viernes, 27 de noviembre de 2020

El peor virus granadahoy.com

 TRIBUNA

AMPARO RUBIALES

Doctora en Derecho

El patriarcado nos asignó el papel de esposas y madres subordinadas; romper el confinamiento patriarcal está costando sangre, sudor y lágrimas

El peor virus ROSELL

El 25 de noviembre 1960 las hermanas Mirabal, tres activistas dominicanas, fueron brutalmente asesinadas por el dictador Trujillo. En 1991 se celebró el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en el que se acordó que el 25 de noviembre fuera la fecha que sirviera para sensibilizar contra la violencia machista. En 1933 la Asamblea General de la ONU lo declaró día mundial contra esta espantosa pandemia que existe desde que el mundo es mundo. Es un día icónico que debe servir de aldabonazo para denunciar a este terrorismo que asesina a las mujeres por el simple hecho de serlo. Conviene recordar el origen, la razón de ser, de los acontecimientos, porque la invisibilidad es algo que también nos perjudica.

"El confinamiento ha reforzado la situación de aislamiento en la que se encuentran miles de mujeres que conviven con su agresores. El hecho de no poder salir de casa también ha provocado que muchas de estas mujeres tengan más difícil el acceso a los recursos de protección. Y además se estima que la crisis económica provocada por la pandemia también afecta a las mujeres más vulnerables, que en muchos casos dependen económicamente de sus parejas".

A Miguel Lorente -primer delegado del Gobierno para la Violencia de Género en 2008- , al que siempre que se hable de violencia machista hay que acudir, escribió un fantástico libro titulado Mi marido me pega lo normal (2001), convertido ya en "el libro de referencia sobre la violencia de género". Ahora, en este año trágico de la pandemia, Miguel publica otro libro esencial Autopsia al machismo (2020) en el que desgrana las aristas de la violencia contra las mujeres, pero también las raíces culturales que la sostienen. El libro recoge los artículos y reflexiones que a los largo de una década había escrito en su blog Autopsia.

En él hace una breve introducción sobre la situación actual ocasionada por la Covid-19, y afirma que "llevamos miles de años de confinamiento social sobre las mujeres. En la normalidad, construida sobre una sociedad machista, las mujeres han tenido un confinamiento social en el sentido de que no han podido disponer de los espacios y los tiempos en igualdad respecto a los hombres y que si lo hacían tenia consecuencias negativas. Ha habido para ellas un confinamiento social sin libertad para poder hacer y decidir cómo los hombres".

Sólo un ejemplo. Hasta 1975 las mujeres casadas necesitaban licencia del marido para abrir una cuenta corriente, comprarse un coche o disponer, en definitiva, de sus bienes, de sus vidas. El patriarcado nos asignó el papel de esposas y madres subordinadas; romper el confinamiento patriarcal está costando sangre, sudor y lágrimas.

También escribe Miguel de "la violencia de género como pandemia". "Hace 50 años no se asesinaban a 60 mujeres de media al año porque no se separaban, porque estaban atrapadas en la violencia. Era violencia de control, de dominio, de sometimiento. Cuando hay ruptura es cuando se produce eso. Si hubiera conciencia de pandemia tendría que haber una respuesta mucho más contundente y generalizada".

La pandemia ha disparado la pobreza hasta límites insoportables, y la sufren también más las mujeres (26%) que los hombres (24,6%). La pobreza, como la violencia, tiene nombre de mujer. La violencia contra las mujeres ha sido una consecuencia invisible de la pandemia. Según un informe de ONU Mujeres, "la enfermedad Covid-19 se ha convertido en la situación perfecta para ejercer un comportamiento controlador y violento en el hogar. El aumento de las cifras en los diferentes países lo confirman". "En el último año alrededor de 243 millones de mujeres y niñas de todo el mundo han sufrido violencia sexual o física por parte de su compañero sentimental. Es muy probable que esta cifra aumente debido al avance de la pandemia del Covid-19, que ha afectado tanto al bienestar de las mujeres como a su salud sexual y reproductiva, a su salud mental y a su capacidad de liderazgo en el ámbito social, laboral y político".

La violencia que sufren las mujeres es el peor virus y me temo que ni siquiera se esté buscando una vacuna eficaz para erradicarlo, aunque, evidentemente, se hacen esfuerzos muy importantes por todos los gobiernos y, sobre todo, por las propias mujeres.

