes fuerzas políticas -y asumiendo de entrada que las medidas presupuestarias serían relativamente fáciles de asumir, pues dependen de la voluntad política de priorizar el gasto social en los presupuestos-, creo oportuno efectuar alguna pregunta para la reflexión:
¿Cómo podríamos blindar el derecho a la protección de la salud y la asistencia sanitaria para todas las personas residentes en nuestro país, frente a quienes desde el poder político pretendan eliminarlo? ¿Qué cambios en nuestro ordenamiento jurídico habría que realizar para asegurar el ejercicio de este derecho a todas y cada una de las personas residentes en España?
Desde la experiencia que hemos tenido los españoles, y sin menoscabo de la existencia de cualesquiera otras medidas legislativas que adoptar, en mi opinión sería la transposición del actual artículo 43 de nuestra Constitución (protección de la salud) incluido en el capítulo tercero del Título I, a la sección primera del capítulo II, De los derechos fundamentales y libertades públicas, lo que garantizaría plenamente el derecho a la salud y la asistencia sanitaria como derecho de las personas. Esta transposición colocaría el derecho a la protección de la salud y la asistencia sanitaria al mismo nivel de protección, por ejemplo, que el derecho a la educación, el derecho de reunión, libertad de residencia y circulación, libertad de expresión.... Este cambio constitucional supondría que cualquier ciudadano que se sintiese agredido en el ejercicio del derecho podría recurrir ante los tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad, y en su caso, a través de un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.
Convertir el derecho a la protección de la salud en un derecho fundamental amparable debe ser un objetivo de la sociedad española que ha manifestado reiteradamente que la salud y su protección es una de sus máximas prioridades.
Para concluir, quiero comentar que ayer tuve conocimento de las declaraciones realizadas por el ministro de Sanidad, Sr. Alonso, indicando que se va a devolver el derecho a la asistencia sanitaria en Atención Primaria a los inmigrantes irregulares; esto supone un anuncio con un tufo electoral tan grosero que produce indignación.
Los españoles conocen bien la política sanitaria del PP, y estoy seguro que en las próximas elecciones generales votarán de manera responsable e impedirán que puedan gobernar quienes se han dedicado a cercenar el derecho a la protección de la salud y la asistencia sanitaria. Así sea.

