viernes, 3 de abril de 2020

La fibra no es mágica, pero sí saludable (sobre todo en confinamiento) elhuffingtonpost

Razones de peso para tomar más fibra.

Por
The Conversation, Colaborador

LISOVSKAYA VIA GETTY IMAGES
Por Ana Belén Ropero Lara, profesora titular de Nutrición y Bromatología - Directora del proyecto BADALI, web de Nutrición, Universidad Miguel Hernández:

Nos basta caminar por los pasillos de los supermercados para notar su presencia. Está en las galletas, en los cereales del desayuno, en los aperitivos de cereales, en la bollería e incluso en la leche. Asociada a imágenes esbeltas, la fibra reina a modo de talismán que convierte en saludable todo lo que toca. ¿O tal vez no?

Hay que admitir que vivimos un momento social poco menos que curioso en alimentación, con una clara tendencia a convertir lo corriente en extraordinario para conseguir que alguien lo compre. De esta forma, la industria alimentaria busca continuamente el superalimento prodigioso que nos proteja de cualquier enfermedad, sin necesidad de planificar o hacer esfuerzos para los que sentimos que nuestra estresante vida no nos deja tiempo.

La mala noticia es que no existe ningún superalimento, ni ningún nutriente que por sí solo prevenga enfermedades o las cure. Tampoco ninguno que evite que nos contagiemos del coronavirus. Eso sí, ahora que el confinamiento ha hecho que nuestra actividad física sea mucho menor, la fibra sí puede evitarnos problemas de estreñimiento.

A raudales en las legumbres

Presente solo en alimentos de origen vegetal (los de origen animal no contienen), la fibra es más abundante en las legumbres, solo superadas por unos pocos alimentos procesados atiborrados a propósito. Los cereales, los frutos secos, las semillas, las frutas, las verduras y las hortalizas son otros alimentos con gran aporte de fibra a nuestra dieta, todos ellos básicos en nuestra abandonada dieta mediterránea.

A pesar de que nuestro sistema digestivo no es capaz de digerir la fibra, esta desempeña importantes funciones en nuestro cuerpo. Las principales y más reconocidas son las que ejerce sobre el colon y su efecto laxante.

Sucede que la fermentación de la fibra por las bacterias del colon favorece el crecimiento de estas bacterias endógenas e impide el desarrollo de otras dañinas. Esto es lo que se denomina efecto prebiótico. Como resultado de esta fermentación se generan ácidos grasos de cadena corta, que pueden ser utilizados por las células del intestino para obtener energía, además de ejercer otras funciones aún en estudio. Por su parte, la fibra no fermentable aumenta el volumen de las heces por su absorción de agua, lo que facilita la evacuación.

Aunque la fibra no es indispensable para el ser humano, una dieta baja en este nutriente se considera un factor de riesgo para una mala salud y suele causar problemas de estreñimiento.

Razones de peso para tomar más fibra

De acuerdo con los datos del estudio Global Burden of Disease, aproximadamente 97 000 muertes en la Unión Europea durante 2017 se debieron a dietas bajas en fibra. Solo en España el número de fallecidos por el mismo motivo ascendió a más de 7 000.

¿Pero cuánto es “poca” fibra? Una dieta baja en fibra es aquella en la que se ingieren menos de 23.5 g/día, es decir, la dieta del 93.2 - 98.5 % de la población española, según el último estudio ENIDE.

En su informe de 2018, la World Cancer Research Foundation, la institución internacional de referencia en materia de cáncer, concluyó que “hay evidencias sólidas de que los alimentos que contienen fibra dietética protegen contra el cáncer colorrectal”. De hecho, entre sus recomendaciones dietéticas para prevenir el cáncer figura ingerir al menos 30 gramos de fibra al día.

En cuanto a los efectos de este nutriente en el peso corporal, la misma institución concluyó que el “consumo de alimentos con fibra dietética probablemente protege contra la ganancia de peso, el sobrepeso y la obesidad”. El efecto de la fibra sobre la saciedad podría ser uno de los mecanismos, aunque son necesarios más estudios a este respecto.