Todo el mundo defiende, con toda justicia, a las víctimas del terrorismo, pero no se hace lo mismos contra el terrorismo que asesina a unas 60 mujeres por año. ¿Las víctimas de violencia machista son inferiores? ¿Por qué? ¿Por ser consecuencia del machismo que genera el patriarcado? Hay que gritar "basta ya" todos los días de nuestras vidas para acabar con este virus asesino de mujeres.

Descubren el fósil casi intacto de un cetáceo de 3.000 años granadahoy.com

 

El fosil del cetáceo

  
Paleontólogos tailandeses trabajan en determinar la edad de un fosil casi intacto de rorcual de Bryde, que podría tener entre 3.000 y 5.000 años, hallado cerca de Bangkok y a unos 12 kilómetros de la actual línea de costa. El ministro tailandés de Medioambienbe y Recursos Naturales, Varawut Silpa-archa, indicó tras visitar la excavación que espera conocer en diciembre los resultados de las pruebas de carbono para precisar de cuando data el ejemplar.

Aunque los expertos ya apuntaron a medios locales que conforme a análisis previos de conchas encontradas podría rondar entre 3.000 y 5.000 años de antigüedad.

El esqueleto del fósil, de unos doce metros de longitud, conserva en perfectas condiciones la calavera, 19 vértebras, 5 costillas y la aleta izquierda, entre otros huesos.

Los arqueólogos aún trabajan para desenterrar parte del cetáceo encontrado el 6 de noviembre en la provincia de Samut Sakhon, al suroeste de Bangkok, una zona que hace miles de años estuvo cubierta por el agua del mar. Según el ministro, este descubrimiento ayudará en las investigaciones sobre la evolución del rorcual de Bryde, del cual unos 50 ejemplares del actual mamífero marino habitan a día de hoy las aguas del Golfo de Tailandia.

Vídeo: así es el recorrido del tren entre Granada y el Puerto de Motril granadahoy.com

 El estudio de la UGR encargado por la Autoridad Portuaria contiene una recreación de la línea entre la capital y la costa



Vídeo: así es el recorrido del tren entre Granada y el Puerto de Motril


Más de 70 kilómetros, 37 minutos de viaje y muchos túneles y puentes. Ese es el resumen de lo que se puede ver en la recreación de la que se pretende que sea la futura línea de ferrocarril para mercancías y pasajeros entre el Puerto de Motril y Granada capital.

En el estudio preparado por expertos universitarios de Granada se contempla el recorrido de este tren y que, según sus conclusiones, lo hacen viable tanto técnica como económicamente.

El recorrido del tren sale del Puerto en sentido Torrenueva y circula por la vega motrileña bordeando el casco urbano. Las vías llegan a La Gorgoracha y siguen por Vélez de Benaudalla y la presa de Rules junto a la autovía de la Costa.

Un túnel de 25 kilómetros entre Ízbor y Otura es la madre del cordero de la obra y que eleva los costes hasta los casi 2.300 millones de euros. Quedaría por saber cómo se integra el tren en la Vega (hay previsto un paso elevado de 5 kilómetros) y la llegada a la capital.



jueves, 26 de noviembre de 2020

La libertad de vacunarse granadahoy.com

 TRIBUNA

AGUSTÍN RUIZ ROBLEDO

Catedrático de Derecho Constitucional

La libertad de vacunarse ROSELL

Los constitucionalistas no hemos acabado de sacar la cabeza de la polémica ola sobre el plazo y las condiciones del segundo estado de alarma cuando ya tenemos aquí a los periodistas y amigos apremiándonos con una nueva duda: ¿nos pueden obligar a ponernos la vacuna? Como tras lanzar la pregunta, mis interlocutores suelen añadir múltiples razones a favor o en contra, me centraré únicamente en lo que esperan que yo pueda clarificar: el aspecto legal. Y nada mejor que empezar por el principio, la Constitución, que consagra la libertad como un valor superior del ordenamiento jurídico y garantiza la libertad personal con un nutrido catálogo de derechos fundamentales. Por eso, la Ley 41/2002, Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente, establece la voluntariedad de los tratamientos médicos. Y como las vacunas no dejan de ser medicamentos (expresamente lo reconoce la Ley del Medicamento de 2015) pues no cabe duda jurídica: vacunarse es una decisión personal. Si Miguel de Unamuno pudo escribir en Niebla que los médicos se debaten entre el dilema de dejar morir al enfermo por miedo a matarle, o matarlo por miedo de que se les muera, hoy podemos decir que esa elección nos corresponde a los propios pacientes.

