martes, 29 de agosto de 2017

"La obesidad no es un problema estético sino de salud pública" granadahoy.com

"La obesidad no es un problema estético sino de salud pública"

-¿Qué proporción de población tiene kilos de más en Andalucía?
-De obesidad, una de cada cinco personas; más de un 20%. Y, si incluimos sobrepeso, el total se acerca casi a la mitad de la población.
-¿Esto le quita el sueño?
-Nos quita el sueño a todos los que nos dedicamos a abordar este tipo de problemas y a las administraciones públicas porque la obesidad no es un problema estético, sino que está ligado a una importantísima comorbilidad [otras enfermedades asociadas]. No habría diabetes si no hubiera obesidad. Genera problemas articulares, de fertilidad... Determinados cánceres están asociados a la obesidad. Es un problema de salud pública muy importante en todos los países desarrollados; incluso en los que están en vías de desarrollo porque se está produciendo un aumento en países árabes y asiáticos.
-¿La gente es consciente del efecto perjudicial de los kilos de más?
-No, no. No lo percibe como un problema. La Sociedad Española de Obesidad hizo hace poco una encuesta y sólo un 20% de los sujetos que eran obesos se reconocían como obesos. Dicho de otra forma, el 80% de los que tenían obesidad no se reconocían como obesos. Y esto es mucho más que estética. Es un problema que tiene que ver con una enorme cantidad de enfermedades asociadas. La diabetes se ha duplicado en los últimos 20 años y eso tiene una relación muy directa con el incremento de la obesidad. Ese aumento de los sujetos con diabetes tipo 2 [la que aparece con los años] no hubiera ocurrido si no se hubiera incrementado brutalmente la tasa de obesidad.
-¿Y la obesidad infantil?
-Es un problema del presente, no del futuro. En España las tasas de obesidad infantil son altas. Se habla de un 6% a un 8%. Como dato positivo, hay que decir que parece que se ha estabilizado en nuestro país e incluso que hay una pequeña regresión. Pero no se puede bajar la guardia. Entre un 6% y un 8%, incluso algún estudio la sitúa en el 10%, son unos datos brutales porque la obesidad hace 20 ó 30 años era absolutamente excepcional en niños.
-¿Hace falta más bici y menos videojuegos?
-El cambio que se ha producido en la actividad física en las nuevas generaciones es muy llamativo. Hemos hecho algún estudio en niños a los que poníamos un cuentapasos y es sorprendente la inactividad física. Algunos, los pasos que dan al día son testimoniales. Porque se trasladan al colegio en autobús y la actividad física en los centros educativos está muy recortada. Además, las horas libres no las dedican a hacer ejercicio, sino a actividades relacionadas con maquinitas y dispositivos móviles. Hay un descenso en la actividad física en los niños muy importante.
-¿Las horas de educación física en los colegios deberían aumentarse?
-Sí. Todo lo que sea aumentar la actividad física de los niños es una buena estrategia.
-Se han tomado medidas contra la obesidad. ¿Qué más se puede hacer?
-La obesidad es un problema multifactorial. No se resuelve con una sola medida. Decíamos que el 80% de la población que es obesa no se ve como tal. Así que todos los mensajes que le mandemos no los considerará como suyos. Por lo tanto, la principal estrategia sería concienciar a la población de que cuando hay sobrepeso, hay un problema de salud que va a acarrearle enfermedades asociadas. Ese es el paso fundamental. Porque podemos poner ciudades accesibles al ejercicio, aumentar los carriles bici y hacer ciudades donde sea más fácil realizar actividad física, pero la población se tiene que concienciar de que es necesario hacerla. También hay que regular el etiquetado de los alimentos -esto tiene que ver con legislación europea que poco a poco está siendo más exhaustiva- para que quede claramente en la etiqueta de cada alimento la cantidad de calorías y los nutrientes que tiene. Tenemos que luchar para que eso sea visible y el usuario sepa que si se toma un producto de bollería prácticamente le aporta un cuarto de las calorías que necesita al día. También la industria alimentaria tiene que modificar los productos elaborados para reducir la cantidad calórica y de azúcar. Las grandes compañías están ya empezando a asumir esa estrategia.

