jueves, 26 de marzo de 2020

Lo que tienes que saber sobre las lentillas y el coronavirus elhuffingtonpost

Los oftalmólogos dan una serie de recomendaciones para los usuarios de lentes de contacto.

Por
Marina Prats


THOMAS TRUTSCHEL VIA GETTY IMAGES
Las medidas de prevención del coronavirus van mucho más allá del confinamiento. De hecho, las principales indicaciones para prevenir el contagio de COVID-19 siguen siendo el distanciamiento social y la higiene, especialmente de manos. Es importante porque las llevamos a la cara una media de 23 veces por hora, y el 40% de ellas es a boca, nariz y ojos, principales puertas de entrada de este virus.

Los ojos preocupan especialmente a los usuarios de lentillas, en alerta por un artículo reciente del presidente de la Società Oftalmologica Italiana, Matteo Piovella. En este se refería a otro artículo del Journal of Hospital Infection que hablaba de la permanencia del COVID-19 en materiales sintéticos, entre ellos el caucho de silicona del que están hechas las lentes de contacto, donde duraría cinco días.

Esto plantea varias dudas: ¿corremos más riesgo de contagiarnos de coronavirus si usamos lentes de contacto? ¿Hay que tomar alguna medida especial al utilizarlas? ¿Son más seguras las desechables o las reutilizables?
Por el momento no está demostrado que se deban dejar de utilizar lentillas para evitar el contagio. Según explican en la Sociedad Española de Oftalmología, “no hay evidencias hasta la fecha de que las personas sanas deban evitar el uso de lentes de contacto, o que los usuarios de lentes de contacto se encuentren en mayor riesgo de contraer una infección por coronavirus en comparación con quienes usan gafas”.

“No hay evidencias hasta la fecha de que las personas sanas deban evitar el uso de lentes de contacto”

- SOCIEDAD ESPAÑOLA DE OFTALMOLOGÍA

Del mismo modo, señalan que sí se ha demostrado que las gotículas transmisoras del COVID-19 pueden alojarse en las lágrimas y la membrana conjuntiva que cubre el ojo y provocar el contagio. De ahí que desde este organismo hayan recomendado que los usuarios de lentillas dejen de utilizarlas durante la pandemia y pasen a utilizar gafas siempre y cuando sea posible.

¿Qué hacer si se tienen síntomas?

La Sociedad Española de Oftalmología recomienda “reforzar las medidas de higiene de manos” si se presentan síntomas de coronavirus. Entonces sí aconsejan dejar de usar lentillas para usar gafas. Además las últimas utilizadas (si son reutilizables) deben limpiarse con más esmero: pasar por una mezcla de peróxido de hidrógeno y aislarlas del resto de lentillas y de productos de higiene de las demás personas que vivan en el domicilio.

En el caso de los niños, los expertos recomiendan sustituirlas siempre por gafas, incluso si no hay síntomas. La única excepción se da con los casos de afaquia (ausencia de cristalino).

¿Cómo hay que utilizarlas?

De no cambiar las lentes de contacto por gafas, estos días hay que extremar la higiene de las manos a la hora de manipularlas. Desde la Sociedad Española de Oftalmología dan las siguientes indicaciones:

  • Hay que lavarse, siguiendo los pasos indicados por la OMS, antes y después de ponerse y quitarse las lentillas, con el fin de no contaminarlas o no contaminarse el ojo con ellas.
  • Es mejor utilizar lentes desechables diarias Y, en el caso de que no lo sean, deben seguirse una serie de pasos para su mantenimiento cada vez que se quiten:
  • Lavarse las manos.
  • Quitarse las lentillas.
  • Lavarlas y frotarlas con el limpiador recomendado para cada tipo de lentilla.
  • Enjuagarlas en una solución salina estéril.
  • Desinfectarlas con peróxido de hidrógeno al 3% durante 6 horas en un contenedor propio para ello. Después, introducir la pastilla de peróxido de hidrógeno (tipo Oxysept, de venta en farmacias y ópticas). Se pueden utilizar kits de desinfección y limpieza de lentillas en los que se incluye todo lo necesario.
  • Se pueden utilizar una hora después de haber introducido la pastilla, es decir, siete horas después de habérselas quitado.
  • Enjuagar con solución salina antes de ponérselas de nuevo.
  • Lavarse las manos antes de colocárselas.
  • Lavarse las manos después.
  • Limpieza de lentillas no desechables diarias.