Ahora bien, don Miguel también podría haber escrito -citando a Kant- que como el Derecho es el conjunto de condiciones que permiten que la libertad de cada uno se acomode a la libertad de todos, entonces se hace necesario pensar algún mecanismo jurídico que permita compatibilizar la libertad personal de tratamiento médico con el derecho de los demás a no ser contagiados. Y en un Estado de Derecho ese mecanismo no puede ser más que la ley, no los tuits ministeriales. Por eso, nuestras leyes sanitarias prevén supuestos en los que se puede restringir la libertad de las personas para impedir la expansión de una enfermedad infecciosa. En particular, la muy usada contra la Covid-19, Ley Orgánica 3/1986 de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública permite, incluso, el internamiento de enfermos en contra de su voluntad. Como también establece que la autoridad sanitaria podrá adoptar las demás medidas "que se consideren necesarias en caso de riesgo de carácter transmisible", hay quien considera que es una habilitación passe-partout, para todo: desde confinar a cien turistas en un hotel, hasta ordenar la vacunación de cuarenta y cinco millones de personas. Incluso se ha encontrado un precedente: el auto de 24 de noviembre de 2010 del Juzgado de lo Contencioso-5 de Granada que autorizó la vacunación obligatoria de 35 niños que le solicitó la Junta de Andalucía.

Sin embargo, me parece que el precedente nos indica más bien para qué sirve la Ley Orgánica 3/1986 y para qué no: para ordenar la vacunación de unos pocos alumnos de un colegio en el que se había declarado un brote de sarampión y en el que la gran mayoría de compañeros ya se había vacunado voluntariamente. Pero no sirve para establecer una obligación de vacunación de todos y cada uno de los habitantes de España. Para eso, el principio de legalidad, ampliamente consagrado en nuestra Constitución, exige una ley. Lamentablemente, ni el Gobierno ni la oposición han considerado conveniente modificar esa Ley Orgánica para prever la vacunación obligatoria. Tampoco ha habido ninguna iniciativa para incluir la Covid-19 en el listado de enfermedades contagiosas de la Ley de 22/1980 sobre vacunaciones obligatorias, impuestas y recomendadas. Nuestro Gobierno y nuestros diputados andan en temas más importantes, pero lo mismo encuentran un hueco para debatir el asunto antes de que las vacunas estén listas para su distribución. El ministro Illa ya ha adelantado que prefiere la vacunación voluntaria.

Sí que ha encontrado un poco de tiempo el PP de Galicia, que se apresta a reformar la ley de sanidad gallega para que establezca la obligatoriedad de la vacuna y las multas correspondientes a quien se niegue a ponérsela, que según las encuestas puede llegar a ser el 40% de la población. La iniciativa de Núñez Feijóo abre otro interesante problema jurídico: ¿pueden las autonomías establecer esa restricción a la libertad individual? Yo diría que no, como prueba la propia existencia de la Ley Orgánica 3/1986 que establece medidas obligatorias que pueden adoptar "las autoridades sanitarias de las distintas Administraciones Públicas". Si en 1986 se consideró que las medidas obligatorias de policía sanitaria debían de estar en una ley estatal, no veo razón para cambiar de criterio ahora. Lo que sí podrían hacer las leyes autonómicas es trocar la obligatoriedad en estímulo, esos empujoncitos o nudges sobre los que han teorizado los profesores Richard Thaler y Cass Sunstein: en lugar de amenazar con multas, ofrecer pequeñas recompensas a los que se animen a vacunarse. El legislador podría sustituir el garrote sancionador por una habilitación a las autoridades sanitarias para que idearan un abanico de estímulos sociales. Por adelantar alguna sugerencia al desgaire: desde sortear un coche deportivo eléctrico, ahora tan de moda, hasta regalar un bono de cinco euros para gastar en la hostelería y comercios locales, tan necesitados de solidaridad. También la ley tiene la opción inversa: prohibir la entrada en edificios y transportes públicos a los que no se vacunen, excluirlos de las oposiciones, etcétera. La imaginación, a la legislación.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Qué desayunan los expertos en nutrición ElHuffPost