Seis tópicos en busca de crítico granadahoy.com

TRIBUNA


CÉSAR ROMERO
Escritor

Seis tópicos en busca de crítico
Nadie está exento de incurrir en tópicos. Pero quizá porque nunca estuvo bien pagada (¿estuvo pagada?), quizá porque el tiempo siempre apremiaba, la crítica literaria ha incurrido como pocas en fórmulas trilladas que aún ruborizan. ¿Cuántas obras maestrasdespachan los suplementos culturales por semana? Aquí se reúnen algunas de esas expresiones. No son todas las que están pero…dejémoslo antes de caer en otro topicazo:
1.- "Es el último…". El ultimomohicanismo es un desgastado tópico de la crítica (y no sólo la literaria). Se habla de "el último sabio", "el último poeta", sobre todo a raíz de la muerte de algunas eminencias, y se habla desde hace décadas, es decir, desde antes de que estos "últimos" siquiera existieran. Vale que el alabado sea un filósofo, un sabio, un poeta como la copa de un pino, pero ¿por qué tiene que ser el último? ¿Es que ser el último lo hará más grande?
2.- "El escritor más importante de su generación". Para empezar ¿qué es una generación? Ortega, Pedro Salinas y Julián Marías, entre otros, estudiaron el concepto y lo fijaron, aunque buena parte de los críticos parece no tenerlo en cuenta. Sentado el concepto de generación, que no equivale a una quinta, como ahora parece entenderse, quizá por la aceitosa influencia del periodismo deportivo, si de un escritor se dice que es el más importante de su generación no vale a los dos meses decirlo de otro. Y además, ¿importante para quién, por qué, en qué? Javier Marías puede ser el autor de su generación cuya obra más se traduzca (una forma de importar, aunque parezca de exportar); Pérez-Reverte puede ser el autor de su generación cuyas obras más se vendan (una forma cuantitativa de importar); y Atxaga puede ser el autor de su generación que más importe a los vasco-hablantes. Los tres son de la misma generación, es más, son de la misma quinta: ¿cuál es el más "importante"?
3.- "Uno de los mejores libros de los últimos años". ¿Cuántas veces se lee, con pocas semanas de diferencia y al mismo crítico, que hacía tiempo que no leía un libro así? La memoria actual es débil y mucho se critica a los políticos por ampararse en su fragilidad pero parece que esta debilidad no sólo a ellos afecta. Algún estricto crítico que no dejaba pasar una dijo que una novela primeriza, a principios de un año aún reciente, era de las mejores de los últimos tiempos y luego, en su balance anual, ni siquiera la citó entre sus diez libros destacados.
4.- "Tanto en el fondo como en la forma". A estas alturas, ¿todavía alguien puede deslindar, en una obra literaria, el fondo de la forma? Vale que la sombra de las corrientes críticas de los setenta del siglo XX aún cobije a muchos críticos, pero ¿cómo se puede empezar o acabar una reseña con esa distinción de parvulario o de taller literario de tercera? En literatura lo que se dice es como se dice y si se dice de otra manera se está diciendo otra cosa (o no se está diciendo nada, que muy probablemente es lo que ocurra las más de las veces).
5.- "Crónica de una…anunciada", "En busca del…perdido", etc. Las críticas o reseñas que juegan con títulos de libros son tan viejas como el oficio. Y a veces se agradecen por su ingenio, sus juegos de palabras, o por traer a la actualidad títulos indebidamente postergados. Pero cuando se acude a títulos más desgastados que la falsa moneda (¿no lo está a sus treinta y pocos años el de Crónica de una muerte anunciada?), no sólo debieran proscribirse sino multar o condenar a meses de silencio a quienes aún los emplean (como hiciera el inolvidable Vicente Tortajada a otro propósito). Titular una reseña como Crónica de una… anunciada es la manera más rápida de espantar al improbable lector del libro al que le caiga en suerte. Y además perjudica la lectura del libro así titulado originalmente, si es que aún queda alguien que no lo haya leído. De un plumazo se puede acabar con las ganas de leer no uno sino dos libros buenos.
6.- "Escritor prometedor", "joven promesa". Si un escritor novel escribe algo interesante no tenemos por qué esperar a sus obras siguientes: el libro actual no promete que el siguiente lo mejore. Si un libro es bueno, es bueno por sí, tenga el autor veinte años y sea inédito, tenga ochenta y veinte libros a sus espaldas. Esa inseguridad del crítico, ese como parche que se pone cuando reseña el primer buen libro de un escritor, elogiándolo pero no queriendo excederse en el elogio, denota una concepción de la literatura pobre. La literatura no es una lista de sacramentos, en la que un primer libro sea el bautismo, un segundo la confirmación y el penúltimo, la extremaunción. Cada libro es un libro aparte. Y escribir un buen libro no garantiza que el siguiente sea igualmente bueno, o mejor. El oficio de escribir enseña eso, el oficio, pero sólo con oficio no se hacen obras maestras. Por eso hay "aprendices" que escriben obras maestras y "maestros" que sólo lo son porque ya son los veteranos en el escalafón. Cabrera Infante está de cuerpo (divino) presente, con toda su rotunda genialidad, ya en su primer libro. Y hay tanto escritor acumulador de premios por "escalafón", ejemplo de lo contrario, que mejor será que cada lector le ponga nombre y apellidos.