ómo desinfectar los alimentos y la cocina para prevenir el coronavirus elhuffingtonpost

Ahora que toda la vida se concentra en las casas, conviene limpiarla más de una vez al día.

Por
Jill Neimark

Comer en familia refuerza la cercanía y el bienestar entre los miembros, algo que quizás nunca ha sido tan importante como ahora en pleno confinamiento por el estado de alarma decretado por la pandemia de coronavirus.

Consciente de que la gente vive momentos muy estresantes, la experta en epidemiología de la Universidad de Michigan Aubree Gordon recomienda a las familias seguir comiendo unidas a no ser que haya alguien infectado. Para preparar esta comida es fundamental una cocina libre de gérmenes.

Tener a todos sus miembros en casa todo el día implica cocinar más y limpiar más, y eso sin contar con los picoteos ocasionales a lo largo del día.

A continuación puedes leer los consejos de los expertos para mantener la cocina limpia y segura durante estos días.

Importante: estos consejos solo son válidos si todos los miembros del hogar están sanos y libres de coronavirus.
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Limpia la cocina más de una vez al día

“Ahora que está todo el mundo trabajando y estudiando desde casa, habrá que limpiar la cocina un par de veces al día. Lo bueno es que una limpieza inteligente y bien enfocada funciona”, asegura Brian Sansoni, vicepresidente de comunicaciones del Instituto Estadounidense de Limpieza.
Existen pruebas en simulaciones experimentales de que el coronavirus puede permanecer durante horas o días en según qué superficies y es posible que alguien, sin darse cuenta, lo traiga a casa.

Este coronavirus, cuyo nombre científico es SARS-CoV-2, es más estable en el plástico y el acero inoxidable, donde sobrevive hasta 72 horas, que en el cobre o el cartón.

La regla más importante es limpiar antes de nada. Según el químico William F. Carroll Jr., de la Universidad de Indiana, “lavar elimina el polvo y los organismos que se alojan ahí”. Limpia todas las superficies que uses habitualmente: la encimera, la mesa, el tirador del frigorífico, los pomos y tiradores de los armarios y puertas... Haz un listado de lugares que deberías limpiar con frecuencia y guárdalo a la vista, por ejemplo, con un imán en el frigorífico. Con agua y jabón es suficiente. Para lavar la esponja al final del día, Carroll sugiere algo tan simple como meterla en el lavavajillas con el resto de los platos y cubiertos.

El siguiente paso es desinfectar. Carroll es “fan de la lejía en superficies que lo permiten. Simplemente hay que asegurarse de que la habitación esté bien ventilada”. Primero, recuerda que la lejía caduca, así que comprueba la fecha de caducidad. Según los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), la lejía diluida, el agua oxigenada y el alcohol sirven para matar el coronavirus de las superficies. Puedes utilizar papel de cocina o toallitas desinfectantes si no te gusta pulverizar esos productos. Los CDC recomiendan meclar 4 cucharaditas de lejía por cada litro de agua y dejar que haga efecto durante un minuto antes de secar la superficie.

La buena noticia es que el coronavirus es vulnerable a los desinfectantes y al jabón. El coronavirus tiene una membrana grasa alrededor que se disuelve fácilmente con agua y jabón y con muchos desinfectantes. La parte positiva es que “solo” sobrevive durante días en las superficies, como mucho, y no durante semanas, como el norovirus, el virus que causa gastroenteritis
El vinagre tiene muchas propiedades, pero no es un buen desinfectante. Sirve para limpiar, pero no para desinfectar. El vinagre no sirve de nada contra la mayoría de las bacterias y virus, incluido el coronavirus. El vodka, que solo tiene un 40% de alcohol, tampoco sirve.

Las toallitas y los desinfectantes en spray son igual de efectivos, comenta Carroll, pero en los supermercados las toallitas se agotan enseguida, así que no viene mal tener otros productos preparados por si acaso te quedas sin ellas.

Ten en cuenta cuánto tiempo tienes que dejar que se seque al aire libre cada desinfectante, ya que varía de un producto a otro. Por eso es importante leer las instrucciones de cada uno, donde se especifican estos detalles. Algunos productos solo requieren 30 segundos para secarse y otros necesitan varios minutos.

