jueves, 15 de julio de 2021

Chuletones y macrogranjas granadahoy.com

 TRIBUNA

ISIDORO MORENO

Catedrático emérito de Antropología

Chuletones y macrogranjas ROSELL

Las declaraciones del ministro Garzón, manifestando que "menos carne es más vida" han desencadenado la correspondiente bronca política. Incluso, el presidente Sánchez se desmarcó de su ministro con una frase que hubiera merecido ser de Ayuso: "A mí, donde me pongan un chuletón al punto, eso es imbatible". En mi opinión, Garzón, como ministro de Consumo, debería ahora estar centrado en poner freno o, al menos, desacelerar la escandalosa subida del precio de la electricidad por parte del oligopolio de las grandes compañías y, también, en tratar de racionalizar el desmesurado consumo de agua (que es un bien común cada día más escaso) por parte de empresas agrícolas que se están, literalmente, bebiendo la que existe en pantanos y acuíferos para hiperintensificar de forma salvaje algunos cultivos, como el olivar en Andalucía.

Es cierto que el tema de la producción y consumo de carne es, asimismo, un problema relevante, no solo para la salud individual (que también), sino para la del planeta. Pero, por eso mismo, merece un tratamiento serio, más allá de eslóganes o frases más o menos ingeniosas. En los temas importantes sobran simplificaciones y falta pedagogía.

La carne -la buena carne, sobre todo de vacuno- ha sido y es, para las mayorías sociales de casi todos los países, especialmente los del Sur, un producto solo accesible en ocasiones muy señaladas: bodas y grandes celebraciones, sobre todo. En Andalucía, hasta mediados del siglo XX, el ganado vacuno era casi exótico y dedicado a producir leche o desempeñar tareas agrícolas. Para la generalidad de la gente, la leche era de cabra y la carne de cerdo o de cabrito, según comarcas, o procedente de la caza, casi siempre furtiva. Los productos animales, salvo el tocino y la manteca, eran secundarios respecto a los componentes centrales de nuestro modelo alimentario, ese que luego se ha denominado "dieta mediterránea": los cereales, la vid, el olivo, los cultivos de huerta, las frutas y los pescados, estos últimos en la costa y zonas cercanas. Los chuletones a los que se ha referido Sánchez eran propios del norte de la península y su consumo era visto, desde aquí, con una mezcla de envidia, por ser un bien muy escaso, accesible solo por las clases altas y por ello de prestigio, y de superioridad, al ser percibidos como forma alimentaria más primitiva frente a la mayor sofisticación de nuestra cocina, incluida la de las clases populares (la superioridad civilizatoria de lo cocido y lo frito sobre lo asado y lo crudo, como escribió Lèvi-Straus).

Lo que quiero destacar es que en nuestro sistema alimentario andaluz nunca hubo problema de sobreconsumo de carne. Esto fue así hasta la popularización de los pollos de granja y hasta que los usos y costumbres del norte comenzaron a invadir nuestra cultura y modos de vida en este como en otros ámbitos, convirtiéndonos en "mucho españoles y mucho europeos", que diría Rajoy.

En las últimas décadas, la demanda de carne ha subido de forma desmedida, sobre todo en los países y sectores sociales de rentas altas y medias, produciendo a nivel nutricional un superávit poco saludable de proteínas animales por rebasar con mucho las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que establece el consumo adecuado de carnes rojas y procesadas entre 250 y 500 gramos semanales. Y, más importante aún, ello produce terribles efectos a nivel planetario: según datos de la ONU, las tres cuartas partes del suelo agrícola en el planeta están hoy dedicadas a cultivos para fabricar piensos (soja, maíz y otros), siendo la expansión de estos cultivos la mayor responsable de la salvaje desforestación del Amazonas, el sureste de Asia y otros lugares que acentúa los efectos de la carbonización. Hoy, la producción de carne de vacuno en macrogranjas (una actividad económica que tiene mucho más de industria que de ganadería) genera más de 5.000 millones de toneladas anuales de CO2. Estas macrogranjas, en lo que respecta al Estado español y a Andalucía, se han multiplicado hasta el punto que están produciendo ya efectos catastróficos de pérdida de biodiversidad, contaminación de aguas y suelos por nitratos y purines, emisiones de efecto invernadero (a nivel mundial en mayor proporción que los producidos por los transportes), por no hablar de la forma éticamente inaceptable de tratar a seres vivos sintientes como si fueran solo contenedores de carne.