La Alhambra instala nidos para criar autillos, la rapaz más pequeña de la Península granadahoy.com

La iniciativa pretende incrementar su presencia nocturna y velar por la biodiversidad

El Patronato de la Alhambra ha instalado en el bosque del monumento cajas-nido para que habiten autillos, el ave rapaz más pequeña de la Península, para incrementar la presencia de estos pájaros nocturnos en el conjunto nazarí y velar así por la biodiversidad del conjunto patrimonial.
En un comunicado, el Patronato alhambreño informó de la instalación de 22 de estas cajas-nido ideadas para que las habiten autillos, ave que suele hacer nidos ocupando huecos de árboles de gran porte. Tiene como fin aumentar la presencia de estas aves nocturnas en el entorno del conjunto monumental, a las que podrían sumarse otras especies como el cárabo.
Hasta el momento, los autillos han ocupado cuatro de estos nidos artificiales situados en la zona del Secano, Taller de Cantería, Carmen de los Catalanes y Bosque de San Pedro, y otros dos por cárabos, aves itinerantes y que suelen cambiar de nido. Una de las aves que ha criado po primera vez en Granada es el corredor sahariano, la cual es propia del norte de África, Arabia y el oeste de Asia.
Por su parte, el grupo local de SEO/BirdLife en Sierra Nevada ha constatado, por primera vez, la cría de una pareja de esta especie en la comarca del Temple. Con esta serían ya tres las ocasiones en las que ha registrado la reproducción de la especie en la península, después de Albacete y Almería.
El coordinador de Ciencia Ciudadana, Juan Carlos del Moral, explicó que las aves avisan de lo que ocurre en los entornos naturales y que, desde hace tiempo, observan cómo la progresiva subida de las temperaturas atrae a especies del norte de África. "El hecho de que esta ave críe en Granada puede ser una nueva evidencia del cambio climático", añadió.

La responsabilidad social de empresas y personas es más necesaria en verano granadahoy.com

  • El periodo estival invita a practicar actividades de ocio fuera de casa
  • El compromiso para reducir las consecuencias de ese mayor impacto que provocamos es crucial
La responsabilidad social de empresas y personas es más necesaria en verano

En verano, la mayoría de los mortales nos vamos de vacaciones. Acudimos en masa a los pueblos, al campo, a la playa o a otros países. Nos alojamos en casas de alquiler, en hoteles, en campings. Provocamos el aumento del tráfico por carretera, el tráfico aéreo, el tráfico de ferrocarriles. Practicamos actividades de ocio diferentes. Comemos más, bebemos más, nos relajamos todo lo que podemos. Y es justo por eso por lo que, a pesar de que pueda sonar a la pesada señorita Rottenmeier, quiero usar hoy esta tribuna que me ofrece el periódico para recordar que ahora es más necesaria que nunca la responsabilidad social de las empresas que ofrecen sus servicios vacacionales, pero también, y sobre todo, la responsabilidad social de las personas que los disfrutan.
Si pensaron que la Responsabilidad Social Corporativa de las empresas es suficiente, se equivocan. El orden está invertido. De hecho, soy de ese nutrido grupo de profesionales de la RSC que piensan, con el sentido común de nuestro lado, que es la sociedad o todos nosotros en conjunto los que podemos provocar la reacción determinante de las empresas en su necesaria función como agente social de cambio y equilibrio sostenible. Pero claro, si nos relajamos con la excusa de las vacaciones, no lo conseguimos.