Nueve normas básicas que siguen cada mañana en el desayuno.
 Por Margarita Lázaro

GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO

Dicen que el desayuno es la comida más importante del día. Y sí, es importante. Porque el desayuno rompe con el ayuno nocturno, activa el metabolismo y aporta la energía necesaria para realizar las tareas de la mañana.
Eso no significa que haya que desayunar como un rey (como ha dicho siempre el refranero), ni que haya que hacer un desayuno distinto cada mañana. Se puede variar para no cansarse pero eso no es estrictamente necesario. De hecho, ni lo haces tú ni lo hacen tampoco los nutricionistas.

En El HuffPost Life hemos hablado con algunos de los más conocidos en redes sociales y esto es lo que nos han contado sobre sus costumbres a primera hora de la mañana.

Blanca Nutri, Dietista Enfurecida, Blanca Robles, Sara Jiménez y Juan Llorca dan las nueve normas básicas de nutrición con las que arranca dada jornada.

El desayuno no tiene por qué ser en una sola comida

“El café lo bebo nada más levantarme, voy a entrenar y después tomo el resto”. Así lo hace Dietista Enfurecida, que divide su desayuno en dos ingestas. Una parte bebida, nada más levantarse y otra en la que incluye el sólida.

Es el mismo patrón que sigue Sara Jiménez, que necesita un café para activarse nada más empezar el día. “Luego, a medida que van pasando las horas, una o dos, me hago el desayuno si es lo que me apetece”, puntualiza.

Beatriz Robles es más clásica: hace una única ingesta —siempre la misma— y sí reconoce que después se toma varios cafés. “De hecho el café del desayuno es descafeinado para luego poderme tomar varios con cafeína a lo largo de la mañana”, apunta.

Tampoco hay que desayunar nada más levantarse

Que sea bueno desayunar antes de salir de casa no quiere decir que sea imprescindible. Dietista Enfurecida deja la parte más sólida (consistente) para después de entrenar, y Blanca Nutri directamente espera tres horas desde que se levanta.

“Me levanto a las 7 y a lo mejor desayuno a las 10. Primero porque no tengo hambre y segundo porque hago ayunos de unas 14 horas, a 16 no llego. El ayuno tiene unos beneficios como la autolimpieza intestinal de la digestión anterior. Esto no tiene por qué ser para todo el mundo, hay gente que no lo soporta, que le gusta desayunar nada más levantarse, tampoco es problema”, apunta. “En mi caso yo me encuentro mucho mejor así”.

Nadie dijo que hubiese que variar de menú

“Yo soy clásica y comodona. Pienso poco y cada día desayuno lo mismo”, confiesa Beatriz Robles. “Un descafeinado largo solo, dos o tres piezas de fruta de temporada y un yogur natural con frutos secos”, añade.

Lo mismo hace Blanca Nutri, que cambia como mucho un día a la semana: “Mi desayuno me encanta y no soy un persona que se cansa”.

Sí varía la nutricionista Sara Jiménez, que asegura que desayuna lo que más le apetece ese día. “Hay días en los que sólo desayuno un café y hay días en los que me gusta desayunar algo más contundente. Para mí un desayuno riquísimo es un café con leche con una tostada con aguacate y un huevo revuelto. Según mi apetito y sobre todo mi tiempo en el trabajo hago una cosa u otra”, explica para luego confesar: “Hay días incluso que no desayuno”.

Se puede no desayunar

Efectivamente, no pasa nada si no se desayuna. “Quizás soy la nota discordante aquí porque no sigo lo que se tiene pensado y concebido como lo lógico y lo más sensato. Prácticamente ningún día desayuno”, confiesa el cocinero experto en nutrición Juan Llorca. “Y no confundamos esta afirmación con que me gusta hacer ayuno ni considere que es mejor o peor, simplemente no tengo costumbre. No me encuentro cómodo con el desayuno. Para mí no es ni la comida más importante del día, ni la que más disfruto”, añade.

Bien mirado el desayuno es la primera comida del día, la que rompe el ayuno de la noche, independientemente de la hora a la que se haga. “Puede ser a las 7, a las 8 o a las 12”, aclara Robles, que apunta que esa comida puede ser café con tostadas o también un plato de garbanzos.

Desayunar como un rey es un mito

Dietista Enfurecida no come mucho por las mañanas. Lo único sólido que ingiere después de entrenar es un trozo de queso, cinco o seis nueces y un plátano. “Es que lo de ‘desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo’ es un mito”, insiste Beatriz Robles.

Según ésta, ya está comprobado que lo que hay que hacer es cubrir las necesidades nutricionales diarias a lo largo del día y no pasa nada por dejar las ingestas más fuertes para más tarde.
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Los hidratos de carbono no tienen que ser en forma de pan

Confiesa Beatriz Robles que es “muy panera” pero que no come pan en el desayuno. “Las frutas son también una fuente de hidratos de carbono”, aclara. “Es que no hay un único hidrato de carbono válido”, apunta. “Lo importante es elegir el que sea saludable”.

Esto deja fuera a los productos ultraprocesados, que habría que evitar a toda costa. Dietista Enfurecida tiene un truco. “Las galletas me encantan pero no las compro porque me vician muchísimo”, asegura. En su lugar consume hidratos de carbono en forma de “copos de avena en porridge o copos de maíz”.

Los cereales refinados deberían quedarse fuera

“Nunca incluyo cereales refinados, ni bollería, ni galletas, cereales de caja azucarados, mermeladas con azúcar, ni zumos”, insiste Juan Llorca, que tiene claro que en los pocos días que desayuna no tira de procesados.

“Por desgracia, es de lo más recurrente y utilizado en el desayuno de los niños y niñas en España y realmente no les estamos aportando nada bueno y es la peor forma de empezar el día”, insiste. “Tampoco metería nada de fiambres, carnes procesadas, charcutería, ni nada que se le parezca”.

Sara Jiménez insiste en que tampoco hay que prohibir: “Porque prohibir despierta el deseo, lo que tenemos que tener en casa son alimentos saludables para poder hacer un desayuno saludable. Si en casa tenemos productos de mala calidad, como bollería o snacks, terminaremos por comerlos”.

El azúcar está permitido (pero hay que saber hacerlo)

“El inamovible en mi desayuno es mi café bombón con un poco de leche condensada”, confiesa Dietista Enfurecida. “Me chifla y como no quiero quitármelo para mí es más práctico pesarme 10 gramos de leche condensada, que es una miseria, pero tomarlo a diario”.

Para poder concederse este capricho diario lo que hace es no tomar nada más de azúcar a lo largo del día. “Equivale a 3 gramos de azúcar o sacarosa”, aclara.

Fruta y frutos secos

Si algo tienen en común los desayunos de Beatriz Robles, Blanca Nutri y Dietista Enfurecida son la fruta y los frutos secos. “Me encantan y dan mucha energía y saciedad. A la siguiente comida yo noto que voy más saciada y me gusta un montón”, reconoce sobre estos últimos Blanca Nutri, para la que los frutos secos dan “energía y grasas buenas”.

Robles los incorpora cada mañana a su yogur, y Dietista Enfurecida lo acompaña de “cuñita que queso”.

¿Puede la historia del arte ser feminista? ElHuffPost

 

Nos han contado la historia, como poco, a medias.


Si una exposición lleva por título “Historia del arte” podría llevarnos a equívoco, a un equívoco en el que las mujeres son, como decía Virginia Woolf, las anónimas de la historia, es decir, donde tradicionalmente no estamos… y es que la historia la han escrito los hombres sobre los hombres y para los hombres, y las mujeres son esa otredad que a veces aparece como excepción. Dice Nerea Pérez de las Heras en Feminismo para torpes que no nos ponemos las gafas moradas cuando nos reconocemos como feministas sino que lo que hacemos es limpiarnos las que nos han puesto desde siempre y que tienen esa pátina de patriarcado bien pegada a los cristales.

La exposición Colección XX: Historia del arte en el CA2M es un ejercicio absoluto de limpieza de gafas históricas. No es casualidad el título: no es la historia de las mujeres artistas, no es historia y artistas mujeres, es historia del arte; al menos la historia que queremos empezar a relatar y con la que queremos leer el presente y el futuro, o sea, una historia feminista.

Visitante frente a la obra de Isabel Villar y Diana Larrea.


En el vinilo de entrada que precede a la exposición nos encontramos, en la primera línea, toda una declaración de intenciones: “El punto de partida de esta exposición es programático”. Más adelante: “La historia del arte contemporáneo es, entonces, necesariamente abierta como las obras que estudia, que cuestionan la inmovilidad de cualquier relato único. Deberíamos, por lo tanto, hablar de múltiples historias del arte, en minúsculas”. 

Esta exposición es la Colección XX, la vigésima lectura de las obras que albergan. Para que se entienda: las colecciones son aquellas obras que las instituciones públicas compran para conformar su patrimonio, nuestro patrimonio, y son una “herencia colectiva” (como señalan en la exposición), y constituyen “el espacio de construcción de la Historia del Arte, en mayúsculas”. Ya sabemos que esta historia ha sido escrita con un relato androcéntrico y que ha dejado fuera a las mujeres o a grupos minorizados que no eran BBVAH (Blanco, Burgués, Varón, Adulto y Heterosexual). Tanto Manuel Segade como Tania Pardo, quienes comisarían la exposición, apuntan a la necesidad de una “apropiación que constituye un ejercicio que permite cuestionar el canon, estructuralmente misógino, que ordena las colecciones de nuestro museo”.

Ya sabemos que esta historia ha sido escrita con un relato androcéntrico y que ha dejado fuera a las mujeres o a grupos minorizados que no eran BBVAH (Blanco, Burgués, Varón, Adulto y Heterosexual)

El fondo de Colección XX. Historia del arte es la obra De entre las muertas de Diana Larrea (Madrid, 1972), donde rastrea los márgenes de esta historia para restituir las genealogías olvidadas de mujeres artistas, desde el Renacimiento hasta los umbrales del siglo XX. Asimismo, encontramos la impresionante obra de la pintora Isabel Villar (Salamanca, 1934), reconocida en toda su trayectoria por el tratamiento de las mujeres como sujetos protagonistas en todas sus pinturas. También están las Premio Nacional de Artes Plásticas Eva Lootz (Viena, 1940) y Concha Jerez (Las Palmas de Gran Canaria, 1941), y otras como la escultora María Luisa Fernández (Villarejo de Órbigo, León, 1955), Begoña Goyenetxea (Barcelona, 1958) o una impresionante pintura de Felicidad Moreno (Lagartera, Toledo, 1959).

Es interesante también el diálogo que se establece entre generaciones distintas de artistas, desde algunas más veteranas a otras más jóvenes o de mediana carrera, como María María Acha-Kutscher (Lima, 1968) y su gran lona de una indignada del 15-M (hablando del espacio público y el arte político), los sistemas de producción industrial de Paula García-Masedo (Madrid, 1984), la precariedad artística en la obra de Olalla Gómez (Madrid, 1982); la reflexión desde el estudio de Clara Sánchez Sala (Alicante, 1987) o el archivo de los restos del propio trabajo de Cristina Mejías (Jerez de la Frontera, 1986).

Esta es una exposición rotunda, feminista tanto desde su concepto como en todos los aspectos de su contenido, y me refiero a que esto se palpa más allá de las obras. 

Si las últimas semanas han surgido debates en torno a exposiciones donde las mujeres son minoría pero parecen ser el eje de las muestras, o donde las informaciones intentan hacer una lectura crítica sin conseguirlo, en Historia del arte todo tiene un sentido transversal, desde el título (como es evidente) hasta las cartelas que acompañan a las obras. En ellas se explica el significado de cada una pero también se incluyen dos datos imprescindibles para comprender lo verdaderamente revolucionario que está haciendo este centro: aparece el año de realización de la obra (cuando la artista la produjo) y la fecha de incorporación a la colección. Hay obras de 2018 y 2019 pero es que hay otras de 1981, de 1995, de 1996, de 2006… y algunas de ellas es su primera entrada a la colección. ¿Qué significa esto? Pues que estas artistas estaban en los 80, 90 y 2000 trabajando en movimientos como el conceptual (algunas como Concha Jerez incluso siendo pioneras), la performance, el povera, la escultura o la abstracción, y no han sido incorporadas a la colección hasta 2020. Podéis imaginaros que los artistas masculinos no sufrieron de la misma “mala suerte”. Por ejemplo, Eva Lootz entra este 2020 a la colección CA2M con una obra de 1996 frente a algunos sus coetáneos suyos, como los artistas Mitsuo Miura (que entra en 1996 con una obra de ese mismo año) o Juan Navarro Baldeweg (también entra en 1996).

Estas artistas estaban en los 80, 90 y 2000 trabajando en movimientos artísticos y no han sido incorporadas a la colección hasta 2020

La exposición, que se sitúa en la primera planta del centro, ocupando el espacio diáfano que se puede ver también desde la tercera planta, ha sido situada aquí tampoco por casualidad: el feminismo es transversal y atraviesa cada una de las tres exposiciones que leen la colección y que están expuestas ahora en CA2M: el trabajo textil, la performance y la historia del arte. 

El texto acaba con una declaración de intenciones que reafirma sus primeras palabras: “En los museos ha existido una excusa estructural para la dominación masculina en sus fondos. En el caso del CA2M, nuestras colecciones se formaron a comienzos de los años 80, cuando la sensibilidad feminista todavía era minoritaria, a pesar de sus muchas conquistas políticas y de derechos civiles. A día de hoy, creemos que no hay ninguna justificación posible para que en el futuro a una colección pública de arte contemporáneo se le escapen autoras fundamentales por no prestar atención a la producción artística en presente y por no haber cumplido la Ley de Igualdad que obliga a observar la paridad de género en nuestras administraciones. Ya no hay excusa para que las historias del arte pierdan nombres. Esta exposición es una propuesta desde el deseo: el de una gran Historia del Arte, una que merezca sus mayúsculas por igualitaria, por crítica y por más justa, que aún está por venir”.

Está claro que tenemos que contar otra historia del arte, no porque la inclusión de quienes se han quedado sea injusta (esto es obvio), sino porque la misma jerarquía académica que ha construido el relato es falsa, es conscientemente excluyente y ha dejado fuera todo lo que no encajase en su canon patriarcal. Nos han contado la historia, como poco, a medias. Ya es hora de que los museos empiecen a contar el relato completo, desde múltiples ópticas, dinamitando la estructura vertical de la historia y haciendo que la esencia misma de las instituciones sea igualitaria y feminista. Cuando esto ocurre, como le pasa al CA2M, esto se palpa más allá de la exposición, se entrelee en las cartelas, en los vinilos, en la señalética… es el corazón del proyecto. Los museos del siglo XXI serán feministas o no serán.

Los investigadores descubren el síntoma más común del coronavirus y no es la tos seca ElHuffPost

 

Sobre todo en las personas más jóvenes.


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Un hombre pasa junto a una imagen del coronavirus

En los últimos meses se ha considerado que la tos seca era el síntoma más común cuando se está infectado por el coronavirus. Pero, a medida que científicos y médicos han ido investigando sobre la enfermedad, han ido descubriendo que estaban equivocados en muchos aspectos.

De hecho, al inicio de la pandemia se aseguró que la fiebre y la tos seca eran los síntomas principales, que daban paso después de la pérdida del olfato y del gusto. Luego se añadieron a esos signos oros como el malestar estomacal, la fatiga y la confusión mental.

Pero los últimos datos recopilados por investigadores de la Office for National Statistics británica muestran qué síntoma es el más repetido en los pacientes de Covid-19: la pérdida del sentido del olfato o del gusto, llamada anosmia.

Entre los mayores de 35 años, entre el 20 y el 40% de los pacientes tenían ese síntoma, en comparación con alrededor del 15 al 25% de ese grupo que tenía fiebre y del 13 al 18% que tenía tos.

La diferencia fue aún más pronunciada entre las personas más jóvenes, con hasta un 60% de los menores de 35 años con anosmia, en comparación con alrededor del 15 al 25% con fiebre y menos del 10% con tos.

Según la misma fuente, la pérdida del gusto o del olfato aumentó en todos los grupos de edad del 15 de agosto al 26 de octubre. Los niños en edad escolar son los menos propensos a sufrir tos.

De hecho, los datos recopilados por la aplicación King’s College mostraron que el 52% de los niños en edad escolar que dieron positivo al virus no registraron los síntomas clásicos de los adultos.

En concreto, un tercio de los niños que dieron positivo nunca registraron ninguno de los 20 síntomas enumerados en la aplicación, lo que significa que son asintomáticos.