No acaba ahí la cosa. Un análisis de la evidencia científica encargado por la OMS recientemente comparó el riesgo de padecer diversas enfermedades entre las personas en el grupo de mayor consumo de fibra y en el de menor. Las primeras tienen entre un 15 y un 30 % menos de riesgo de morir por cualquier causa o por problemas cardiovasculares, de sufrir cardiopatía coronaria, diabetes tipo 2 o cáncer colorrectal, o de sufrir o morir por accidente cerebrovascular. Un dato a tener muy en cuenta dado que el análisis estaba fundamentado en 185 estudios prospectivos y 58 ensayos clínicos.

Además, también tienen un menor peso corporal, presión arterial sistólica y niveles sanguíneos de colesterol total. Como consecuencia, los autores sugieren aumentar la recomendación de fibra diaria al menos a 25-29 gramos. Incluso postulan que cantidades mayores podrían estar asociadas a mayores beneficios contra algunas de estas enfermedades.

Aumentar la fibra de nuestra dieta en cuatro pasos

Para favorecer la defecación en estos momentos de confinamiento, es necesario aumentar el consumo de fibra en nuestras dietas. Algo fácil de conseguir siguiendo unas recomendaciones básicas:

1. Aumentar el consumo de cereales integrales o de grano entero, confirmando en la lista de ingredientes que realmente son integrales o de grano entero.

2. Recuperar las legumbres en guisos, ensaladas o pastas. Al menos 2 veces a la semana.

3. Incrementar considerablemente el consumo de frutas, verduras y hortalizas.

4. Tomar frutos secos, al natural o tostados, sin sal o azúcar añadidas. Un puñado pequeño al día.

Aunque la fibra no obre milagros, su relación con una buena salud está fuera de toda duda. Nada mejor que los alimentos naturales de origen vegetal. Aumentar su consumo es fundamental para beneficiarnos de ello.

Responsabilidades granahoy.com

MANUEL CHAVES GONZALEZ
Ex presidente de la Junta de Andalucía


El virus y sus víctimas, como antaño lo fueron las víctimas de ETA, no pueden convertirse en un instrumento de confrontación política

Responsabilidades ROSELL
Un refrán dice que "a toro pasado todos somos Manolete". Es un refrán aplicable a algunos políticos y periodistas convertidos en profetas del coronavirus. Declaraciones como "ya se conocía que esto iba a ocurrir", "¿cómo no se habían previsto con la suficiente antelación las camas, mascarillas y test necesarios?", ¿cómo no se adopto antes el confinamiento?, etc., para a continuación exigir responsabilidades al Gobierno. Me viene a la cabeza cómo ahora alabamos el éxito de China en la lucha contra el virus y su ayuda a otros países afectados, pero olvidamos su ocultación de la verdad sobre la aparición y la propagación del virus.
Cuando el virus recorría el planeta a gran velocidad sin que lo supiéramos, nadie previó el cierre de fronteras, la suspensión de los transportes y el confinamiento. Sin embargo, es lógico que los ciudadanos se pregunten cómo países como España, modernos, avanzados tecnológicamente, con potentes sistemas sanitarios, no la hubieran previsto ni estuvieran preparados contra la pandemia. Estados Unidos y China, las dos grandes potencias mundiales, epicentros de la crisis junto a Europa, evidencian su debilidad ante la crisis. En definitiva, los sistemas sanitarios presentan graves carencias previas para afrontar una crisis de esta naturaleza. Consideremos que algo ha fallado en lo global tanto en la prevención como en la respuesta a la pandemia. Debemos aprender para el futuro.
El virus no tiene fronteras pero los sistemas sanitarios sí las tienen. Los estados mantienen las competencias sanitarias y aquellas que tiene la UE, según sus tratados, no se ejercen. No ha existido apoyo económico ni coordinación europea y, por ello, los ciudadanos de países como Italia y España dudan de la utilidad de la propia UE. Algunos jefes de Gobierno ya han señalado que si la UE es incapaz de reaccionar pondrá en entredicho el proyecto comunitario lo que sería un punto de inflexión irreversible. Enrico Letta, que fue jefe del Gobierno italiano, no lo ha podido decir más claro: "El mensaje más negativo sería que sólo podemos contar con China y no con Europa". La Unión Europea debe ejercer sus competencias, dar respuesta global a la pandemia y estar preparada para las que vengan. Algunos expertos reclaman la creación de un Banco Europeo de Salud que junto a otras instituciones apoye la investigación científica, aumente, con los estados, los recursos sanitarios y favorezca la producción de medicamentos para evitar la dependencia de otros países. Por otra parte, en España, el sistema sanitario público se ha visto debilitado por los recortes presupuestarios y las privatizaciones llevadas a cabo en determinadas comunidades autónomas. Por ello, los presupuestos de reconstrucción deberían garantizar una mayor inversión en la sanidad pública.
La responsabilidad de los españoles ha sido un factor importante en el combate contra la enfermedad. En España, como en otros países, se han cometido errores, seguramente por la incertidumbre ante la evolución del virus. En democracia, la responsabilidad debe ser exigida también al Gobierno, por sus decisiones, y a los partidos de la oposición por el ejercicio de la misma. Es evidente que los ciudadanos van a valorar el liderazgo de ambos ante la crisis y todos los partidos deben pensar que su credibilidad y la confianza ciudadana en las instituciones democráticas están, una vez más, en juego. El virus y sus víctimas, como antaño lo fueron las víctimas de ETA, no pueden convertirse en un instrumento de confrontación política. Los ciudadanos exigen vencer juntos al virus. Por eso, no es el momento de la "crítica" feroz, de la descalificación, del insulto y de la criminalización sino de la política de entendimiento mutuo, de la propuesta, del diálogo y de la unidad de acción.
El presidente del Gobierno asumió públicamente toda la responsabilidad por la gestión de la crisis y la oposición debe medir si es el momento de la confrontación, de sus intereses partidistas o debe exigir esta responsabilidad cuando todos, "remando juntos", hayamos vencido al coronavirus. Creo que esto es lo que espera la mayoría de los ciudadanos españoles.