Machismo impune ELHUFFINGTONPOST

 
Profesor. Universidad de Granada












El machismo es desigualdad; la desigualdad, abuso; el abuso llega a la discriminación conforme se mantiene en el tiempo; y la discriminación así instaurada recurre a la violencia para conseguir la sumisión a un modelo abusivo y violento. Y todo ello es injusticia, injusticia social que nace de las referencias culturales que nos hemos dado para convivir.
Por todo ello, el machismo y los machistas se benefician de la impunidad que nace de las dudas que interesadamente se generan sobre la realidad de la violencia de género. Un ejemplo lo tenemos en el reciente informe del Observatorio del CGPJ sobre las denuncias y las principales actuaciones judiciales en materia de violencia de género a lo largo de 2014. Si tomamos alguno de sus datos para hacer un boceto de la realidad, nos encontramos con la siguiente imagen:
126.742 denuncias a lo largo del año, es decir, 347 al día.
18.775 órdenes de protección, a pesar de que sólo se conceden un 57.2% de las solicitadas, lo cual supone que cada día 51.4 mujeres tienen que ser protegidas de manera directa ante la amenaza de sus parejas.
59.041 medidas de protección; o sea, 161 diarias, contemplando, fundamentalmente, el alejamiento del hombre con el que convivían estas mujeres, porque si se mantienen cerca, lo más probable es que vuelva a agredirlas.
28.365 condenas al año, indicando que cada día, 77 de los hombres denunciados son condenados.
Todo ello refleja sólo una parte del problema, puesto que la Macroencuesta de 2011recogió que la verdadera dimensión de la violencia de género no son las 126.742 denuncias, sino las 593.038 mujeres que la sufren. Es decir, las 1624 mujeres que cada día son agredidas por los hombres con los que comparten o han compartido una relación, un número muy superior al de las denuncias, como también evidenciaron las macroencuestas anteriores.
Tomando como referencia esa realidad social -no sólo la judicial-, el número de condenas representa un 4.8% de todos los casos. O lo que es lo mismo, que de todos los maltratadores reconocidos por sus víctimas sólo el 4.8% es condenado por la violencia ejercida. El 95.2% restante no son condenados.
Sólo desde la impunidad se puede entender que la violencia de género no disminuya y que, tal y como reflejan las macroencuestas de 2006 y 2011, haya aumentado como consecuencia de la transformación que están protagonizando las mujeres y de la resistencia que muchos hombres están oponiendo, incluso por medio de la violencia, para que todo siga bajo la idea del siempre. Cada uno de esos casi 600.000 maltratadores se atreve a utilizar la violencia contra la mujer con la que comparten la relación, porque perciben esa impunidad y porque se sienten apoyados por las justificaciones que al mismo tiempo culpabilizan a las mujeres y las acusan de denunciar falsamente. De ese modo, hacen de la impunidad no sólo un resultado, sino una razón para continuar con la desigualdad, los privilegios y la violencia.
Quedémonos sólo con lo más grave, con esas 28.365 condenas al año en un contexto de violencia que, además, da lugar a unos 60 homicidios de mujeres. Sólo estos resultados objetivos ya serían un drama en cualquier sociedad justa, y con toda seguridad originarían una reacción intensa contra las circunstancias que los produjeran, máxime si se trata de un hecho que se repite año a año. Pero que 28.365 hombres sean condenados por maltratar a las mujeres con las que mantienen una relación basada en el afecto y el amor y que 60 de ellos asesinen cada año a estas mujeres, no es un problema social lo suficientemente grave para que se produzca esa reacción. En cambio, esa misma sociedad cómplice con su silencio y su normalidad, sí toma la palabra con la voz grave de los portavoces del machismo para señalar la otra parte y darle un significado que encaje en sus ideas.
El posmachismo habla de que las condenas representan el 22.4% de las denuncias, y el significado que le dan es que el resto, ese 77.6% restante, son denuncias falsas, y lo hacen con la única prueba de que han sido interpuestas por "mujeres contra hombres", porque "ya se sabe" que las mujeres son malas y perversas" y los "hombres, buenos, honrados", como dice el Derecho al referirse al "buen padre de familia". Y se quedan tan tranquilos en su razonamiento y, por supuesto, ni siquiera dicen algo sobre la barbaridad que suponen esas "sólo" 28.365 condenas y los 60 homicidios, una actitud que los desenmascara en su estrategia y revela su interés por mantener la violencia de género en el rincón oscuro del hogar donde ha estado siempre, para defender así el machismo como principal argumento para mantener la impunidad y los privilegios.
El problema no son las denuncias falsas, sino la sociedad falsa que calla y se mantiene pasiva cuando sólo se denuncia un 21.4% de la violencia de género, y cuando del total de los casos denunciados sólo se condena un 22.4%; o sea, el 4.8% del total que ya hemos comentado, a pesar de los más que evidentes datos sobre la realidad de la violencia de género. Por supuesto que no todos los casos deben acabar en una sentencia condenatoria si los elementos probatorios no son los suficientemente objetivos como para romper la presunción de inocencia, a diferencia del posmachsimo, que condena a las mujeres como autoras de un delito de denuncias falsas. Aquí no condenamos a los hombres, pero sí decimos que los hombres maltratadores no pueden quedar impunes, y que muchos quedan por un problema de investigación y de valoración de la prueba.
Una sociedad que justifica la violencia de género, que cuenta con un 3% de población que afirma que es aceptable en "algunas ocasiones" (Eurobarómetro, 2010), que hace que aumenten las mujeres que retiran la denuncia, que responde disminuyendo la concesión de órdenes de protección solicitadas -y todo ello mientras continúan los homicidios y las agresiones-, es una sociedad falsa que dice estar en contra de esta violencia, pero que no hace lo suficiente para erradicar esta violencia y la desigualdad que la genera. Veamos algunos datos que demuestran el déficit en la respuesta y no la falsedad de la violencia de género, como intenta confundir el posmachismo.
Los datos son rotundos, porque hacen referencia a las mujeres asesinadas por sus parejas; no creo que nadie pueda dudar de la realidad de la violencia de género cuando se expresa como homicidio. Veamos dos de ellos. El primer dato que llama la atención de 2014 es que entre las mujeres asesinadas, un 31.5% había denunciado con anterioridad, la cifra más alta, sólo superada por unas décimas en el ya lejano 2006. El segundo es que de estas mujeres que confiaron en el sistema y denunciaron -aunque al final fueron asesinadas mientras otros hombres decían que habían "denunciado falsamente"-, un 5.6% habían retirado la denuncia antes de ser asesinadas, algo que los posmachistas utilizan como demostración de la falsedad, cuando, como se puede ver, sólo es parte de la violencia y de las presiones que existen sobre las mujeres que denuncian.
Por otra parte, las mujeres que fueron asesinadas habían solicitado una medida de protección en el 18.5%, pero sólo les fue concedida al 16.7%. Es decir, que a pesar de pedir una protección conscientes de que estaban en una situación de riesgo, en lugar de creerlas y de estudiar a fondo sus circunstancias, se concluyó que no era para tanto y no se adoptó ninguna protección. Todo indica que no eran las mujeres las quementían o exageraban cuando al final fueron asesinadas, lo mismo que no es cierto que denuncien falsamente cuando sufren violencia y nos las matan.
¿A quién creemos¿ Al posmachismo que dice que las mujeres denuncian falsamente con la única prueba de que quien interpone la denuncia "es mujer", y que habla del 80% de denuncias falsas cuando la Fiscalía General del Estado recoge que representan el 0'010%? ¿A la sociedad en la que a pesar de las agresiones y homicidios sólo un 1% entiende que la violencia de género es un problema grave (Barómetros del CIS), a esa sociedad que es incapaz de proteger a las mujeres que denuncian, hasta el punto de que un 31'5% son asesinadas después de haberlo hecho -en parte porque no las creen y no conceden las medidas de protección que solicitan- o que permite que siga aumentando la retirada de denuncias, incluso cuando son asesinadas (en 2013 el 1'9% de las mujeres asesinadas había retirado la denuncia, y en 2014 lo había hecho el 5'6%, ¡3'7 puntos más!)?
¿O creemos a quienes ponen de manifiesto cómo la desigualdad ha normalizado la violencia y su significado, a quienes muestran que la primera respuesta es dudar de la mujer y no creerla, a quienes nos enseñan que la respuesta a la violencia de género es insuficiente, incluso en los casos de homicidio, a los que ponen de manifiesto que los argumentos posmachistas son falsos?
Al margen de los datos objetivos que hemos expuesto, está claro que no podemos creer a quien dice que la violencia de género es aceptable, ni a quien intenta manipular los datos para presentar la respuesta aún insuficiente de una sociedad que quiere acabar con esta violencia, como demostración de una irrealidad que sólo está en su deseo.
La violencia de género existe, y lo hace con una dimensión que lleva a que sólo se denuncien un 21.4% de los casos, y a que se condene al 4.8% de los agresores, dejando al 95.2% restante en la impunidad. Lo que necesitamos es mejorar los recursos y la investigación en cada uno de los casos, además de la respuesta para que las mujeres puedan salir de esta situación a través de la atención, la recuperación y la denuncia, algo que los machistas temen, porque significaría el fin de sus privilegios y de su impunidad. Así de simple.