Si tienes guantes, genial. Si no, lávate bien las manos.

Pon el lavavajillas en la configuración de desinfectar si la tienes. Algunos lavavajillas alcanzan una temperatura de 70 grados centígrados, que es mortal para el virus.

Cómo comportarse al volver de la compra

Limpia los recipientes no porosos. Como señalan los estudios anteriores, siempre existe la posibilidad de que un recipiente no poroso (de cristal o de metal) tenga virus de una persona que haya estado en contacto con estos, y eso incluye a los reponedores del supermercado. Puedes usar toallitas o desinfectante para limpiar las latas, las botellas y los vasos.

Cambia de recipiente algunos alimentos. A veces conviene pasar algunos alimentos, como los cereales integrales, las legumbres y la pasta, a recipientes limpios. Así no tendrás que preocuparte por la pequeña probabilidad de que haya virus en el envase original.

También puedes dejar las cajas y envases de cartón en una esquina de la cocina si no tienes tiempo de desinfectar, aprovechando que el cartón no es el lugar idóneo para la supervivencia del coronavirus. “Sabemos que la concentración del virus en el cartón se reduce relativamente rápido”, sostiene Gordon.

Lava los alimentos igual que siempre. “No hace falta que laves la comida con ningún desinfectante”, asegura Gordon. No se conoce ningún caso de contagio a través de la comida, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Los virus respiratorios no suelen reproducirse a través del tracto digestivo, señala este estudio.

La importancia de las manos

Lávate bien las manos. Cuando hayas terminado de cocinar o de recoger la compra, lávate las manos con agua y jabón durante 20 segundos sin dejarte ninguna zona de la mano.

Sécate las manos en una toalla limpia. No te seques las manos limpias en una toalla sucia “y recuerda no limpiarte las manos sucias en una toalla limpia, añade Carroll. “Asegúrate de que los demás hacen lo mismo”. Si tus hijos o tu pareja se olvidan de esa norma, guárdate tus propias toallas para usarlas tú después de limpiar la cocina.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Cinco claves para estimular a tu perro durante la cuarentena por el coronavirus elhuffingtonpost

Los paseos se limitan al tiempo estrictamente necesario y el animal necesita gastar energía.

Por
Marina Prats

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La cuarentena ha cambiado nuestra forma de vivir. También la de nuestras mascotas. El paseo de los perros no es igual ahora que antes. A pesar de que está permitido hacerlo durante el tiempo que dure el estado de alarma, establecido por el Real Decreto 463/2020 del 14 de marzo y que se prolongará como mínimo hasta el 11 de abril, estas salidas deben ser cortas, cercanas al domicilio y solo para hacer las necesidades. De lo contrario, podemos llevarnos una multa.

Esto hace que los perros no gasten toda su energía en corretear como suelen hacer normalmente, y tampoco les permite establecer contacto con otros animales ni olisquear el entorno, por lo que hay que cubrir esas necesidades en casa.

De no hacerlo, el animal pierda apetito, estar más desanimado o, por el contrario, con más ansiedad. Esto podría llevarle a gastar la energía extra en destrozar los muebles de casa. “Los perros, aunque pensemos que no, saben que algo está pasando y también necesitan nuestro cariño y apoyo en esta pandemia”, señala Laura García, auxiliar técnico veterinario.
Para apoyarle en esta situación, hay actividades que se pueden hacer en casa y compensar las carencias que suponen los paseos cortos:

1. Juegos en casa, lo más frecuentes posibles

Estar más tiempo en casa es la excusa perfecta para pasar más tiempo con nuestras mascotas. Y, aunque no puedan salir a la calle ni pasear demasiado, sí pueden ejercitarse. De hecho, según García, ” el juego les ayudará a sobrellevar el estrés del confinamiento”.

En Fundación Affinity recomiendan jugar con ellos dos veces al día, de 5 y 20 minutos cada una.