SDomínguez: las pruebas de primavera cambian de fecha lavozdealmeria

El grueso se trasladará al último trimestre del año

IV Critérium de Vera celebrado a finales de enero. SDOMINGUEZPRODUCCIONES

El calendario de pruebas deportivas previsto para las próximas semanas ha tenido que ser modificado nuevamente debido a la prolongación del estado de alarma como consecuencia de la pandemia del coronavirus.

SDomínguez Producciones, en coordinación con la Federación Española de Ciclismo, Federación Andaluza de Ciclismo, ayuntamientos sede de las competiciones y patrocinadores, han acordado aplazar o suspender en algunos casos los eventos programados.

Ciclismo en Carretera
Los últimos cambios afectan al Circuito Provincial de Ciclismo en Carretera 2020. Por un lado se mantiene la fecha inicial del V Critérium Ciclista de Roquetas de Mar para el 4 de octubre. No así el V Critérium Ciclista Ciudad de Almería, previsto para el 3 de mayo, que se celebrará el 11 de octubre. Del mismo modo, se traslada al mes de noviembre la I Carrera Ciclista de Carboneras que se iba a desarrollar el 31 de mayo.


Por lo que se refiere a las competiciones de ámbito nacional (II Trofeo Bajo Andarax Copa de España Féminas Cofidis y IV Clásica Ciclista Bajo Andarax) se desconoce por el momento las nuevas fechas de celebración, y depende de la decisión que adopte finalmente la Federación Española de Ciclismo.

Cicloturismo
Otras pruebas que se han visto alteradas recientemente son las englobadas en el Circuito de Cicloturismo 2020 cuyo patrocinador, Peugeot PSA, se suma a los eventos deportivos organizados por SDomínguez Producciones. Por un lado se mantiene para el 6 de septiembre la VI Green Tour Koppert del Poniente. La IX Ruta

Ciclodeportiva del Bajo Andarax pasa del 10 de mayo al 18 de octubre; la I Contrarreloj Villa de Níjar-Huebro, prevista para el 24 de octubre, se retrasa al 7 de noviembre mientras que la III Ruta Ciclodeportiva Comarca de Níjar tendrá lugar el 8 de noviembre.

BTT
El Duatlón de Pechina (última cita del circuito del Bajo Andarax y tercera del circuito provincial) se traslada al 5 de septiembre y el Duatlón de Aguamarga (Níjar), última prueba del circuito provincial, se pospone al 17 de octubre. También ha sido aplazada, por el momento sine díe, la II Media Maratón BTT de Cuevas del Almanzora y la Contrarreloj Individual de Vícar.

