domingo, 11 de abril de 2010

Gran afluencia de público en en el Centro Cultural CajaGranada con motivo del Día de Andalucía ideal.es

Desde las 11:00 horas, más de 500 personas han accedido al museo de la entidad

28.02.10 - 17:04 -

Alberti y su bar granadino La Tertulia recibe la Bandera de Andalucía por su labor cultural elpais.andalucia

REPORTAJE


FERNANDO VALVERDE - Granada - 01/03/2010

Hace casi 30 años abrió en Granada un bar singular, que en nada o casi nada se parecía a los que poblaban la ciudad. Ubicado en la calle Pintor López Mezquita, donde se mantiene como si el tiempo no lo hubiera rozado, por aquel entonces el local, en el que se leían poemas y se bailaban tangos, estaba a pocos metros de una huerta en la que se plantaban lechugas, hoy convertida en la popular Plaza Einstein de Granada.

        Rafael Alberti

        Rafael Alberti

        A FONDO

        Nacimiento:
        16-12-1902
        Lugar:
        El Puerto de Santa María


      El autor de 'Marinero en tierra' leyó sus poemas en el local

      La Tertulia fue la creación de un argentino responsable de un grupo de izquierda revolucionaria cuando tuvo lugar el golpe de Videla. En 1976, no tuvo más remedio que exiliarse a Suecia, donde vivió tres años. Horacio Rébora, Tato para los amigos, viajó a Granada con la idea de abrir un bar cultural. Diez días después de su llegada ya tenía el local y el 19 de abril de 1980 lo inauguraba de manera discreta, sin imaginar que pronto alcanzaría una notoriedad que lo ha convertido en escenario privilegiado de la historia cultural de la ciudad.

      Por este motivo, por su labor en la promoción de la cultura, la Junta ha concedido a este bar, que ha sido capaz de ensanchar sobremanera los límites semánticos de esta palabra, una de las banderas de Andalucía. "Resultará extraño que un bar haya sido merecedor de un premio así. No sé si lo hemos merecido, pero en La Tertulia han pasado muchas cosas. A mí me hace sentir muy orgulloso", explica Tato Rébora.

      Originariamente, La Tertulia fue un bar librería. Pronto empezaron a aparecer por allí y a convertirse en clientes fijos (tal vez habitantes sería una palabra más apropiada) algunos jóvenes poetas. Acompañados por su maestro, el profesor Juan Carlos Rodríguez, los poetas Javier Egea, Álvaro Salvador y Luis García Montero idearon allí el manifiesto de La Otra Sentimentalidad, que fue importante en la poesía española de la época.

      La Tertulia, convertido ya entonces en un lugar de reunión, en un "bar de rojos y conspiradores" en el que se hablaba de literatura y se escribían versos, comenzó a organizar presentaciones de libros, recitales poéticos, conciertos de cantautores... Casi toda la Generación del 50 se sentó en sus mesas y leyó allí sus poemas. Jaime Gil de Biedma y Ángel González mantuvieron desde entonces una estrecha relación con Granada, y los dos regresaron a La Tertulia hasta que se les cruzó la muerte.

      También músicos como Joaquín Sabina, Enrique Morente o Miguel Ríos han sido y son habituales de su barra. Los escritores José Agustín Goytisolo, Mario Benedetti, José Manuel Caballero Bonald, Claudio Rodríguez... y Rafael Alberti. Sin duda, el nombre de Alberti está grabado en las paredes de La Tertulia del mismo modo en el que su "ya entré en Granada" se clavó en la ciudad.

      En 1982, Alberti regresó a la ciudad de su amigo Federico García Lorca y ofreció una multitudinaria lectura de poemas en una plaza. Ya por la noche, volvió a leer sus poemas en La Tertulia, en un ambiente mucho más íntimo, donde firmó libros a cientos de admiradores. La foto que muestra a Alberti recitando con los brazos abiertos refleja un instante de aquella lectura, una de las más recordadas en la historia reciente de Granada.

      Desde su fundación, La Tertulia ha tenido un importante componente literario, si bien no ha sido el único y han existido diferentes fases. Hoy está tomada casi por completo por los cantautores. La canción de autor ha ido comiéndole terreno a la literatura. Desde que el poeta Daniel Rodríguez Moya dejó de hacerse cargo de su programación literaria, por la que pasó la mayor parte de la poesía española contemporánea, en el local han sonado más las guitarras que los versos.