Es necesario pensar en plural

No me digan que no han oído nunca este tipo de frases: "¿Qué puede hacer una botellita que yo deje en la playa?", o "si no se ve, es una lata que tiro al agua. ¡La usan los peces para hacer sus casas!", o "¿por una colilla que yo tire se va a morir el hombre, porque yo no recicle en casa se va a acabar el mundo", o "para dos días que voy a estar aquí...".
Y hay más frases de este tipo: "Yo enciendo la barbacoa en el campo porque tengo mucho cuidado", o "a ver si ahora vamos a tener que pedir permiso para todo", o "el que venga después que lo arregle", o una muy de televisiva y quizás la más habitual "esto estaba así cuando yo llegué".
En el fondo de todas estas frases está la misma forma de pensamiento individualista y a corto plazo que ni considera la dimensión colectiva que nos hace sociedad, ni piensa en el futuro más allá de su propia existencia.
Pasa exactamente lo mismo con las personas que con las empresas. Están las que orientan sus resultados en el corto plazo y con estrategias de negocio individualistas en las que ganar significa que otro esté por detrás o pierda, y las que se comprometen con otra forma de gestionar más a largo plazo y con una estrategia global en la que ganar puede significar que ganen todos.

¡fuera altruismo!

No es una cuestión de filantropía, de verdad que no. Ni de altruismo, ni de amor al prójimo, ni de ecologista a ultranza, ni de animalista, ni de naturalista, ni de progre, ni de nada a lo que se puedan asociar las actitudes sostenibles que realmente necesitamos adoptar todos. Es una cuestión de interés propio y muy personal. Y en verano, una cuestión de interés propio elevado a la enésima potencia.
Leía el otro día una noticia que me dejó pensativa. Muy pensativa. Según los cálculos de una organización internacional que colabora con WWF, la Global Footprint Network, el pasado 2 de agosto la humanidad agotó su presupuesto ecológico anual. Eso significa que mientras vivíamos en España la enésima operación salida de tráfico y nos disponíamos muchos a iniciar el relajante verano, estábamos ya consumiendo recursos naturales del año que viene según la capacidad del planeta para regenerarlos, o lo que es lo mismo, nos estamos ya "comiendo" literalmente los recursos naturales de las generaciones que nos siguen. Y resulta, que cada año se adelanta un poco más esa fecha. Y eso es con los recursos renovables, no quiero ni pensar cómo están las existencias de los no renovables.
Por todo esto, la próxima vez que vean a alguien dejándose sus residuos en la playa, o presencien el acto de tirar una latita al mar, o consuman ustedes cualquier servicio de ocio que no garantice la sostenibilidad, o escuchen alguna de las frases que hemos compartido en este artículo, háganse un favor a ustedes mismos y no dejen pasar la oportunidad de llamarles la atención. Porque la responsabilidad personal y el interés propio empieza por ahí, y se está convirtiendo en una cuestión de supervivencia.

lunes, 28 de agosto de 2017

Por qué nos estresamos tanto después de volver de vacaciones elhuffingtonpost

Y qué podemos hacer al respecto.

PEXELS
Acabas de volver de vacaciones —bronceado y en la gloria—, pero en el momento en el que abres la bandeja de entrada o adviertes el montón de correos electrónicos que se han acumulado en tu ausencia, se apodera de ti la ansiedad.
Si esta situación te resulta familiar, tranquilo, no estás solo. Según el doctor Josh Klapow, psicólogo clínico y copresentador del programa de radio The Web, es normal experimentar cierto estrés o desorientación al volver de vacaciones.
"La vuelta a un ritmo de vida más rápido, el trabajo acumulado, las responsabilidades y las tareas atrasadas a menudo provocan ansiedad, terror e incluso tristeza; sensaciones que pueden anular los beneficios de unas vacaciones que acaban de terminar", explica.
Uno de los motivos por los que se produce esta reacción puede ser la falta de una estrategia eficaz para reajustarse a la rutina al volver. Según el estudio State of American Vacation que se realizó en 2017, el 54% de los estadounidenses no utilizaron todos sus días de vacaciones en 2016, mientras que el 43% de los trabajadores alegaban que habían optado por quedarse sin vacaciones por "la montaña de trabajo" que tendrían al volver.
La clave para organizar un viaje relajante y una transición suave a la rutina está en la preparación.
El miedo a lidiar con el estrés posvacacional podría ser otra de las razones por las que la gente no quiere tomarse días libres. De acuerdo con Klapow, la ansiedad que se asocia a la vuelta de vacaciones puede llegar a desanimar a la gente a la hora de cogerse vacaciones en el futuro.
Pero, en palabras de Klapow, el problema no son las vacaciones en sí, sino la perspectiva con la que se afrontan. "Si las cosas se hacen bien, las vacaciones pueden reducir los niveles de estrés, rejuvenecer el cuerpo y la mente y recargar las pilas emocionalmente para volver al trabajo", explica.
La clave para organizar un viaje relajante y una transición suave a la rutina está en la preparación. "Para evitar el estrés posvacacional tenemos que fijarnos en lo que hacemos antes de irnos de vacaciones, mientras estamos de vacaciones y cuando volvemos a casa", señala Klapow.
Sigue estos consejos para sacarle el máximo partido a tus vacaciones y para volver a entrar en la rutina como cuchillo en mantequilla.