Pruebas canceladas
Las pruebas canceladas son la Vuelta Ciclista a la Costa Tropical de Granada, el Circuito de Travesías a Nado de Níjar y la BTT de Albuñol (Granada).

jueves, 2 de abril de 2020

Sí, las personas con discapacidad podemos practicar sexo. ¿Por qué nadie nos enseña? elhuffingtonpost

Todo empieza en el colegio, donde ponerle un condón a un plátano es algo perfectamente normal, pero hablar sobre el sexo con discapacidad no lo es.

Por
Dan Batten, Colaborador

HUFFPOST UK
El tango horizontal (o como lo quieras llamar) nos da un incentivo para seguir adelante. Está incluido en el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Concretamente, en el artículo 8.

Eso debería significar que tanto yo como cualquier otra persona con discapacidad tenemos el mismo derecho a tener una vida privada placentera como los demás. Entonces, ¿por qué cuando a una persona con una discapacidad se le ocurre decir que también quiere disfrutar, las expresiones que uno asocia al placer del sexo se convierten en perplejidad y desagrado?

En mi experiencia, todo empieza en el colegio, donde ponerle un condón a un plátano es algo perfectamente normal, pero hablar sobre el sexo con discapacidad no lo es. De ese modo, se perpetúa el mito de que las personas con discapacidades son seres asexuales. Las personas como yo no solo no somos bienvenidas a la fiesta, sino que nunca estuvimos en la lista de invitados.

Con las lecciones superficiales de “Salud” que me dieron en un colegio especial para niños con discapacidades en los años 80 aprendí lo básico, pero los cuerpos que aparecían en los libros no se parecían en nada a mí ni a mis compañeros de clase. Tampoco habríamos podido realizar algunas de las posturas que nos mostraban. Tengo parálisis cerebral, un problema que afecta a mi coordinación y a mis capacidades motoras, de modo que algunas de las posturas más enrevesadas del Kamasutra quedan automáticamente descartadas. No puedo ni llevar la bebida en un vaso, como para ponerme a hacer contorsiones. Mi mente, en cambio, es muy flexible.
Nunca tuve la esperanza de que mi figura tambaleante fuera a volver locas a las adolescentes de mi ciudad, pero la falta de ayuda me hizo dudar de mí mismo y lamentarme por mi problema. No tenía ni idea sobre cómo interactuar con el sexo opuesto. En mis clases de “Salud” nunca me explicaron cómo actuar si yo, como persona sexual, algún día quisiera establecer contacto íntimo con otro ser humano.

“Cuando una persona con una discapacidad dice que también quiere disfrutar, las expresiones que uno asocia al placer del sexo se convierten en perplejidad y desagrado”

Mis padres tampoco trataron el tema conmigo. Mi madre recibió una educación católica, con la consiguiente culpabilidad rodea al sexo. Mi padre era “muy hombre” y contrastaba con mi madre: “La cinta porno está en la balda de arriba del armario, hazte una copia cuando no esté tu madre”, me susurraba a escondidas. Ambos daban por hecho que su hijo metalero aprovechaba en la interminable ristra de conciertos y eventos que pagaban. Pero no.

Los padres de mi expareja, que también tenía una discapacidad importante, no se hacían a la idea de que su atractiva hija de 21 años quisiera hacer algo más que sonreírme dulcemente. De hecho, impedían activamente nuestros intentos de quedarnos a dormir juntos. Esto nos resultaba frustrante y desconcertante. Era una mujer espléndida y sus padres todavía no se habían enterado (o no querían enterarse) de que ya era adulta. Por suerte, su trabajadora social era más comprensiva y tenía mejor voluntad y nos facilitaba nuestras necesidades. Por ejemplo, nos llevaba a su piso y, una vez allí, se daba cuenta de que tenía el frigorífico vacío y decía: “Calculo que estaré un par de horas haciendo la compra”. La verdad es que no conviene apresurarse a la hora de elegir los productos adecuados.

Todo esto hizo que tardara años en ganar confianza en mí mismo como entidad sexual. Eso se lo tengo que agradecer a mi esposa y a una mujer sin discapacidades con la que me acosté una vez el día después de que expulsaran a Beckham en el Mundial del 98. Con la cabeza gacha bebiéndome mi pinta, resplandeciente con mi uniforme de pantalones de combate, deportivas y una camiseta de Machine Head, oí que me decían: ”¿Está ocupada esta silla?”. Cuando levanté la vista, la silla la ocupaba una mujer alta muy atractiva de pelo castaño.