Concluyen las obras del centro de los primeros pobladores de Orce granadahoy.com

El proyecto tiene una inversión global de 1,8 millones de euros para poner en valor los yacimientos
R. CASTRO GRANADa
El diputado José Torrente, ayer, acompañado por el alcalde de Orce, José Ramón Martínez.

La Diputación de Granada ha finalizado las obras del centro de interpretación de los primeros pobladores de Orce que ha contado con una inversión de 1,8 millones de euros cofinanciados a través del proyecto Mas+Med del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Aproximadamente 1,5 millones de euros se han destinado a la construcción del edificio, inversión que se ha complementado con el presupuesto destinado a dotar de contenido al proyecto museístico que pondrá en valor los yacimientos prehistóricos de Orce y divulgará su pasado paleontológico. 

El diputado delegado de Cultura, José Torrente, señaló ayer, durante una visita técnica para conocer de primera mano estos trabajos, que el centro trata de "dar un revulsivo" a los yacimientos "exhibiendo la riqueza paleoantropológica de la zona" como se ha hecho anteriormente en otros del norte de la provincia como la necrópolis de Tútugi en Galera. 

Orce se convirtió en un referente para la paleontología mundial hace más de tres décadas cuando una expedición liderada por Josep Gilbert descubrió el yacimiento de Venta Micena, con 1,4 millones de años de antigüedad. Gibert descubrió en Orce en la década de los ochenta un fragmento de cráneo de características humanas que se presentó en todo el mundo como el Hombre de Orce, el homínido más antiguo de Euroasia con 1,8 millones de años, tras lo que se han sucedido diferentes campañas arqueológicas. El centro, una vez completos sus equipamientos, cuenta con sala de exposiciones, sala de interpretación y laboratorios. "Si nosotros mismos no somos capaces de poner en valor esta riqueza, estamos perjudicando al futuro y por supuesto a nuestro entorno inmediato", indicó José Torrente quien, en presencia del alcalde de Orce, José Ramón Martínez, subrayó la apuesta histórica del Ayuntamiento por poner en valor estos yacimientos 

Tras décadas de vicisitudes políticas y técnicas, el proyecto del centro de interpretación de los primeros pobladores se desbloqueó tras la firma de un convenio la Diputación de Granada en febrero de 2014. Hoy "cultura, antropología y arqueología tienen futuro en esta zona gracias a este centro", afirmó Torrente. 