Antes de irte de vacaciones

Unos días antes de irte de viaje, intenta terminar todas las tareas que sabes que te provocarán estrés, ya sea cerrar un acuerdo con un cliente, responder a un correo en concreto o pedir cita con el dentista.
Klapow recomienda hacer una lista de tareas prioritarias de las que hay que ocuparse después de las vacaciones. Esto nos ayuda a despejar la mente para el viaje y a ser más productivos una vez volvamos a casa. Llévate la lista en papel o en el móvil para poder ir añadiendo más elementos si se te ocurren.
Otro punto clave de la preparación: asegúrate de que la gente adecuada sabe que estás de vacaciones. "Esto es crucial, ya que vivimos en una era en la que cualquiera puede contactar con cualquiera las 24 horas del día", advierte Klapow.
Habla con tu jefe y manda un mail a tus compañeros y clientes para que sepan que no vas a estar trabajando y cuándo y cómo pueden ponerse en contacto contigo si lo necesitan. "Si no eres previsor, la gente dará por hecho que puede contactarte y que te comprometes a seguir asumiendo tus responsabilidades", aclara.

Durante las vacaciones

Para sacar el máximo partido a las vacaciones, intenta desconectar del estrés del trabajo y de la rutina. Quita las notificaciones del móvil, sal a cenar sin él y prueba a practicar actividades nuevas.
Si te resulta imposible desconectar del trabajo, considera la posibilidad de seguir unos horarios. "Por ejemplo, 30 minutos por la mañana y 30 minutos por la tarde para mirar el correo y devolver llamadas", sugiere Klapow. Esta estrategia te puede ayudar a ocuparte de las responsabilidades relacionadas con el trabajo sin dejar que estas dominen tus vacaciones.
Quita las notificaciones del móvil, sal a cenar sin él y prueba a practicar actividades nuevas.
Si ves que sigues haciendo listas de todo lo que tienes que hacer cuando vuelvas, saca la lista de prioridades para revisarla, añadir o eliminar elementos. "Esto te permitirá canalizar la ansiedad de una forma más eficaz que sentarte y preocuparte por ello", aclara Klapow.

Después de las vacaciones

Si es posible, Klapow aconseja organizarse para llegar a casa uno o dos días antes de volver al trabajo. De esta manera, tendrás tiempo extra para recuperarte del jet lag, deshacer maletas, poner lavadoras, hacer recados o pasar tiempo con tus seres queridos.
Para evitar agobios, Klapow sugiere avisar a compañeros de trabajo, amigos y familiares de que es posible que necesites un tiempo para readaptarte. "Esa mentalidad de empezar a trabajar a tope desde el principio en vez de ir aumentando la intensidad progresivamente terminará quemándote", explica. "Es mejor prevenir y avisar a los demás".
Tampoco viene mal ponerse metas realistas. Tenemos que entender que no podemos ponernos al día con todo inmediatamente y que no pasa nada. Cuando te agobies, consulta tu lista de tareas pendientes. "Esta lista de prioridades te ayudará a centrarte en tareas más pequeñas y manejables que tienes que ir haciendo", explica Klapow.
Por encima de todo, acuérdate de respirar. Klapow recomienda tomarse pequeños descansos de forma periódica a lo largo del día para mirar fotos de las vacaciones y recordar el viaje. "Esto ayuda a fijar las emociones relacionadas con el viaje y a reducir la ansiedad", asegura.

Cuánto tiempo cuesta perder peso y siete consejos para lograrlo elhuffingtonpost

Los efectos negativos de las dietas pueden ser mucho mayores que los positivos.


GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO
Acabas de empezar una rutina de entrenamiento y una dieta más sana tras darte cuenta de que los pantalones no han encogido y te planteas esta pregunta fundamental: ¿Cuánto tiempo se necesita para perder peso? ¿Días? ¿Semanas? ¿Meses?
Para conocer la respuesta, la edición australiana del HuffPost se ha puesto en contacto con dos expertos: el dietista y nutricionista Robbie Clark y el entrenador personal Daine McDonald.
"En términos fisiológicos, para perder peso debes quemar más calorías (a través de la actividad física) que las que consumes, ya sea en alimentos o en bebidas", explica Robbie Clark.
"Las funciones corporales básicas (la respiración, la función nerviosa, la creación de nuevas células, la circulación de la sangre y el mantenimiento de la temperatura corporal) consumen entre el 50% y el 70% de las calorías que nos llevamos al cuerpo. El ritmo al que el cuerpo utiliza las calorías para las funciones básicas se conoce como tasa metabólica basal (TMB)".
Otros factores que determinan la TMB son la genética, la edad, el sexo y la composición corporal.
"Mucha de tu energía ya tiene un uso predeterminado. No obstante, la cantidad de energía que quemas cada día depende también de la cantidad de ejercicio que hagas, teniendo en cuenta la intensidad, el tipo de ejercicio y la duración", cuenta. Al ingerir durante un periodo de tiempo más calorías de las que requiere el organismo, dichas calorías se traducen en un aumento de peso.

¿Cuánto tiempo cuesta perder peso?

Aunque depende de cada individuo, porque no todos tienen el mismo cuerpo ni el mismo objetivo, si empiezas a hacer ejercicio tres veces por semana y a seguir una dieta equilibrada, descubrirás que igual tardas menos de lo que esperabas.
"No hay forma de hacer un cálculo exacto, ya que cada persona es diferente y la forma en que reacciona su cuerpo, también", expone Robbie Clark.
Si una persona está considerablemente pasada de peso y tiene, por lo tanto, más kilos que perder que otra persona que solo quiera perder cinco, lo normal es que adelgace más rápidamente, según Robbie Clark, pero esa pérdida de peso posiblemente sea una combinación de fluidos y grasas.
"Alguien que haya empezado a hacer ejercicio tres veces por semana y a comer más sano puede perder un kilo en una semana y media o dos, pero también depende del tipo de ejercicio que esté haciendo, su intensidad y duración", explica Robbie Clark.
PIXABAY
Daine McDonald coincide y añade que el tiempo que lleves entrenando tiene mucho que ver con la cantidad de peso que puedes perder: "La pérdida de peso depende de tu punto de partida. Me estoy refiriendo al número de años que llevas entrenando".
"Un ejemplo podría ser que no hubieras entrenado en los últimos años y engordaras 20 kilos, especialmente por la zona de la tripa. En cuanto volvieras a una rutina de, digamos, entrenarte cuatro veces por semana y siguiendo la regla del 80/20 (80% de comida sana y un 20% de comida basura), no hay duda de que verías un notable cambio al final de la primera quincena".
Sin embargo, si ya hubieras estado entrenando tres veces por semana y comiendo sano y decidieras aumentar la carga de trabajo a cinco o seis entrenamientos por semana y mejorar aún más tu dieta, lo más probable es que el cambio fuera mucho menos notorio".
"No existe ninguna fórmula mágica para predecir cuánto peso o cuánta grasa vas a perder. Dicho esto, según mi experiencia, alguien que empiece a entrenarse tres o cuatro veces por semana y a seguir una dieta sana puede perder entre medio kilo y dos kilos, según cuánto peso se haya propuesto perder", asegura Daine McDonald.
"Lo principal que hay que recordar es que, si de verdad quieres resultados, lo ideal sería que te entrenaras unas cuatro veces por semana y siguieras la regla del 80/20. Ya solo con eso notarás una gran diferencia en relación con tu composición corporal y tu salud en general".

¿Por qué es más difícil adelgazar que engordar?