Algunas alternativas, más allá de los juguetes tradicionales, son:

  • El escondite: es el escondite de toda la vida, pero puede servir para que el perro se entretenga y se ejercite por casa. Si el animal sabe quedarse quieto este juego es perfecto para él. Si no, lo ideal es que otra persona lo mantenga quieto mientras te escondes. Desde la compañía de comida para animales Edgard&Cooper lo recomiendan especialmente para las casas con niños.
  • Cajas con comida: si quieres poner a prueba la inteligencia de tu mascota, este es el juego perfecto. Basta con utilizar tuppers transparentes con premios en su interior y apilarlos en una torre. Según indican en Edgard&Cooper, hay que dejar el de arriba abierto para que pueda alcanzar la recompensa con facilidad y motivarle a alcanzar las demás. Esto puede tener una variante con cajas o con una bandeja de horno con compartimentos, donde las recompensas colocadas en algunos de los huecos, se cubren con pelotas de tenis.
  • Tirar y recoger: “El clásico de tirarle la pelota o su juguete favorito para que lo traiga es perfecto para estimularlo”, señala García, quien apunta que lo importante es que el perro gaste energía, bien sea corriendo detrás de nosotros si la casa lo permite, dejándole suelto en la terraza o lanzándole una pelota.
2. Ayudarle a estimular el olfato

“El olfato es uno de los sentidos principales de los perros y, al no dejarle interactuar con otros perros ni ir olisqueando por la calle cuando lo sacamos, hay que buscar remedios para cubrir estas necesidades”, indica García, quien recalca que esto puede generarles mucha ansiedad.

La experta recalca que los juegos con comida suelen ser perfectos para ello, pero señala que “puede bastar con esconder pequeñas recompensas por la casa”, aunque lanza una advertencia: “No hay que pasarse y hay que fomentar que se mueva lo suficiente y no se pase el día comiendo chuches o que se acostumbre a ello”.
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3. Mejorar el adiestramiento

Esta es una oportunidad perfecta para mejorar el adiestramiento del animal. Para ello, desde Edgard&Cooper proponen utilizar una cuerda e incluso un trapo viejo si el perro es pequeño. La clave está en enseñarle cuándo parar, aunque este estímulo le servirá para descargar estrés con el juguete.

“El teletrabajo puede ser la oportunidad perfecta para dejarle claro al animal cuándo debe estar quieto o cuándo debe quedarse jugando con sus juguetes”, indica García. “Para ello, el reconocimiento positivo es clave”, añade, y plantea repasar los trucos que le sirvan como estímulo y aprovechar para enseñarle otros nuevos como que pase entre tus piernas, que se tire al suelo, se siente, etc. “Estar con ellos en casa nos sirve para mantenerlos a raya si no queremos que se suban al sofá o que nos muerdan las zapatillas”, detalla.

4. Enseñarle a ir al baño dentro de casa

Lo ideal es que se mantenga la rutina de salir a pasear dos o tres veces al día, aunque sea para que haga sus necesidades, pero si no se puede hacer o si los paseos cortos le generan aún más ansiedad, también se puede aprovechar para comprar empapadores y enseñarle a utilizarlos.

Según explica Ettel Edshteyn, entrenadora certificada de la Karen Pryor Academy, a Infobae “hay que seguir las mismas rutinas que si se saliera a la calle” y, cuando esté acostumbrado a ir de paseo, llevarle a la zona del piso apartada de donde está habitualmente y donde se situarán los empapadores.

5. Controla su dieta

Va a hacer menos ejercicio, por eso, lo ideal es que coma menos o, al menos, lo haga de forma controlada. Para ello, desde Fundación Affinity señalan que es importante utilizar dosificadores de comida como los juguetes tipo Kong o los comederos que evitan que se coman la comida de golpe. Esto además le estimulará a la hora de conseguir alcanzar la comida.

El día en que la exclusión nos afectó a todos granadahoy.com

TRIBUNA


FRANCISCO MESONERO
Director general de Fundación Adecco

Aunque el Covid-19 no es la única catástrofe en la historia contemporánea, sí es la primera que constata, de un modo flagrante, la exclusión social a la que estamos expuestos