Tras un par de horas de charla, en las que expliqué mi camiseta y hablé del groove metal y diseccioné la idiotez de Beckham, se puso en pie, preparada para marcharse. Yo permanecí en mi sitio, listo para decirle lo bien que me lo había pasado y todo eso. Sin embargo, cuando estás soltero, en plena sequía sexual y una mujer atractiva te dice: “No puedo follarme a mí misma, ¿no crees?”, la reacción suele ser seguirla. Descartó entre risas que mi discapacidad pudiera ser un impedimento. “Claro que va a funcionar, vamos”, me dijo. Y lo hicimos, sin quejas, sin problemas y con unos cuantos halagos que me inflaron el ego.

“Las posturas más enrevesadas del Kamasutra quedan descartadas. No puedo ni llevar la bebida en un vaso, como para ponerme a hacer contorsiones. Pero mi mente, en cambio, es muy flexible”

La moraleja de mi historia es que la buena educación forma individuos más completos e informados. ¿Te imaginas el revuelo que surgiría si la gente saliera del colegio sin conocer el abecedario, sin saber sumar y sin saber escribir una frase? ¿Y por qué el sexo y las discapacidades son menos importantes que la regla de las tres erres? No hay motivos que justifiquen esta omisión en el currículo escolar y sí que hay motivos de sobra para promover la identidad sexual positiva de las personas con discapacidad. Si de adolescente me hubieran dado la brasa con mi condición de persona sexual tanto como me la dieron con el teorema de Pitágoras, tal vez hubiera sentido que podía pasármelo bien con la rubia de mi clase de Matemáticas. Tal vez hubiera tenido la confianza de proponerles un plan altamente inapropiado a mis dos mejores amigas de la universidad. Tal vez podría incluso haberles plantado cara a los padres de mi exnovia para pasar la noche con ella.

Pensar que el problema solo consiste en que las personas con discapacidades necesitamos más educación en lo que respecta al sexo es una idea incompleta. ¿Y si dejamos que las imperfecciones luzcan? ¿Qué tiene de malo una pierna que no está del todo recta o una mano que no siempre responde como “debería”? Esta última imperfección podría darte una sorpresa o dos. A la mayoría de la gente le avergüenza lo que dirían los demás si salieran con “un discapacitado”.

Igual tienen miedo de que les robemos a “sus” novios y novias si se desvela el secreto.

Dan Batten es educador en materia de discapacidad en la organización benéfica Enhance The UK.

Pérdida de gusto y olfato: los síntomas más desconocidos del coronavirus elhuffingtonpost

La anosmia y la augesia afectan cada vez a más positivos por COVID-19

Por
Marina Prats

GUIDO MIETH VIA GETTY IMAGES
Tos seca, fiebre y sensación de falta de aire son los síntomas más conocidos y más frecuentes del coronavirus, pero no los únicos. El coronavirus se está extendiendo en todo el mundo. Conforme se va conociendo más sobre el COVID-19 se descubren otros relativamente frecuentes como la falta de olfato (anosmia) y la pérdida del sentido del gusto (augesia), que no entraban hasta hace poco en las pautas para reconocer la enfermedad.

“Ha llegado al punto de que una madre no podía oler el pañal de su hijo. Otros ya no podían oler su champú, y la comida empezó a tener un sabor suave. Todavía no podemos decir exactamente en qué punto de la enfermedad aparecen estos síntomas, pero creemos que es un poco más tarde en la infección por coronavirus que en otras patologías”. Fueron testimonios recogidos en Wuhan (China) —una mujer que no podía oler el pañal de su bebé, un un grupo un virólogo alemán en el Frankfurter Allgemeine Zeitung se puso en relieve por primera vez estas señales el 16 de marzo. Aunque en el país asiático no recogía más de un 7% de positivos con estos indicios.
Para los especialistas estos signos empezaron a ser más relevante cuando el coronavirus llegó a Europa, ya que en China solo un 7% de los positivos los presentaba. “Cuando la infección llegó a Italia, España e Irán los pacientes con COVID-19, incluso antes de saberlo, manifestaban esta sintomatología”, señala Pablo Parente, miembro de la Comisión Delegada y Coordinador del área dedicada al COVID-19 de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Síntomas de casos leves

Parente recalca que estos síntomas se presentan de forma brusca cuando el cuadro de la enfermedad es leve. “Los pacientes que los han tenido señalan de un día para otro no olían ni la lejía ni la colonia ni nada parecido. Para ellos les resulta algo muy evidente y llamativo, pero a nivel clínico, como no estaba descrito previamente y son benigno, no se les había dado importancia”, detalla el otorrino a El HuffPost.