Por supuesto, muy diferente es la ganadería en las dehesas, que es un ecosistema amenazado y urgente de proteger, lo que es incompatible con su tratamiento no diferenciado respecto a las citadas macrogranjas. En contra de lo que afirma el ministro Planas, no existe un genérico "sector ganadero". Es a profundizar en esto a lo que deberían dedicarse Garzón, Planas y el propio Sánchez -también, los partidos de la oposición- en lugar de a fabricar frasecitas banales y difundir ocurrencias.

martes, 13 de julio de 2021

La desigualdad económica aumenta la ansiedad de las personas por mejorar su estatus social, según un estudio de la Universidad de Granada granadahoy.com

 

  • Investigadores de la UGR han estudiado cómo esta situación provoca peor autoestima, mayor estrés y problemas de ansiedad y depresión

La desigualdad económica aumenta la ansiedad de las personas por mejorar su estatus social, según un estudio de la Universidad de Granada R. G.


La desigualdad económica lleva a las personas a percibir que viven en un contexto altamente competitivo y esto aumenta su ansiedad por el estatus, una preocupación constante por su posición en la sociedad que se asocia a menor satisfacción con la vida y peor salud mental. Así lo demuestra un estudio liderado por el investigador del Departamento de Psicología Social de la UGR Davide Melita. Las consecuencias de esa ansiedad por el estatus son serias, según apunta el estudio. “Esta preocupación continua por nuestra posición en la sociedad puede llevarnos a sentir que no contamos a ojos de los demás, a frustrarnos, estresarnos e incluso a un peor rendimiento escolar o en el trabajo y a conductas de evitación disruptivas como el abuso de drogas”, detalla Melita. El comportamiento competitivo también puede generar participaciones menos cívicas y más egoístas en el contexto social. Pero, ¿cómo actúan las personas obsesionadas con su posición social? La investigación en este campo tan concreto aún es reducida, aunque los estudios indican que quienes se inquietan demasiado por el estatus gastan más dinero en productos exclusivos que no necesitan, se endeudan en mayor medida y tienen un peor rendimiento académico.
Davide Melita. R. G

 “Además, bajo esta realidad se tienden a tomar decisiones arriesgadas y se prefiere sacrificar los intereses colectivos si esto permite mantener o aumentar el estatus. Esto podría ser muy perjudicial para el funcionamiento de empresas y organizaciones, pero también podría ser obstáculo para generar cambios sociales que requieran identificarse y solidarizarse con los demás, como las luchas para frenar el cambio climático, reducir la desigualdad económica o acabar con las desigualdades de género”, alerta el investigador Davide Melita. En cuanto a qué tipo de personas tienen mayor tendencia a estos comportamientos, estudios previos han identificado que aquellas que ocupan posiciones más bajas en la pirámide social experimentan más ansiedad por el estatus. “Sin embargo, en nuestra investigación hemos encontrado que se trata de un fenómeno transversal: aunque afecta más a las personas menos privilegiadas, la preocupación por el estatus nos afecta a todas, a medida que aumenta la desigualdad económica”, explica el autor de este trabajo.

a crisis del Covid-19, determinante

La crisis económica derivada de la pandemia ha golpeado más a quienes menos tenían, dejando casi intactas a las grandes fortunas y aumentando así la desigualdad en todo el mundo. Esto, previsiblemente, tendrá efectos psicológicos, entre ellos un incremento de la inquietud por el estatus, según indican los investigadores. Además, el auge de las redes sociales acelerado por la vida virtual derivada de los confinamientos y la distancia social podría aumentar la visibilidad de la desigualdad en el estilo de vida y en el consumo, y distorsionar la percepción de cuál es el nivel de vida de las personas del entorno. “Se provoca así una carrera por la historia más ‘glamurosa’ en la búsqueda de likes. Esto contribuiría a generar ulterior ansiedad por reivindicar la posición social”, añade Melita.