El día en que la exclusión nos afectó a todos ROSELL
Hay momentos en el devenir de la historia que se graban a fuego y dejan una impronta que nos acompaña para siempre. El 11-S en EEUU o el 11-M en España han sido dos de los más relevantes en nuestra reciente cronología.
Todos tienen algo en común y es que no estábamos preparados para ellos, suponen una ruptura con nuestra vida anterior y constatan nuestra fragilidad como seres humanos, ensalzando nuestro sentido de la comunidad e interdependencia.
La crisis del Covid-19 está siendo, sin duda, uno de esos momentos. Cuando asomaron las primeras noticias, jamás hubiéramos imaginado este desenlace que hoy nos pone a prueba. Desde el confinamiento, reflexionamos acerca de la predictibilidad del mundo, cuestionamos los valores que regían nuestra vida y afloran sentimientos que permanecían ocultos bajo el manto de la vorágine diaria: shock, incredulidad, miedo...
Quizás ahora, mejor que nunca, entendemos a las personas con discapacidad. Y aunque el Covid-19 no es la única catástrofe en la historia contemporánea, sí es la primera que constata, de un modo flagrante, la exclusión social a la que estamos expuestos. El coronavirus no entiende de perfiles ni de clases sociales. Todos estamos en el mismo barco y tenemos que izar la bandera #QuédateEnCasa si queremos que nuestro mundo se recupere. Quizás ahora, mejor que nunca, entendemos a las personas con discapacidad y a otras en riesgo de exclusión, que habitualmente encuentran grandes dificultades cuando salen de sus casas: barreras sociales, psicológicas, sensoriales o arquitectónicas se alzan como muros que les impiden participar en igualdad de condiciones en un mundo que no está preparado para ellas. Hoy, nos ponemos en su piel y experimentamos los mismos sentimientos de inseguridad, miedo, e impotencia…con la esperanza de que cuando esto termine, habremos desarrollado la empatía suficiente para erradicar la discriminación en todas sus formas.
Por otra parte, tras dos décadas trabajando por acercar el empleo a las personas con más dificultades (con discapacidad, mayores de 55 años, etc), se pone de manifiesto la vulnerabilidad de muchos otros ciudadanos que hasta el momento tenían empleo asegurado. Profesionales de ramas como el comercio, transportes, hoteles o restaurantes, se ven de pronto golpeados por la suspensión de los desplazamientos y festividades propios de esta época, encontrándose excluidos del mercado por razones externas, completamente fuera de su control.
La fragilidad, por tanto, se abre camino como el único elemento que todos tenemos en común; una fragilidad más o menos intensa en función de la coyuntura y de circunstancias personales y sociales, pero que está presente en todos y cada uno de nosotros. Por lógica, esto habrá de robustecer el sentido de unidad. Porque ahora mismo no existen adversarios políticos: el único enemigo es un microscópico virus que tambalea los cimientos de la humanidad y al que sólo venceremos unidos. No es tiempo de confrontación ni de reproches, sino de apelar a los valores que nos unen, dejando a un lado nuestras legítimas divergencias.
Ésta es, quizás, la lectura positiva de esta crisis: unidos somos más fuertes. Y así lo demostramos, todos los días a la misma hora, con un sentimiento compartido de gratitud que se asoma a los balcones y celebra con aplausos que tenemos mucho más en común de lo que creemos -empezando por excelentes sanitarios-, pero que pone, al mismo tiempo en valor, nuestras diferencias como el motor que da sentido a nuestra civilización.
La diversidad cobra hoy más sentido que nunca. En definitiva, esta crisis ha sacado a relucir nuestro más preciado tesoro: la diversidad, como fundamento enriquecedor que cobra más sentido que nunca. Hoy, cada ciudadano se esfuerza por aportar lo mejor en estos difíciles momentos. Agudizamos el ingenio, compartimos recursos para sobrellevar estos días, reaprendemos a convivir y volvemos a apreciar los momentos más sencillos de la vida. Y por primera vez en mucho tiempo, abrimos los ojos y nos ponemos verdaderamente en la piel de nuestros mayores, de las familias afectadas, comprendiendo el gran impacto que nuestras acciones pueden tener en sus vidas, que mañana serán las nuestras. Hoy lo tenemos muy fácil para contribuir. Porque como reza el bonito lema que se ha popularizado en Italia: "A nuestros abuelos les pidieron que fueran a la guerra; a nosotros sólo nos piden que nos quedemos en casa".

martes, 24 de marzo de 2020

ómo hacer pan en casa con harina común y sin panificadora elhuffingtonpost

Fácil, barato y con solo seis ingredientes.

Redacción El HuffPost

MAGONE VIA GETTY IMAGES
Hacer pan en casa se plantea como algo complejo cuando no se tiene una harina especial o panificadora.