Como todo el mundo sabe, es mucho más fácil engordar que adelgazar. Aunque normalmente se debe a los hábitos de vida (por ejemplo, si comes bollería a diario, es ridículo intentar adelgazar), según Robbie Clark y Daine McDonald, hay otros motivos por los que suele ser difícil perder peso.
El estilo de vida
"Es importante entender que la función corporal de adelgazar y mantener el peso es un proceso complejo. Hay un montón de factores que contribuyen al sobrepeso y a la obesidad, como la alimentación, el sedentarismo, la genética, el consumo de tabaco y alcohol, la motivación personal, el estrés, la higiene del sueño, el empleo, el entorno medioambiental y el equilibro hormonal, por mencionar unos pocos", enumera Robbie Clark.
PIXABAY
Los problemas de salud subyacentes
"Si te cuesta perder peso, deberías tratar de descubrir, antes de nada, las posibles causas. Podría haber una razón médica que explique los problemas que tienes para perder peso, como una enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2 o un desequilibrio hormonal causado por la tiroides, las hormonas sexuales, la insulina o el cortisol", advierte Robbie Clark.
El estrés
"Hoy en día, creo que el factor que más influye a la hora de engordar es el estrés fisiológico y psicológico", opina Daine McDonald.
"Cuando las hormonas del estrés, como el cortisol, se encuentran en niveles elevados en el organismo durante largos periodos de tiempo, la capacidad del cuerpo para quemar grasa se reduce, así que, cuando una persona se ve envuelta en situaciones de estrés laboral, familiar, financiero, etcétera, acaba sometiéndose a un estado de elevado estrés y agotamiento. Con el tiempo, puede derivar en una acumulación de grasa visceral, que puede ser complicada de manejar".
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO
Hacer mindfulness o meditación puede ser muy útil para controlar el estrés. Además, no requiere ningún retiro exótico.
El envejecimiento y las dietas
Aunque ponerse a dieta puede ser una forma tentadora de perder peso con rapidez, Robbie Clark afirma que los efectos negativos de las dietas pueden ser mucho mayores que los positivos:
"Otros factores que contribuyen a dificultar el adelgazamiento son el efecto rebote de las dietas yoyó, comer sin cabeza, un estilo de vida sedentario y el metabolismo ralentizado por los efectos de la edad".
"Esos factores son los que más influyen en la función hormonal, que desempeña un papel fundamental en la capacidad del cuerpo para perder peso".
"Por ejemplo, el efecto rebote de las dietas yoyó puede modificar la fisiología del cuerpo. Esto se produce porque someterse constantemente a dietas incrementa la producción de ghrelina (la hormona del hambre) y reduce la de leptina (la hormona de la saciedad). Como consecuencia, el cuerpo siente más hambre y se sacia menos cada vez que come", explica.
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO
En vez de quedarte con hambre, llénate con estos manjares.

Cómo perder peso de forma sana y sostenible

Para adelgazar de modo que el cuerpo pueda soportar más de una semana, Robbie Clark y Daine McDonald proponen los siguientes consejos:
1. Ponte un objetivo realista
"Una referencia aproximada sería proponerse perder entre medio kilo y un kilo por semana. Para lograr perder un kilo, hace falta eliminar 1.000 kilocalorías de la ingesta diaria, aproximadamente", explica Robbie Clark.
Si reducir 1.000 kilocalorías al día te resulta impensable, ten en cuenta que equivale a hacer una hora de entrenamiento HIIT (unas 800) y comer un tentempié menos (unas 200).
"Dicho esto, hay que recordar que hay que seguir una alimentación lo más variada posible para no correr riesgo de malnutrición o déficit de algún nutriente".
2. Evita dietas peligrosas o saltarte las comidas
Saltarse comidas no solo es malo para el humor, niveles de energía y salud en general; también afecta al modo en que comes más adelante.
"Si te saltas una comida, es más probable que comas más la próxima vez, y a raíz de eso podrías provocar que tu capacidad estomacal aumentara", avisa Robbie Clark. Y añade: "Una dieta de choque es una solución a corto plazo que aumenta los niveles de grasa en el organismo a largo plazo debido a la reducción del ritmo metabólico que produce".
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO
Despertarse y ponerse en movimiento es adictivo una vez que lo conviertes en rutina.
3. Hacer ejercicio con regularidad
"Entrénate cuatro veces por semana durante 45 a 60 minutos. Tres veces por semana está bien, pero cuatro es mucho mejor", aconseja Daine McDonald.
Para obtener unos resultados mejores, Robbie Clark recomienda hacer una combinación de entrenamientos con resistencia (pesas) y entrenamiento cardiovascular.
"Piensa en el entrenamiento de fuerza como el plato principal de un restaurante. El cardio y el yoga equivalen a los entrantes. El entrenamiento de fuerza es la base del fitness y la salud", sostiene Daine McDonald.
"Para mantenerte en forma tienes que educar a tu cuerpo para que esté sano, y eso se consigue siendo constante con los entrenamientos y la alimentación adecuada semana sí y semana también".
4. Elimina de tu dieta los carbohidratos refinados
"Los carbohidratos refinados como los pasteles, las galletas, la bollería, las patatas fritas de bolsa, los refrescos, los zumos y la mayoría de los panes de supermercado te harán acumular grasas si no las quemas a tiempo", comenta Robbie Clark.
5. Vigila tus raciones
"Ten cuidado con el tamaño de las raciones que tomas. Llénate hasta el 80%", aconseja Robbie Clark.
6. No te bebas las calorías
"Huye de las bebidas que contengan 'calorías vacías' y no te llenes con refrescos, demasiados zumos o bebidas energéticas", recomienda Robbie Clark.
7. Nunca es tarde para empezar (o para reintentarlo)
"La salud está en nuestra mente, así que recuerda que nunca es tarde para empezar y nunca es tarde para retomar la pasión por el fitness y la salud", anima Daine McDonald.