El alcalde de Orce, José Ramón Martínez, se mostró satisfecho, en este sentido, de que "cuando todos apostamos por algo y queremos ir por la misma dirección, las cosas se consiguen". Así mismo, recordó que el centro de interpretación de los primeros pobladores de Europa cuenta con unas infraestructuras "largamente deseadas y sobre todo muy necesarias para las expectativas de desarrollo en torno al turismo cultural". 

"Con este imponente centro de interpretación vamos a lograr una oferta que ya no tenemos excusas para que funcione" atrayendo "turistas que generen riqueza" y como consecuencia "empleo, tan necesario en nuestra zona", señaló Martínez.

¿Por qué cambia la fecha de la Semana Santa cada año? eltiempo.com

Foto: 123RFLa conexión de la Semana Santa con la ciencia tienena que se da desp

La Luna marca esta celebración, pero su relación con la ciencia se extiende hasta la matemática.

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A diferencia de otras celebraciones cristianas como la Natividad, que se conmemora regularmente en la noche del 24 al 25 de diciembre, la fecha de la Semana Santa cambia anualmente y es normal mirar el calendario para tener certeza sobre los días en que caerá.
En esto tiene mucho que ver la astronomía y para encontrar la relación hay que volver hasta el año 325 d.C., cuando se celebró el primer Concilio ecuménico en Nicea (actualmente Turquía). Los concilios, que se estima se celebran desde el año 50 D.C, se han establecido como asambleas celebradas por la Iglesia católica en los que se convoca a los obispos para discutir doctrinas y prácticas, para luego proclamarlas. El Primer Concilio de Nicea fue convocado por el emperador romano Constantino I el ‘Grande’, aconsejado por el obispo Osio de Córdoba, justo cuando el primero imponía su dominio sobre el Imperio Romano.