No lo es. Esta receta compartida por la bloguera Anna Recetas Fáciles en su canal de YouTube y que acumula más de 4,5 millones de reproducciones muestra que basta con tener harina común de trigo y un horno para preparar pan en casa.
Estos son los ingredientes para un pan de 800 gramos:

500 gramos de harina de trigo
350 mililitros de agua templada
6 gramos de levadura deshidratada (la común de venta en supermercados) o 15 gramos de levadura fresca
10 gramos de sal
15 gramos de azúcar
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Estos son los pasos a seguir:

1. Primero hay que poner agua en un bol, añadir la levadura y el azúcar. Mover durante dos minutos hasta que se disuelva por completo.
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2. Mezcla en un recipiente más grande el agua templada, la levadura hidratada (la mezcla del paso 1), el aceite de oliva y 5 cucharadas de harina.
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3. Dejar reposar 20 minutos tapado con un paño a temperatura ambiente.
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4. Cuando pase este tiempo la masa será algo más grande y tendrá burbujas. A esta masa hay que ir añadiendo el resto de la harina poco a poco y mezclando con una cuchara de madera hasta que sea muy compacta y se pueda amasar.
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5. Extiende la masa en la encimera y amásala durante un par de minutos. Puedes untarte las manos con aceite para evitar que se te quede pegada. Deja la masa cubierta con un paño reposar media hora sobre la encimera enharinada.
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6. Untar con un poco de aceite la bandeja con papel del horno y al molde para hornearlo (la autora utiliza una cacerola de pyrex de 22cm de diámetro apta para horno).
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7. Unta también tus manos con aceite y amasa de nuevo la masa para quitarle el aire que se ha generado en el reposo.
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8. Pásalo a la bandeja y hazle un par de cortes. Puedes espolvorear un poco de harina para darle un aspecto rústico
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9. Coloca la bandeja en el horno frío, coloca el molde encima y enciende el horno a 200 ºC prográmalo para hornear durante 45 minutos con calor arriba y abajo.

10. Dejar enfriar en una rejilla y ¡a comer!
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¿Sirven las mascarillas caseras para protegerse del coronavirus? elhuffingtonpost

Algunos también bajan a hacer la compra tapándose la boca con fulares.

Por
Uxía Prieto

La pandemia del coronavirus sigue creciendo y con ella la desprotección de los sanitarios que batallan en primera línea contra la enfermedad. La falta de equipos de protección como batas, pantallas y especialmente mascarillas los pone todavía más en peligro y ya son más de 3.000 los trabajadores de la salud contagiados.

Las mascarillas escasean desde que el Covid-19 apareció paulatinamente en España en febrero, cuando muchos se lanzaron a las farmacias a comprarlas. Ahora es en los hospitales donde más las necesitan, por eso muchas personas se han puesto manos a la obra en sus casas a coser mascarillas de tela para repartir o para utilizar al bajar a hacer la compra. Algo parecido a lo que sucedió con el gel desinfectante casero, que muchos farmacéuticos no recomendaban.
A pesar de que el gesto es un precioso arranque de solidaridad en un momento de extrema dificultad varios colectivos advierten de que la mayoría de mascarillas de tela hechas en casa no sirven para evitar el contagio.
Desde el Colegio de Farmacéuticos de Ourense explican que las mascarillas elaboradas de forma doméstica “no cumplen con los criterios técnicos de fabricación que recomiendan las autoridades sanitarias”. Además, insisten en que “no garantizan en el mismo grado de posibilidades que las homologadas que no puedan producirse contagios” porque no han pasado ningún tipo de control que garantice “evitar la transmisión”.

En YouTube también han proliferado multitud de vídeos con tutoriales para hacerlas con filtros de café o papel de cocina. El problema no es solo que este tipo de mascarillas no ofrezcan protección, también entra en juego el efecto placebo, que da una falsa sensación de seguridad. “Es para sentirnos un poco más protegidos”, explica la investigadora del CSIC Beatriz Novoa, que asegura que el virus puede “colarse” en las mascarillas caseras y que no deberían ser utilizadas en los hospitales.

Las autoridades siguen insistiendo en que la población sana no necesita llevar mascarillas por la calle y que es necesario destinar todas las que se produzcan o se compren para la protección de sanitarios y personas inmunodeprimidas o de riesgo.