domingo, 27 de agosto de 2017

El acoso escolar no descansa en verano granadahoy.com

Los expertos aseguran que hay muchos casos de jóvenes que mantienen el hostigamiento a los compañeros durante el estío, especialmente en las redes sociales

La Fundación ANAR ha atendido en su teléfono más de 40 llamadas durante los meses de julio y agosto. / M. G.

Hay casos de acoso escolar que se paralizan durante las vacaciones de verano al salir la víctima del entorno de las aulas, pudiendo tener así una "tregua" en su sufrimiento, pero también hay "muchos casos de jóvenes que se llevan el acoso al verano", especialmente debido a las redes sociales.
ESTA SEMANA FUERON DETENIDAS CUATRO MENORES POR VEJAR A OTRA EN ALICANTEUNA PSICÓLOGA RECUERDA QUE LOS ACOSADORES SUELEN ACTUAR EN GRUPO
Lo ha alertado en declaraciones a Efe la supervisora del Teléfono ANAR (Ayuda a niños y adolescentes en riesgo) y también psicóloga Yanire Gutiérrez, después de conocerse esta semana que cuatro chicas de entre 14 y 17 años fueron detenidas y posteriormente puestas bajo la tutela de sus padres por, presuntamente, vejar, humillar y agredir físicamente a otra menor de 15 años en Alicante.
El suceso que originó los citados arrestos se produjeron el 22 de julio durante las fiestas de la localidad de San Vicente del Raspeig, aunque dos de las implicadas ya habían sido detenidas meses atrás en Alicante por hostigar a la misma víctima.
Esta experta señaló que "lamentablemente" es "habitual" ese tipo de comportamiento en el acoso escolar entre menores. Es decir, si en el entorno del colegio acosan a una persona, los acosadores vuelven a hacerlo "sin ningún pudor" si se la encuentran en otros sitios, "insultándola e incluso agrediéndola como es el caso".
Gutiérrez explicó que en verano sigue habiendo un volumen importante de llamadas al teléfono de ANAR (900 20 20 10), aunque disminuyen respecto a otros meses, y que los chicos que se ponen en contacto denuncian, por ejemplo, que en la playa continúan siendo acosados.
En concreto, es fácil que a través del whatsapp se sigan encontrando "insultos, vejaciones y humillaciones, situaciones que no descansan en erano lamentablemente", resaltó.
Asimismo, recordó que los acosadores suelen actuar en grupo, ya sea en la violencia presencial o a través del acoso en las redes, denominado ciberbullying. Los acosadores en grupo "se refuerzan", recalcó.
"Quizá cuatro o diez personas no están realizando el hecho en sí del acoso pero lo están legitimando si lo ven o participan con risas y sin entender la gravedad de un hecho que hay que frenar", argumentó.
Gutiérrez añadió que el verano "puede ser un momento positivo para fortalecer los lazos familiares" y que los menores puedan contar a sus padres lo que les está sucediendo. Por ello instó a las víctimas a contar cualquier mensaje de acoso que reciban "para poder frenarlo desde el primer momento y no mantenerlo durante todos los meses de verano", con el objetivo de que se puedan tomar "las medidas necesarias en cada caso".
La Fundación ANAR ha atendido en su teléfono más de 40 llamadas sobre acoso a menores durante los meses de julio y agosto, señalaron desde esta ONG.
Por su parte, el número de llamadas al teléfono del Ministerio de Educación contra el acoso escolar (900 018 018) desde que comenzó a funcionar, el pasado 1 de noviembre pasado, y hasta el 2 de agosto ascienden a un total de 19.088. De esas llamadas, 7.068 han sido consideradas posibles casos de acoso, especificaron fuentes del departamento que dirige Íñigo Méndez de Vigo.
Este teléfono gratuito forma parte del Plan Estratégico de Convivencia Escolar, en el que Educación trabaja desde 2015 para aportar medidas para prevenir y reprimir el acoso.
Con fecha 26 de abril, es decir, en los primeros seis meses, este teléfono había atendido 15.536 llamadas. Tanto el teléfono de ANAR como el de Educación funcionan 24 horas al día, 365 días del año.