Según el Royal College of Surgeons, el 30% de los positivos leves muestran anosmia. Al no considerarse este síntoma en el protocolo del coronavirus del Ministerio de Sanidad de España hasta finales de marzo, las medidas de aislamiento de estas personas no han llegado hasta tarde.

Es una enfermedad nueva y no se había investigado hasta ahora. “El 70% de los casos de leves a moderados los presentan. Es un resultado parcial, pero es un resultado”, indica Parente haciendo referencia a un estudio internacional sobre la anosmia y el COVID-19 que se publica a principios de abril.

“La falta de olfato y gusto aparece antes que los síntomas graves como la fiebre o la neumonía en los cuadros graves, pero lo hace conjunto con otros indicativos leves que aparecen al inicio de la enfermedad. De ahí que se ponga más el foco en estos casos”, indica Parente.

En el caso de la augesia, el experto explica que más que una falta de gusto es una sensación de sabor extraña. “Para estos pacientes comida tiene un sabor metálico o extraño”, detalla el especialista.

La anosmia no es un síntoma único del coronavirus

″Los rinovirus o el virus de la gripe, que afectan a la mucosa nasal y oral, pueden afectar a las células nerviosas. Pero en el caso del catarro suele ir acompañada de los signos propios de esta enfermedad: dolor de cabeza, muchos mocos o pesadez. En cambio, en el coronavirus es un síntoma único”, señala Parente.

A pesar de que es común en otras enfermedades respiratorias, según Parente, no han encontrado relación con otras comorbilidades, es decir, con otras patologías previas que convivan con el COVID-19.

“Es un síntoma que desaparece y aparece. Depende del tiempo que dure la enfermedad, pero se prolonga entre cinco y diez días”, detalla Parente. Uno de los rostros conocidos que ha manifestado que este síntoma no desaparece con los otros que provoca el coronavirus es el cocinero Dabiz Muñoz, que el 24 de marzo reveló que perdió estos sentidos y todo indica a que es por la enfermedad.

¿Y si ya has pasado el coronavirus sin saberlo? elhuffingtonpost

Existen pruebas de que el virus comenzó a expandirse antes de que se empezara a rastrear oficialmente.

Por
Lindsay Holmes

OPENCLIPART-VECTORS VIA PIXABAY
Ahora que oyes y lees noticias sobre el coronavirus a todas horas, tal vez te hayas puesto a pensar en ese catarro que tuviste a principios de año. ¿Es posible que fuera coronavirus?

Los principales síntomas del COVID-19 incluyen tos, falta de aliento y fiebre. Puede venir acompañado de problemas digestivos (como náuseas y diarrea), pérdida del gusto y del olfato.

Estos síntomas se pueden confundir con los de un catarro fuerte o con los de la gripe, sobre todo si sufres un caso leve de COVID-19. También es muy posible haber sufrido el virus y no haberte enterado, ya que existen casos asintomáticos.

Existen pruebas de que el virus comenzó a expandirse antes de que se empezara a rastrear oficialmente. Algunos expertos consideran que en Estados Unidos empezó en enero. Para Lee Riley, jefe de la división de enfermedades infecciosas y vacunología de la Universidad de California, no es ninguna locura dar por hecho que el virus ha estado propagándose entre la población dos semanas antes del primer fallecimiento confirmado.
Teniendo en cuenta eso, la teoría de que mucha gente ha superado la enfermedad no es descabellada. Además, es una buena noticia, ya que los expertos piensan que al superar la enfermedad, desarrollas cierto grado de inmunidad.

“No es ninguna locura dar por hecho que el virus ha estado propagándose entre la población dos semanas antes del primer fallecimiento”

Por desgracia, no hay forma segura de saber si has pasado la enfermedad.

“A estas alturas todavía no existe ningún test para averiguarlo”, explica William Hillmann, médico del Hospital General de Massachusetts, al periódico The Guardian.