El fular tampoco sirve
Un hombre se tapa la boca con una bufanda en
 un supermercado italiano
A falta de mascarillas, algunas personas repiten el mismo gesto al salir a la calle para ir al supermercado o la farmacia: taparse la boca con un fular o bufanda. La prenda no sirve como protección, es más, puede ser incluso más peligroso que no llevar nada.

El Ministro de Sanidad francés, Olivier Véran, ha advertido que si una persona se tapa la boca con una prenda para hablar con alguien que tiene el virus y deposita algún gotículo sobre el fular, luego al reajustarlo puede impregnarse la cara o las manos con el virus que ha quedado sobre el pañuelo.

Ejercicios sencillos para mantenerte en forma esta cuarentena salud/bienestar

Deporte en casa
SARA ARRIETA

Hacer ejercicio en casa tiene muchas ventajas, la mejor de todas es que no hay una hora exacta para practicar deporte. Poder aprovechar cualquier momento para mantenerse en forma es primordial y más en estos momentos de crisis. Y escoges tú el momento que mejor te viene para hacerlo.
Ejercitar el cuerpo siendo constante es muy importante para llevar una buena rutina y no sentir cansancio continuo. No hay mejor forma de limpiar el cuerpo y sentirse lleno de vitalidad. Además, si se combina con una buena alimentación, será más fácil lleva un entrenamiento sano, continuo y sencillo.

Calentamiento durante 5 minutos

Calentamiento

Esta parte es muy importante y se debe comenzar por aquí para no sufrir ningún tipo de lesión. Además rendirás más y mejor si calientas bien.
Consiste en trotar o también subir y bajar escaleras, a una velocidad moderada. Aunque es una forma fuerte de empezar, también servirá de cardio. Otra opción es hacer estiramientos, pero también con mucho cuidado y de manera suave.

Step para piernas y glúteos

A falta del material de gimnasio necesario, se puede recurrir a objetos cotidianos como un sofá o estructuras como las escaleras.
  • En primer lugar subir con la pierna dominante y después con la otra. Bajar de la misma manera.
  • Intentar mantener la espalda lo más recta posible, evitando la tensión.
  • Al subir a la plataforma, apoyar la planta del pie entera para que el ejercicio sea más potente.

Muslos y glúteos

Para realizar este ejercicio es necesario utilizar una silla o una cama y una almohada.
  • Lo primero es colocarse en posición supina (boca arriba), con los tobillos sobre la silla y apoyar bien el cuello en la almohada.
  • Colocar las manos sobre el pecho y subir los glúteos tanto como sea posible.

Completar muslos y glúteos

Este ejercicio es una continuación del anterior.
  • Ponte en la posición contraria y apoya los brazos sobre la silla.
  • Eleva una pierna hacia atrás y después la otra. Lo idóneo serían 25 repeticiones, pero siempre deben hacerse las que el cuerpo aguante, sin forzar.

Tonifica tus gemelos en casa

Ahora se necesitará una mesa que sirva de soporte. Colocar las manos sobre la misma.
  • Poner un pie de puntillas, mientras subir la otra pierna y flexionar hasta conseguir un ángulo recto.
  • Repetir 25 veces y hacer lo mismo con el otro lado.

Ejercicios para los muslos

Es uno de los más sencillos y entretenidos.
  • Abrir las piernas y llevar todo el peso del cuerpo a un lado y luego al otro lado.
  • Este paso es muy ameno si se hace con música. La música calma, entretiene y relaja.

Abdominales

Para este ejercicio se necesitará de nuevo la silla como apoyo.
  • Tumbarse en el suelo y subir las piernas sobre la silla. Procurar que estén bien apoyadas, hasta la rodilla.
  • Subir el torso pero teniendo cuidado con la espalda. Hay que recordar que la fuerza debe hacerse en la zona abdominal, no en el cuello. De lo contrario, las probabilidades de hacerse daño son muy altas e incluso puede llegar a provocar algún tipo de lumbalgia.

Completa la tonificación de los abdominales

  • Tumbarse en posición supina con los brazos extendidos.
  • Flexionar las piernas, con la intención de acercar las rodillas al pecho lo máximo posible y regresar a la postura inicial.
  • Una vez que el cuerpo se acostumbre, cruzar las extremedidades inferiores para entrenar los oblicuos.
También, se podría combinar todo este ejercicio con algo de pilates o yoga. Lo importante es sentirse sana y hacer el entranamiento de manera correcta.