      "Antes de que eso ocurriera, en La Tertulia se pudo vivir la literatura de una manera mucho más viva que en cualquier clase de la Facultad de Letras", comenta Rodríguez Moya. Con todo, la poesía de Alberti sigue latiendo en el bar con la intensidad de lo irrepetible.


      jueves, 8 de abril de 2010

      El jurado declara culpable de homicidio al indigente acusado de apuñalar a su amigo en Albuñol 20minutos.es

      El jurado declaró hoy culpable de homicidio al indigente de nacionalidad lituana acusado de apuñalar mortalmente a otro en las inmediaciones del campo de fútbol de Albuñol (Granada), donde ambos había estado bebiendo previamente grandes cantidades de alcohol.

      EUROPA PRESS. 07.04.2010

      El tribunal popular, que hizo público su veredicto sobre las 16,45 horas de hoy, ha considerado como elementos de prueba el testimonio de un testigo que vio cómo el acusado "perseguía" a su víctima hasta "emparedarla" en un muro, en el que le asestó varias puñaladas, y su "falta de auxilio", teniendo en cuenta que el agredido no murió instantáneamente.

      Tras hacer pública su decisión, la Fiscalía mantuvo su petición de 12 años de cárcel, mientras que la defensa, que había alegado desde un principio que el inculpado no tuvo intención de matar, pidió una pena más reducida, dentro de los límites que establece en estos casos la ley, que permite imponer entre 10 y 15 años de prisión. Ahora será la Sección Primera la que deberá determinar la pena, ya que el juicio ha quedado así visto para sentencia.

      Los hechos enjuiciados desde el pasado lunes en la Audiencia Provincial de Granada se remontan al pasado 29 de mayo de 2009, a la 13,30 horas, cuando ambos iniciaron una discusión, tras la que el procesado, de iniciales H.K. y 38 años, propinó varias cuchilladas a A.J., de 52, que ocasionaron su muerte poco después, a las 14,15 horas, cuando era trasladado en ambulancia al hospital de Adra (Almería).

      El inculpado aseguró durante la vista que no creyó "tan grave" la agresión, que cometió además "en defensa propia", tras una discusión que supuestamente inició la víctima. Asimismo, se encontraba entonces bajo los efectos del alcohol, puesto que habían ingerido unos diez litros de vino junto al que era su amigo desde primera hora de la mañana.

      Con la ayuda de una traductora, H.K. explicó ante el tribunal que el día de los hechos ambos se encontraban en una especie de cobertizo junto al campo de fútbol compartiendo una naranja que su amigo comenzó a pelar con la navaja que él llevaba ese día atada al cuello. En un momento dado, sobre las 13,30 horas, empezaron a discutir, lo que derivó en que el fallecido le cortara en una mano al inculpado, dando lugar a una riña en la que los dos cayeron al suelo.

      Fue entonces cuando H.K. le propinó una puñalada en el costado a A.J., no recuerda exactamente dónde, sin conocer el alcance de las heridas. De hecho, según relató, su amigo, que previamente le había pegado varias veces, se quedó sentado en un bordillo tras el apuñalamiento. Después, el agresor se marchó a pedir ayuda para que una ambulancia lo trasladara a un centro sanitario. Así, se dirigió a un hombre y una mujer que estaban por el lugar y les dijo las pocas palabras que podía decir en español y que su estado etílico le permitía: "Sangre, médico, cuchillo".

      Después se lavó las manos en una fuente cercana y se fue, arrojando la navaja empleada a pocos metros de donde pocas horas después fue detenido, en el paraje de Las Cuevas, en una zona de cortijos derruidos donde vivían varios indigentes de su grupo, que eran conocidos en el pueblo como 'comegatos'.

      Según apuntó, H.K. conocía al fallecido desde el mismo momento en que llegó a Albuñol, unos cinco años antes del incidente, ya que solían trabajar en ocasiones en el campo. En el tiempo en el que no trabajaban bebían alcohol, incluso del sanitario, que rebajaban con agua, cuando se les acababa el vino. El día en el que se produjo el apuñalamiento mortal fue encontrada cerca del lugar del homicidio una botella de plástico que contenía ese tipo de alcohol, que según el acusado, había tomado la víctima.

      "¡Sangre!, ¡médico!, ¡cuchillo...!" granada.hoy.com

      Un mendigo lituano, procesado por el crimen de otro en Albuñol, declara ante el jurado que actuó en defensa propia y que luego pidió ayuda a un viandante

      Y. H. / GRANADA | ACTUALIZADO 06.04.2010 - 01:00
      el detenido a su llegada a los juzgados
      H.K. es lituano y no habla casi español. Antes de convertirse en preso preventivo vivía en la indigencia, en un cortijo "semicaído" de Albuñol. Hace once meses acuchilló mortalmente a A.J., un compatriota suyo también mendigo y compañero de borracheras.