Cómo hacer frente a esta problemática

La investigación pone el foco en las desigualdades económicas, artífices principales de la ansiedad por la situación social. Los autores señalan que el trabajo para reducir dichos desequilibrios es fundamental. “No se trata solo de mejorar las condiciones de vida de quienes tienen menos recursos, sino de poner límites a la concentración de riqueza en una pequeña parte de la sociedad y de implementar políticas que aumenten la igualdad de oportunidades”, argumenta Davide Melita. Además, los investigadores apuntan a que los ambientes laborales menos competitivos en las organizaciones y empresas, aquellos que incentiven la cooperación y reduzcan las brechas salariales también son importantes. “Por otro lado, podría ser útil promover campañas de comunicación dirigidas a promover valores contrarios al materialismo y la competición por el estatus, como el frugalismo o los movimientos por el decrecimiento, pero estos esfuerzos no serían útiles si no van acompañados de una reducción de la desigualdad económica”, concluye el investigador principal de este estudio. Este trabajo se enmarca en la actividad del Laboratorio de Psicología Social de la Desigualdad (@LabDesigualdad), y en él han participado también los investigadores de la UGR Guillermo Willis y Rosa Rodríguez Bailón.

Qué son los aprendizajes esenciales granadahoy.com

 TRIBUNA

ANTONIO MONTERO ALCAIDE

Inspector de Educación


Qué son los aprendizajes esenciales ROSELL



De ahí que, tal como se formula en la ordenación básica del sistema educativo, el Gobierno, previa consulta a las comunidades autónomas, fijará, en relación con los distintos elementos del currículo (objetivos, competencias, contenidos y criterios de evaluación), sus aspectos básicos que constituyen las enseñanzas mínimas. Estas requerirán, por ello, el 50% de los horarios escolares en las comunidades autónomas que tengan lengua cooficial y el 60% en el caso de aquellas que no la tengan. Cuestión que refuerza el carácter común y no mínimo de tales enseñanzas. Así como el posterior desarrollo que las administraciones educativas llevarán a cabo para establecer el currículo de las distintas áreas o materias, del que formarán parte las enseñanzas mínimas. Los centros docentes, por su parte, han de desarrollar y completar, en su caso, el currículo de las diferentes enseñanzas en uso de la autonomía que se les atribuye.

Así las cosas, la propuesta de estructura curricular para la elaboración de las enseñanzas mínimas, presentada por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, antes del cambio de su titular en la remodelación del Gobierno, incluye la definición de "perfiles competenciales", tanto al concluir la Educación Primaria como la Educación Secundaria Obligatoria, que marquen rumbo o den referencia a los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Para ello, debe considerarse el marco de las competencias clave que establece la Recomendación del Consejo de la Unión Europea de 22 de mayo de 2018.

Apreciables son las controversias, con desiguales fundamentos o intenciones, sobre el carácter de las competencias y de los conocimientos, como si unas y otros tuvieran poco que ver o, todavía más, determinaran distinto alcance de los contenidos de las enseñanzas. Bastaría leer el anexo de la Recomendación anterior a fin de comprobar que las competencias clave incluyen tres elementos característicos para su progresiva adquisición inicial por el alumnado, en la educación escolar, y después en continuos procesos de educación permanente. En definitiva, las competencias reúnen conocimientos, capacidades y actitudes. Y de este modo queda definido el carácter de los primeros: "Los conocimientos se componen de hechos y cifras, conceptos, ideas y teorías que ya están establecidos y apoyan la comprensión de un área o tema concretos".

Con este trasfondo de las competencias clave, los perfiles competenciales elaborados como referencia para su logro al concluir la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria propician la continuidad de estas dos etapas de la educación básica. Además, son la perspectiva directa de los aprendizajes esenciales. Estos se establecen para cada área o materia y no consideran solo los saberes básicos o contenidos que debe adquirir el alumnado, sino asimismo las competencias específicas de las áreas o de las materias con que se relacionan, y los criterios de evaluación que ayudan a valorar los logros de los estudiantes.

De ahí que los perfiles competenciales para la finalización de las etapas educativas se concreten en "descriptores competenciales", con objeto de definir las competencias específicas de las distintas áreas o materias. Como, asimismo, que los criterios de evaluación de estas últimas se vinculen directamente con los perfiles competenciales de las etapas, a través de las competencias específicas de tales áreas o materias. Y los contenidos, en cuanto saberes básicos de las enseñanzas mínimas, están relacionados con los criterios de evaluación porque se establecen teniendo en cuenta los resultados que esos mismos criterios formulan. Por tanto, los aprendizajes esenciales son el desarrollo curricular de las distintas áreas o materias, en las enseñanzas mínimas, que ha de ser posteriormente completado por las Administraciones educativas y los centros.

Al cabo, ya que las nuevas enseñanzas, tras la reforma educativa, comienzan su implantación el curso 2022-2023, han de tomar forma las enseñanzas mínimas, de modo que las administraciones y los centros aborden, antes del inicio de ese curso, su desarrollo curricular.


Ocho municipios de la Costa Tropical competirán este verano por conseguir la Bandera Verde de ... Europatropical

 


SALOBREÑA. Esta iniciativa, que lanzan Diputación y Ecovidrio, busca premiar el esfuerzo de los comercios de hostelería de los municipios costeros del país por el reciclaje del vidrio.

La Diputación de Granada y Ecovidrio han lanzado una nueva edición del Movimiento Banderas Verdes, una iniciativa que tiene como objetivo galardonar el esfuerzo de establecimientos hosteleros de la zona, la hostelería local y el activismo de los municipios costeros por la transición verde en un contexto marcado por la recuperación de la pandemia por la Covid-19.  

La iniciativa ha sido presentada en Salobreña con la presencia de la diputada de Medio Ambiente y Protección Animal, Mari Carmen Fernández, el gerente de la zona de Ecovidrio, Jesús Gutiérrez, y representantes municipales de los ochos ayuntamientos participantes.

En esta edición, contará con la participación de 41 municipios de Andalucía, a los que se han unido ocho municipios de la Costa de Granada, que son Albuñol, Almuñécar, Calahonda-Carchuna, Gualchos-Castell de Ferro, Motril, Polopos, Salobreña y Torrenueva-Costa y 412 establecimientos hosteleros de la provincia de Granada. Juntos, tratarán de incrementar los niveles de recogida selectiva de envases de vidrio y movilizar al sector hostelero para conseguir la Bandera Verde, que el año pasado consiguieron Almuñécar y Marbella.

Ecovidrio proclamará un vencedor en función de tres criterios: el aumento del volumen de recogida selectiva de envases de vidrio con respecto al año anterior; el porcentaje hostelería local participante y su colaboración para lograr los objetivos; y el compromiso adquirido por los consistorios locales para fomentar la campaña entre la hostelería y darle difusión a la misma ante la ciudadanía y visitantes. 

En la última edición, Banderas Verdes logró elevar la recogida de envases de vidrio hasta las 48.226 toneladas, un 11,2% más que en el ejercicio anterior. Además, gracias al reciclado de esta cantidad se logró evitar la emisión de 24.514 toneladas de CO2, tales como retirar 11.446 coches de la circulación durante un año.

lunes, 12 de julio de 2021

Samuel, perdónanos ElHuffPost

Carlos Salguero GilabertConcejal del PSOE en Puerto Real y primer teniente de alcaldesa de Desarrollo Urbano, Medio Ambiente y Barriadas


Estaremos mejor organizados para pelear por nuestros derechos, para protegernos de la maldita homofobia

EL HUFFPOST
Ofrenda floral a Samuel.




Lo siento Samuel, no hemos sabido protegerte, has tenido que morir asesinado para que esta España nuestra empiece a despertar y a decirle a los homófobos que no, que no les tenemos ningún miedo. Que nos van a tener siempre en frente, luchando por el colectivo LGTBIQ+ y por nuestros derechos.


He empezado a escribir este artículo de opinión varias veces, no sabía como enfocarlo, si hacerlo desde la rabia, desde la pena, el rencor, o desde el recuerdo de lo vivido en primera persona. Sigo sin saber cómo hacerlo, así que simplemente comenzaré a escribir.

 Lo que tenía claro es que debía empezarlo pidiéndole perdón al propio Samuel tanto como ciudadano, como político y como gay. Y debía hacerlo porque todos y todas nos hemos fallado con este cruel asesinato. 



Nos puede parecer increíble que en el año 2021, en España, tengamos que abrir telediarios y periódicos con el asesinato de un joven de 24 años en A Coruña al grito de ‘MARICÓN’. Pero ahora nos pregunto: ¿De verdad nos sorprende? Por supuesto que no.


Llevamos años en una escalada inadmisible de homofobia en nuestro país de la mano de la extrema derecha de VOX, y el silencio y acciones cómplices de las cúpulas del Partido Popular y Ciudadanos.


Ahora, estos dos últimos partidos, vienen condenando este asesinato, pero no podemos olvidar que gobiernan con el partido que lleva años alimentando este odio hacia el diferente, ya sea por raza, religión, o como en este caso, por su orientación sexual.


Para contentar a la extrema derecha, han quitado las banderas arcoíris de los edificios públicos, han negado subvenciones a los colectivos organizadores del Orgullo, han impedido declaraciones institucionales en Administraciones Públicas, o como en el caso de Madrid, para obtener sus votos, van a revisar la ley LGTBIQ+ de la comunidad autónoma.


Estos son solo algunos ejemplos de lo que hacen como sumisos de los votos de los extremistas.


Ahora, te pregunto de nuevo, ¿te sorprende este asesinato?


Hace pocos días, en la mayoría de pueblos españoles, ondeábamos nuestra bandera del arcoíris para luchar por nuestros derechos, en un ambiente de fiesta y reivindicación.


Gritábamos a favor de la futura Ley para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas Trans y para la Garantía de los Derechos LGTBIQ+. Cantábamos y bailábamos con nuestros amigos y amigas, con nuestros familiares. El orgullo es reivindicativo y festivo, es lo que lo hace especial.


Hoy, por desgracia, volvemos a poner el arcoíris en nuestras plazas, pero ahora a media asta por ti, porque te han arrebatado de este mundo un grupo de indeseables asesinos homófobos que pagarán por ello. Ahí no te vamos a fallar, Samuel.


El asesinato de este joven no va a quedar impune, no puede quedar impune, y será el principio de nuestra nueva lucha LGTBIQ+. Tenemos que luchar para que los discursos homófobos se acaben en España. Cada vez que los oigamos sacaremos nuestras banderas para acallarlos y usaremos todas las acciones legales para que sean juzgados y condenados. Debemos acabar con los chascarrillos de mal gusto sobre la homosexualidad, usar la palabra “maricón” como un insulto, y un largo etcétera de acciones que hacen daño a muchas personas.


Tenemos que educar a nuestros niños y niñas en respetar. Es imprescindible que desde el colegio aprendan que el amor va mucho más allá del sexo biológico o el genero de cada persona, que el amor es tan grande que ningún adjetivo lo puede encadenar, que es tan grande, que cabemos todos y todas.


Nuestra lucha será pacífica, como lo ha sido siempre, no somos como estos asesinos. Tenemos la mejor de todas las armas, que no es otra que nuestra palabra, y la vamos a usar hasta quedarnos afónicos si es necesario, pero no vamos a permitir dar ni un paso atrás. Eesta vez no, vamos a estar todas y todos juntos. ¡Nos necesitamos!


Samuel, esta nueva lucha va por ti, por mí, por nosotros y nosotras.


Perdónanos, de todo corazón, por no haber sabido protegerte. Desde que tu asesinato nos rasgó el alma, somos muchos más. Se han unido muchas personas a nuestra lucha pacífica. Estaremos mejor organizados para pelear por nuestros derechos, para protegernos de la maldita homofobia. Esta vez no vamos a fallarnos, no más.


Lo siento Samuel, no pudimos protegerte. Perdónanos.

Un estudio de la Universidad de Granada ahonda en la historia de caminos y hospederías del Reino de Granada granadahoy.com

 

  • Un artículo del investigador Raúl Ruiz revela la localización de estas hospederías históricas

Un estudio de la Universidad de Granada ahonda en la historia de caminos y hospederías del Reino de Granada




Un estudio de la Universidad de Granada ha revelado cómo era la propiedad, la explotación y la estructura edilicia (relativo a la construcción) de las hospederías del Valle de Lecrín y La Alpujarra en el siglo XVIII y aporta información para estudiar estos servicios durante el reino de Granada.

El artículo 'Ventas y mesones en los caminos del Valle de Lecrín y La Alpujarra', del investigador Raúl Ruiz, revela la localización de estas hospederías históricas. Según ha informado este sábado el Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y La Alpujarra. Asimismo ha documentado sus características edilicias y analizado sus representaciones en los mapas cognitivos del periodo.

A partir de los datos del Catastro de Ensenada, Ruiz ha estudiado su localización en los caminos que iban de Granada a Almuñécar, a Motril y a Ugíjar, y también ha trazado los perfiles socioeconómicos de sus propietarios y ha indagado sobre quiénes las explotaban.

Ruiz ha contabilizado para todo el reino de Granada 272 hospederías entre mesones, posadas, ventorrillos y hosterías, de las que 27 (5 ventas y 22 mesones) estarían en las actuales comarcas del Valle de Lecrín y La Alpujarra.

Además, estos espacios públicos serían un elemento del paisaje rural junto a iglesias, castillo, molinos o puentes que dejarían huella en los mapas cognitivos de la época como los croquis del Catastro o los dibujos del Tomás López, como desgrana en esta investigación.

En relación a la propiedad, Ruiz ha señalado que estaban en manos principalmente de dones con la presencia de la oligarquía local de los señoríos de Torvizcón y Órgiva.

No obstante, no serían sus propietarios quienes las explotaran, sino que, generalmente, eran arrendadas o explotadas por jornaleros o criados.

La investigación se enmarca en el Grupo de Investigación Catastro-Lecrín dirigido por la profesora Margarita M. Birriel Salcedo, parte de un proyecto más amplio sobre caminos y hospederías en el reino de Granada.

El Geoparque de Granada brilla en su primer aniversario como miembro de la Red Mundial de Geoparques de la Unesco granadahoy.com

 

  • Los asistentes pudieron disfrutar de la proyección de luces y un espectáculo musical en directo

El Geoparque de Granada brilla en su primer cumpleaños como miembro de la Red Mundial de Geoparques de la Unesco


El Geoparque de Granada celebró anoche el primer aniversario como miembro de la Red Mundial de Geoparques de la Unesco con un espectacular show de luces y música en directo. El espectáculo nocturno tuvo lugar en la Acequia del Toril, uno de los lugares de interés geológico más representativos del Geoparque, y se prolongó durante más de tres horas.

El acto, organizado por la Diputación de Granada y por todas las entidades del territorio que impulsan el Geoparque, consistió en una combinación de luces que conformaban una escultura lumínica, utilizando técnicas led y láser proyectadas sobre la pared para poner en valor el paisaje y crear ilusiones visuales, modificando texturas, colores, formas y volúmenes. Además, los asistentes pudieron disfrutar de un espectáculo musical en directo, creado expresamente para este evento. El público asistió respetando las medidas de seguridad al aire libre y siguió el show en el entorno de la Acequia del Toril.

La Unesco volverá a evaluar los avances en los objetivos y el logro de los propósitos marcados a los cuatro años de entrar en la Red Mundial de Geoparques. En el caso del Geoparque de Granada, esa evaluación será en 2024.