“Estamos desarrollando tests de anticuerpos para rastrear una posible infección previa, pero todavía no están listos para su uso clínico”, añade. “La única forma de saber si lo tienes es hacerte la prueba y dar positivo”.

Ya que no es posible (todavía) saber si has pasado el COVID-19 sin haber dado positivo de forma oficial, deberías seguir actuando como si aún pudieras pasárselo a otra persona. Eso significa que cumplas la cuarentena igualmente, que pongas en práctica el distanciamiento social y que te expongas lo mínimo posible.

“Cuantas más personas se comporten como portadoras del virus, más rápido se frenará la curva”

“Es muy importante en enfermedades como el COVID-19, para el que no hay ninguna inmunidad natural entre la población ni existen vacunas”, sostiene Kirsten Hokeness, presidenta del departamento de ciencia y tecnología y experta en inmunología, virología, microbiología y enfermedades humanas, en declaraciones al HuffPost.

“Esto significa que las únicas formas de que el virus deje en paz a la gente, en cierto sentido, son que todo el mundo se infecte o que logremos limitar su capacidad para que no se siga propagando de una persona a otra”, afirma Hokeness.

Si has tenido síntomas de COVID-19 recientemente, es muy importante que te aísles, porque se piensa que una persona sigue siendo contagiosa mucho tiempo después de superar los síntomas.

Cuantas más personas se comporten como portadoras del virus, independientemente de que no tengan síntomas o los hayan tenido hace algún tiempo, más rápido se frenará la curva.

Nuevas pobrezas del desarrollo granadahoy.com

ALBERTO MATARÁN

En la actual pandemia nos enfrentamos al ejemplo más extremo de una realidad cada vez más palpable

El presidente norteamericano Harry Truman prometió en 1949 que el desarrollo traería la felicidad a un planeta que él definió como subdesarrollado. Sin embargo, tras siete décadas de imposición violenta y colonial de este dogma, nos encontramos con un crecimiento exponencial de lo que el territorialista italiano Alberto Magnaghi denominó como nuevas pobrezas del desarrollo. Básicamente se trata de los conflictos que produce en nuestras vidas el desarrollo y en particular el modelo de ciudad metropolitana que lo caracteriza.
El economista Ignacy Sachs, señala que este crecimiento urbano y el propio desarrollo han favorecido entre otras cosas el aumento de la vulnerabilidad biológica de la especie humana generando un incremento exponencial de las enfermedades sobre todo el cáncer, pero no sólo. Así en la actual pandemia nos enfrentamos al ejemplo más extremo de una realidad cada vez más palpable.
A diferencia de las pobrezas tradicionales que impactan casi exclusivamente sobre la población subalterna, las nuevas pobrezas del desarrollo afectan al conjunto de la población como ocurre con el Covid-19. Eso sí, no hace falta decir que aquellos sectores sociales más afectados por las pobrezas tradicionales sufren con más virulencia los problemas generados por el desarrollo.
El que estas nuevas pobrezas del desarrollo afecten a todo el planeta de manera transversal implica que una mayoría de la población se cuestione el desarrollo tal y como ha sido impuesto. Muchos son los errores de este modelo para que en 70 años hayan aumentado el hambre y la pobreza, al tiempo que nuestras sociedades son más frágiles y nuestra vida está amenazada por peligros crecientes o que ya creíamos superados, como la actual pandemia.
Esta crisis constituye por tanto una nueva oportunidad para que reaccionemos y (re)construyamos otras formas de relacionarnos entre las personas y con la naturaleza. Es muy urgente reducir nuestros impactos ambientales y el consumo de recursos a través de la relocalización de la economía, empezando por la alimentación en este momento de emergencia planetaria. De esta manera podremos generar los miles de empleos que ya necesitamos y comenzaremos a enfrentarnos a las incertidumbres con menor sufrimiento.
Incrementar la producción y el consumo de alimentos de cercanía implica una transformación de las agriculturas que llevamos décadas planteando y que ya señalé como la oportunidad para superar la crisis agraria en esta misma columna el pasado 20 de Febrero. El proceso será mucho más rápido de lo que nos creemos y así tendremos un punto de partida para transformar nuestro modelo metropolitano y el resto de la economía cuyos defectos son más lentos de corregir.