      El fatal episodio tuvo lugar en el campo de fútbol del referido municipio y está siendo juzgado desde ayer en la Audiencia Provincial de Granada por un jurado popular. El 29 de mayo del año pasado, los dos extranjeros se encontraban en una especie de cobertizo que hay al lado del estadio.

      Habían empezado a beber muy temprano vino y alcohol sanitario rebajado con agua y, por razones que H.K. no dejó ayer demasiado claras, empezaron a discutir. Estaban sentados sobre unas cajas de verduras y llevaban "unos diez litros de vino" en el cuerpo. En el transcurso de la disputa, la víctima cortó a H.K. en el dedo. El cuchillo, de "unos siete u ocho centímetros de hoja", era del acusado. Lo tenía "para cortar tapas" y se lo había dejado a su amigo un momento para que pelase una naranja.

      Tras el incidente de la raja en el dedo, comenzó un supuesto forcejeo que acabó con la vida de A.J., que falleció cuando iba a ser trasladado al Hospital de Adra (Almería). El procesado no buscaba ese desenlace; al menos eso es lo que aseguró ayer en el juicio, donde no negó ser el autor de la muerte del otro mendigo. "Actué en defensa", afirmó a través de una intérprete.

      H.K. se enfrenta a 12 años de prisión por homicidio y, según su versión, durante el forcejeo ambos cayeron al suelo. "Estábamos revolcándonos en la tierra y le pinché en un costado, pero una sola vez", aclaró, si bien luego indicó que pensó que "sólo le había rozado con el cuchillo". Cuando vio que la víctima estaba sangrando, corrió "a pedir ayuda para que llamaran a una ambulancia". H.K. no recuerda si pidió auxilio a un hombre o a una mujer, pero sí que gritó: "¡Sangre!, ¡médico!, ¡cuchillo!".

      Luego se dirigió a una fuente cercana y se lavó las manos; la herida del dedo le sangraba. No se quedó en el lugar de los hechos "porque no pensaba que fuera tan grave lo ocurrido, que A.J. se moriría". La navaja la tiró, pero "no para intentar ocultarla". Ahora está arrepentido de lo que sucedió, aunque insiste en que no quiso matar a su compatriota, con quien tenía una "buena relación". Incluso, le había ofrecido trabajar en el campo cuando había trabajo. "Fue él quien se abalanzó sobre mí", dijo el extranjero, resaltando que su amigo comenzó a golpearle. Ante esta afirmación, tras concluir el interrogatorio de su defensa, el magistrado presidente del tribunal del jurado lanzó una pregunta clave para determinar si hubo o no legítima defensa: "¿Su amigo iba armado en el forcejeo?". H.K. reconoció que no, que la navaja la tenía él, mientras que su amigo le agredía "a mano limpia". "¿Por qué sacó el cuchillo y le apuñaló?", preguntó el magistrado. El procesado no supo explicarlo. Ayer declaró un testigo que dijo no haber presenciado un forcejeo en el suelo y sí cómo la víctima y el acusado salieron del cobertizo y éste le dio "un par de puñaladas contra la pared".

      «Queremos ser legales, no somos unos desalmados» ideal.es

      Los productores de la Costa oriental piden una planta de transferencia que les evite tener que llevar los residuos a Motril

      05.04.10 - 01:24 -

      lunes, 5 de abril de 2010

      SEGÚN LOS EXPERTOS EN TURISMO, UNA BUENA SEMANA SANTA PUEDE ANUNCIAR UN BUEN VERANO infocostaltropical.com

      04/04/2010 - Redacción

      La ocupación hotelera y las ventas de los chiringuitos, restaurantes y comercios durante esta Semana Santa parecen querer invitar al optimismo a los empresarios del sector turístico, que esperan que estos días hayan sido el anticipo de lo que –como mínimo- podría y debería ser la próxima temporada de verano.

      Tras un invierno tan sórdido, frío y lluvioso, los turistas de Semana Santa han tomado con ganas el sol -prácticamente veraniego- que se ha podido disfrutar en Almuñécar, visitando las playas, terrazas, restaurantes, chiringuitos y locales de copas. También pudimos verles recorriendo el centro comercial para realizar sus compras primaverales. ¡Que ya está bien de botas y bufandas y hay que airear el cuerpo luciendo las primeras sandalias, camisetas y minis de la primavera¡.

      Las playas se encontraban en perfecto estado. Las tareas de recuperación y limpieza llevadas a cabo por la Concejalía de Medioambiente y Playas han atraído a los que ya tenían ganas de meterse en el traje de baño para recostarse plácidamente sobre la arena y relajarse. Los más atrevidos, incluso se han dado su primer baño, que tumbarse al sol sin mojarse era duro.

      Otro de los atractivos, además del sol, la playa y las terrazas lo ponían las procesiones. Las hubo a todas horas, todos los días y para todos los gustos. Como saben, la Semana Santa de Almuñécar, declarada de Interés Turístico Nacional en 2002, cuenta con 15 Cofradías procesionando por sus calles y plazas, de ahí que los visitantes pudieran combinar la playa, el sol, el buen comer y beber, los desfiles de los pasos y el ambiente nocturno. A gusto de todos.

      Los Hoteles al 85% de media

      En cuanto a la ocupación hotelera, se ha situado en torno al 85%, tal y como se preveía. Las esperadas reservas de última hora no han sido tan numerosas como se deseaba. “Salvo en contadas excepciones, la Semana Santa ni te hunde ni te salva”, afirmaba el presidente de la Asociación de Hoteleros.

      Según José Andrés Fernández, los Hoteles Best Alcazar y Almuñécar Playa son los que han registrado mayor ocupación superando el 85%, mientras que el resto, “han trabajado bien pero sin superar esa media”.

      Los visitantes que han elegido Almuñécar para disfrutar de sus vacaciones de Semana Santa han sido mayoritariamente de procedencia nacional, aunque algunos establecimientos como Victoria Playa, Helios y la Najarra, contaban con reservas previas de grupos procedentes de otras nacionalidades.

      Las famosas retenciones

      Como viene siendo habitual, las carreteras de la costa no se han librado de las famosas retenciones, aunque ya no tan intensas como en otros años.

      Según la DGT, la N-340 en la provincia de Granada se vio afectada en distintos tramos que acumulaban un total de nueve kilómetros de retenciones. En concreto, dicha vía a su paso por Salobreña registró cuatro kilómetros dirección Almería, mientras entre Motril y Almuñécar había dos kilómetros y en Albuñol sólo uno.

      Un problema que, lamentablemente aun persiste, pese a la apertura de los dos tramos de autovía que pasan por el municipio sexitano, situando el tapón en Taramay hacia Salobreña y, desde allí hasta el cruce del Puerto, en la convergencia de la N340 con la Autovía de la Costa Tropical, antigua N323 en dirección Granada.

      La crisis ha motivado una considerable reducción del gasto

      El presidente de la Federación Andaluza de Empresarios de Playas, Norberto del Castillo, señalaba que aunque ha habido "bastante público, se ha notado menos capacidad económica", lo que ha obligado a los establecimientos a "hacer muchas mesas para obtener la misma caja".

      Para Castillo, la Semana Santa es "el termómetro" del verano, y la mayoría de los turistas son "repetidores", lo que significa que el destino es "la mejor promoción”.

      Este año, la gente se ha mostrado contenta" con esta Semana Santa, gracias especialmente a que se ha puesto "el sol en el mapa de España".
      Además del impacto que ha tenido el turismo nacional, se ha detectado una recuperación del turismo internacional, a lo que ha contribuido la nueva terminal de pasajeros del aeropuerto de Málaga (T-3), que ha "dado vida" a la Costa.

      La eliminación de la basura es la asignatura pendiente del campo en la Costa de Granada ideal.es

      Deshacerse de 60.000 toneladas de basura anuales es aún un problema

      05.04.10 - 01:26 -

      Arrojar carretillas llenas de matas, plásticos, fitosanitarios y todo tipo de basura de los invernaderos a una playa como la de El Pozuelo, en Albuñol, no tiene justificación ni perdón posible. Ahora bien, si hay un hecho incuestionable es que los agricultores de la Costa oriental no lo tienen fácil para deshacerse de los miles de kilos de residuos que generan cada año sus invernaderos. Los traslados en camiones de la basura hasta la planta de tratamiento de Motril -que ahora, para más inri está cerrada- son inasumibles para muchos por sus altos costes y encima no tienen una planta de transferencia acondicionada para hacer acopio provisional de la basura y poder trasladarla días después, con un volumen más reducido, a una instalación de tratamiento.
      Por fortuna, los puntos negros como la playa de El Pozuelo -un auténtico escándalo de vertidos que la justicia ya está investigando- son hoy en día la excepción. La concienciación de los agricultores en la Costa granadina ha dado un giro de 180 grados en los últimos cinco años y los vertederos ilegales que proliferaban en ramblas y cunetas han desaparecido en general de la comarca. Pero aún así la eliminación correcta y definitiva de las más de 60.000 toneladas de residuos agrícolas que producen cada año las instalaciones bajo plástico desde Motril a Albuñol sigue siendo la asignatura pendiente del campo de la Costa granadina.
      El cierre temporal por problemas técnicos de la planta de tratamiento de residuos agrícolas de Motril, que gestiona Resur, dependiente de la Diputación provincial, ha vuelvo a poner el foco de atención en el problema. La Diputación intenta resolver la reapertura de la planta, que ha funcionado durante tres años en pruebas y nunca al 100% de su capacidad, mediante la adjudicación de la gestión a una empresa, pero la solución aún está en el aire. Además no existe un sistema regulado de recogida de los residuos y sin plantas de transferencia los costes de los portes en camión se disparan para los agricultores de la Costa oriental.
      «Nunca han querido coger el toro por los cuernos, hay poco interés y poca apuesta de la Administración por atajar definitivamente el problema de los residuos vegetales», resume el secretario general de Coag Granada, Miguel Monferrer. Las normativas europeas, los exigentes clientes y las certificaciones a las que se acogen la mayoría de las empresas productoras han provocado una progresiva concienciación sobre la necesidad de realizar buenas prácticas de higiene rural. Pero el sector agrícola demanda un paso al frente definitivo de la administración para resolver toda la cadena de eliminación de residuos. «Los profesionales agrarios están concienciados de la necesidad de gestionar de manera correcta los residuos, lo que contribuye a dar una buena imagen de un sector profesionalizado y comprometido con la salud ambiental de nuestras poblaciones rurales, pero esta concienciación debe ir de la mano del compromiso de las administraciones para el desarrollo de un sistema de recogida y tratamiento de residuos eficaz que cubra las necesidades reales del sector agrario», señala Monferrer.
      Tasas «razonables»
      Durante los meses de abril, mayo y junio, más de 3.200 hectáreas de tomate, pepino y judía finalizarán su ciclo de cultivo en la comarca, lo que significa la producción de miles de toneladas de residuos por el cambio de cosecha. Y precisamente ahora, la planta de Motril no funciona. Aunque durante los años en los que ha estado abierta en pruebas el tratamiento de los residuos ha sido gratuito, los agricultores de toda la Costa sí han tenido que asumir el coste del traslado de la basura desde el invernadero hasta la planta. La cuantía del transporte, que realizan camioneros autónomos y empresas de forma privada, oscila en torno a los 700 euros por hectárea, en casos de cultivos de tomate y unos 400 euros por la basura que produce una hectárea de pepino, según los cálculos de Coag.
      Y es que de una hectárea de plantaciones pueden salir hasta nueve contenedores de basura de 6.000 metros cúbicos. Algunos agricultores mantienen acuerdos con los ganaderos de la zona, pero «cada vez quedan menos» por lo que tan solo una mínima parte de los residuos vegetales pueden eliminarse de esta forma tan ecológica.
      Los costes de la eliminación de residuos se incrementarán en los próximos meses cuando se solventen los problemas de la planta de tratamiento y la instalación se reabra, gestionada por una empresa privada que cobrará a los agricultores un canon por el tratamiento de la basura. De ahí que el sector agrícola demande un sistema de recogida «con tasas no abusivas, lo que acabaría por completo con los vertidos ilegales». «Cuando algo funciona y es justo los agricultores pagamos sin problemas», subraya Monferrer. Coag pide a la Diputación que vele por que la empresa que se haga cargo de la planta implante tasas «razonables» como los 2,40 euros por metro cúbico que les planteó Diputación en la última reunión. «Lo que no podemos asumir son los 30 euros por tonelada que piden en la planta de compostaje de Vélez», apunta Monferrer. Una alternativa que nadie utiliza durante el cierre temporal de la planta de Motril excepto las grandes empresas, que no se pueden permitirse la acumulación de destríos.
      Lo saben bien en Granada-La Palma, una cooperativa puntera en materia de calidad que no se permite ni un un fallo en higiene rural. «Debemos ser los primeros autocríticos y exigir a los agricultores un campo limpio, pero también exigir servicios a la administración para que nadie contamine de lo que vivimos. Eso requiere esfuerzo y costes», resume David del Pino, director de la cooperativa.