Fue un paso más allá respecto al Concilio de Arlés (314 d.C.), que había ordenado que la Pascua se celebrara en todos los lugares durante el mismo día. Lo que estableció el Concilio de Nicea fue que esta fecha iba a estar marcada por la Luna, más exactamente por la Luna llena o plenilunio. El Domingo de Resurrección sería entonces el domingo siguiente a la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera boreal, es decir la primera Luna llena primaveral en el hemisferio norte.
El equinoccio ocurre cuando el eje de la Tierra se ubica de tal forma que ambos polos terrestres están a la misma distancia del Sol, lo que hace que día y noche tengan la misma duración. En el caso del equinoccio de primavera, en el hemisferio norte terrestre su fecha puede variar entre el 20 y el 22 de marzo.
Otra norma establecida por en el Concilio de Nicea determinaba que la celebración no debía coincidir con la Pascua Judía, que conmemora el éxodo de los israelitas de Egipto, conducidos por Moisés. En un comienzo, y dado que los cristianos provenían de la tradición judía, la Pascua se celebraba al mismo tiempo.
No obstante seguía habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, pese a que el Concilio de Nicea dio el privilegio a los alejandrinos de calcular la fecha de la Pascua y comunicarla a Roma, desde donde se daba a conocer al todo el mundo cristiano.
Entre otras cosas esto se dio por la superioridad en astronomía de Alejandría, conocida como el centro cultural del mundo antiguo. Solo hasta el año 525, y gracias a que Dionisio el ‘Exiguo’, monje de la curia romana y matemático, convenció a los romanos sobre la ventaja de los cálculos alejandrinos, se unificó la determinación de la Pascua cristiana.
Durante varios siglos este tema significó discusiones importantes. En el siglo XVI la Iglesia católica estableció lo que se llamó un calendario lunar eclesiástico, en donde los plenilunios “ficticios” se fijaban mediante unas tablas numéricas, menos preciso que el calendario astronómico, pero con algunas ventajas prácticas.
Así lo vieron incluso reconocidos astrónomos de la época, como Tycho Brahe y Johannes Kepler, quienes lo defendieron. Se dice que Kepler mostró su apoyo diciendo que “la Pascua es una fiesta, no un planeta”.
Las nuevas reglas aseguraban que las Pascuas cristianas y judías no coincidieran, para lo cual si el plenilunio eclesiástico después del equinoccio primaveral caía en domingo, fecha de la celebración judía, la cristiana tenía lugar el domingo siguiente.
Paso a la matemática
Pero la conexión de la Semana Santa no es solo con la astronomía, también con la matemática. Se conoce como ‘computus’ el cálculo de la fecha de la Pascua. Numerosos grupos que surgieron a principios del siglo IV, utilizaban cálculos propios para tratar de saber cuándo debía celebrarse. En el Renacimiento, algunos de los métodos usaban la proporción áurea, un número irracional con diversas propiedades interesantes, entre ellas su relación con la estética y la belleza.
Más recientemente se usaron algoritmos como el ideado por uno de los matemáticos más reconocidos de toda la historia, el alemán Carl Friedrich Gauss, en 1800, con el cual se puede realizar el cálculo mediante cinco sencillas operaciones aritméticas.
Las diferencias entre el criterio astronómico y el religioso pueden significar que la luna astronómica no coincida con la eclesiástica. En 1962 ocurrió esto. El equinoccio de primavera se dio un miércoles 21 de marzo y la luna llena astronómica tuvo lugar unas cinco horas después, por lo que, según el criterio astronómico, la Pascua debía celebrarse el primer domingo siguiente, es decir el 25 de marzo.
Pero la luna llena eclesiástica caía el 20 de marzo, es decir antes del equinoccio, por lo que, según la norma, se tuvo que esperar hasta el 18 de abril, fecha de la primera luna llena después del equinoccio del 21 de marzo, para poder determinar el Domingo de Pascua, que finalmente se celebró el 22 de abril.
Gracias a la precisión de las matemáticas y de los movimientos celestes podemos ponerles fechas exactas a las siguientes Semanas Santas. Se sabe con exactitud que tendremos Domingo de Pascua por muy pronto en el año un 22 de marzo (cuando el plenilunio eclesiástico cae un sábado 21 de marzo), y por tarde un 25 de abril (cuando el plenilunio ocurre un 20 de marzo) por lo que habría que esperar al siguiente plenilunio, el 18 de abril, que, al ser domingo, desplaza una semana más la celebración.
Podemos incluso saber que las fechas de la celebración se repetirán de forma idéntica cada 5’700.000 años o que la mayor ocurrencia de un Domingo de Pascua es el 19 de abril.
Del día de celebración del Domingo de Resurrección dependen hasta una decena de fiestas católicas, como por ejemplo la Ascensión (39 días después), Pentecostés (49 días después) y el Corpus Christi (60 días después).
En el siglo XX, algunas personas e instituciones han promovido tener una fecha fija para la Semana Santa, postulando que sea celebrada el domingo después del segundo sábado de abril.Aunque han tenido algo de apoyo, no han avanzado en su implementación.
Mantener la antigua tradición resulta cautivante al comprobar que aún gran parte de los acontecimientos de nuestra sociedad siguen teniendo una conexión directa con el movimiento de cuerpos celestes a cientos de miles de kilómetros

Destruyen un yacimiento romano del siglo I para construir un edificio d tres plantas en Granada elglobodemalaga

 ANA ISABEL TORRES PÉREZ
A finales de 2013 se produjo el descubrimiento fortuito de restos arqueológicos en el solar del antiguo cuartel llamado “Los Mondragones” situado en Granada. La conservación de este valioso descubrimiento se encuentra en peligro debido a las obras que se están llevando a cabo en ese lugar.
El fin de las construcciones es la creación de un edificio con tres plantas donde habrá un centro comercial, un centro deportivo y aparcamientos bajo rasante. Este proyecto se encuentra financiado por FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional), esto quiere decir que tienen la obligación de acabar la obra en el plazo establecido. Este es el punto clave para entender lo que está ocurriendo.
Una vez comenzados los trabajos de excavación para iniciar la construcción de este gran edificio, la llamada de los ciudadanos alertaron a la Delegación de Cultura de Granada de que podrían existir restos arqueológicos. Así, la delegación inició un trabajo de búsqueda con carácter urgente. Como resultado hallaron un yacimiento de la época romana con una extensión mayor a 5000 metros cuadrados que podrían proceder del siglo I.
A pesar de la importancia histórica, patrimonial y cultural que poseen estos restos encontrados las autoridades no han paralizado las obras como marca la ley para la resolución de estos casos.
En marzo de 2014, el caso llega a los tribunales pero la Fiscalía de Medio Ambiente de Granada archiva el caso ya que cuando se iniciaron las obras no se conocía la existencias de dichos yacimientos. Hoy en día, ya está prácticamente destruido el yacimiento ya que solo se conservará una parte del molino de aceite en su lugar de origen.
Debido a esta situación, se encuentra abierta una plataforma para recoger firmas y que se llegue a investigar a fondo este caso. En este link puede participar si lo desea: