miércoles, 16 de febrero de 2022

"El 11% de los españoles no puede poner la calefacción" granadahoy.com

 

Agustín Vidal-Aragón posa en la nave de la Fundación Banco de Alimentos de Sevilla. JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

ÁLVARO OCHOA


Agustín Vidal (Almendralejo, 1962) ha pasado de la sucursal de banca al almacén de un banco de alimentos. "Quería vivir los últimos años de mi vida profesional en Andalucía". Algo que consiguió y que le llevó de manera "casual" a presidir una institución con más de 6.000 voluntarios y que da de comer diariamente a decenas de miles de personas. No obstante, toma este cargo como una etapa más en su vida. "Antes había tres etapas: formación, trabajo en la misma empresa y jubilación; ahora, la formación es continua y hay muchas fases, pues al jubilarte te quedan muchos años de vida".

-¿Qué es un banco de alimentos?

-Es una fundación. Tienen un ámbito fundamentalmente provincial. Hay 55 en España. Todos trabajamos, más o menos, juntos a través de una federación. Hacemos cosas conjuntamente. Este movimiento no se circunscribe a España, sino que es mundial. Nace en Estados Unidos en los años 60 y se expande rápidamente. Todos compartimos tres objetivos básicos: evitar el despilfarro de productos alimentarios, sustentar a los que no los tienen y fomentar el voluntariado. Además, algunos bancos hacemos una labor asistencial y de intervención, tratando de favorecer la integración sociolaboral. Cada año hacemos varios programas de este tipo en las provincias andaluzas.

-Si dejaran de funcionar estos bancos, ¿qué pasaría?

-En Sevilla tenemos 46.000 personas beneficiarias y en Andalucía más de 250.000. Si no actuáramos, dejarían de recibir el 75% de lo que comen. Cada persona recibe aproximadamente 140 kilos de productos no perecederos y unos 170 kilos de frutas y verduras. Sólo en la provincia de Sevilla entregamos siete millones de kilos de alimentos. Si no se entregasen, se tendrían que destruir, con el daño moral y medioambiental que conllevaría.

-¿Cubrís una labor que deberían hacer las administraciones?

-Sí, pero también es cierto que nos ayudan y apoyan.

-¿Gran parte de esa labor se hace en las recogidas?

-Son muy importantes. De los mencionados siete millones, uno y medio lo obtenemos en las dos grandes campañas que hacemos: una en primavera y otra antes de Navidad.

-¿Y cómo ha afectado la pandemia a todo esto?

-Muchas más personas han tenido necesidad de alimentos. Ha cambiado la tendencia positiva que teníamos desde la anterior crisis económica y hemos llegado a atender a más de 65.000 personas. El coronavirus ha hecho incrementar los niveles de pobreza y que se diversifique el perfil de los que piden ayuda. Es preocupante la cantidad de menores de 30 años que vienen a nosotros. Se están quedando descolgados de la sociedad. 

-¿Cuál es el perfil del beneficiario?

-Tradicionalmente, eran personas sin hogar, refugiados o vagabundos. La crisis anterior, entre 2008 y 2010, nos trajo al parado de 50 años que no han vuelto a encontrar trabajo. Ahora, familias jóvenes con hijos y trabajadores o pensionistas que no cobran lo suficiente para vivir. En los últimos años hemos tenido niveles de inflación muy bajos. Por ello, me preocupa que los niveles actuales se mantengan en el futuro.

-¿Tan preocupante es la situación de la gente joven?

-El 28,5% está en situación de exclusión. Esto es tremendamente grave. Pero no sólo ellos. Según el informe de la EAPN (Red Europea contra la Pobreza), el 11% de los españoles no puede mantener la vivienda a una temperatura adecuada. Es decir, si ponen la calefacción no comen y viceversa. Muchos piden para comer teniendo trabajo, porque su salario lo tienen que utilizar para otras cosas.

-¿En qué se parecen y se diferencian la banca y el banco?

-No se parecen en nada (risas). Lo único común es el nombre. La palabra banco, cuando hablamos de alimentos, hace referencia a que nosotros no trabajamos con el beneficiario directamente. Tratamos de almacenarlos, conservarlos y reordenarlos para entregarlos a los necesitados a través de organizaciones. Generamos un proceso de transformación.

-¿Colaborar con el banco le ha hecho cambiar su forma de ver los alimentos?

-Sí. El Banco de Alimentos te desarrolla una mentalidad de utilización adecuada y te cambia la manera de ver la sociedad. Te hace consciente y sensible de muchas situaciones que hay y que son muy próximas. No hay que ir a ningún país para verlo. La gente se muere de hambre en la provincia de Sevilla. Podemos mejorar las cosas aquí cerquita. Hay gente que pasa hambre mientras hay alimentos que se tiran. Alimentos hay de sobra para que todo el mundo coma perfectamente. El problema es cómo hacemos para que eso suceda. Ese es el reto.

-¿Qué tenemos que hacer para superar ese reto?

-Conciencia por parte de la sociedad, administraciones eficientes y mejor trabajo entre las entidades solidarias. Concienciación, colaboración y coordinación.

-¿Qué papel juegan los supermercados en esto?

-Ayudan mucho. Nos hacen donaciones directas y permiten que muchas personas las hagan también en sus establecimientos. Tenemos muchos acuerdos para reutilizar muchos productos que no se pueden vender pero sí consumir. Si no se donaran, se destruirían.

Arqueólogos de la Universidad de Granada sacan a la luz una ciudad sepultada tras un terremoto en 1518 granadahoy.com

 

  • Bayra quedó destruida tras un seísmo en 1518

  • Esta urbe medieval, que tiene su origen en el siglo IX, se encuentra en el Cerro del Espíritu Santo de Vera, en Almería

Trabajos en la zona donde quedó sepultada la ciudad. R. G.

La labor arqueológica desarrollada por el Grupo de Investigación Producción, Intercambio y Materialidad (PRINMA, HUM-1035) de la Universidad de Granada ha permitido sacar a la luz parte de la antigua ciudad de Bayra, que fue destruida por un terremoto en 1518, quedando así prácticamente en el olvido.

Gracias a la actividad del equipo de PRINMA se ha podido recabar información única que permitirá conocer cómo vivían los habitantes de Bayra hace más de 500 años, en un lugar fronterizo del Reino Nazarí, y cuáles fueron las verdaderas consecuencias del terremoto.

Cerro del Espíritu Santo. R. G

El equipo de investigación ha sacado a la luz parte de las estructuras de la alcazaba de la ciudad (en concreto, la entrada de la misma), diferentes complejos estructurales de ámbito doméstico y materiales arqueológicos de distinta índole que están siendo estudiados por parte de un grupo multidisciplinar. La dimensión de los hallazgos es significativa, superando algunos tramos de muro de las viviendas excavadas los dos metros de altura. El estudio continúa en proceso, desarrollando trabajos de laboratorio y gabinete, a la espera de poder difundir los resultados obtenidos.

Sondeos. R. G

La excavación ha consistido en cinco sondeos arqueológicos en diferentes puntos del cerro. La intervención se ha ejecutado bajo la dirección del profesor del Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas Alberto García Porras y el arqueólogo y doctorando de la UGR Moisés Alonso Valladares, con el apoyo técnico del arqueólogo Nicolás Losilla Martínez y la arqueóloga Carmen Sánchez Castillo. A ello hay que sumar el trabajo de numerosos voluntarios, tanto nacionales como internacionales, así como la presencia de estudiantes del Grado en Arqueología de la UGR, quienes han podido desarrollar allí el prácticum de final de carrera.

martes, 15 de febrero de 2022

"No hay momentos de más soledad que los del insomne" granadahoy.com

David Jiménez, ganador del I Premio No Ficción
 Libros del Asteroide. 
D.S.
 ANHELADOS SUEÑOS. El ensayo ‘El mar dormir’ inaugura el I Premio de No Ficción de Libros del Asteroide con una aproximación a las experiencias comunes que pueden arrojar las distintas problemáticas en torno al sueño. Su autor, David Jiménez (Madrid, 1986) es doctor en Estudios Hispánicos por la Universidad de Cambridge. Ha sido profesor en universidades de Reino Unido y de España. También ha firmado las novelas Salter School y Cambridge en mitad de la noche y de los ensayos El país de la niebla y 2017. La crisis que cambió España; y ha publicado la monografía Nuestro hombre en Londres. Ramiro de Maeztu y las relaciones angloespañolas.

–Hablamos mucho de lo mal que dormimos actualmente pero afirma que, realmente, es difícil encontrar una comparativa.

–Yo creo que es algo parecido a lo que ocurre con la salud mental: ¿va a más, o es que lo reconocemos más y hablamos más de ello? ¿Nuestros tatarabuelos se deprimían? Pues, probablemente, sí, pero había problemas más acuciantes, como no morirte de hambre, o de cólera, o de cualquier cosa.Es complicado saber hasta qué punto vivimos un momento excepcional de falta de sueño, lo que no quita que exista.

–Usted mismo dice que siempre ha dormido mal.

–Sí, pero en un principio no era algo pensado para vertebrar un libro, sino más bien una explicación sobre algo que era una parte importante de mi vida, ya que el mal dormir es algo que deja una huella muy importante en el día a día. Fue tomando cuerpo a través de la escritura, pero ocurre que es uno de esos temas tan interesantes, que empiezas a tirar del hilo y no terminas. Y eso que está bastante enfocado a la historia social del sueño, ya que mi formación es como historiador.

–Tan suculento era el tema que terminó ganando el I Premio de No Ficción de Asteroide.

–Un premio, además, muy novedoso, que no señala manuscritos ya terminados, sino proyectos por terminar. Así que, partiendo de lo que tenía apuntado y de las lecturas que había hecho, lo presenté.

–Una explicación al mar dormir, indica, está en los cronotipos: un mundo que no está hecho para búhos.

–Los búhos somos un tercio de la población, estamos en minoría. Sé que hay problemas mucho más graves en el universo, pero el que vive arrastrado por las mañanas siempre ha tenido cierta incomprensión, aunque es algo que está en la inercia biológica y no se puede evitar. Quienes tenemos ciclo vespertino vemos que nuestro momento de mayor lucidez es entre las ocho y las nueve de la noche, a partir de ahí, trabajamos realmente bien. Lo que el resto del mundo conoce como mañanas.

–Ya nos habían dibujado así antes de internet y los móviles.

–De hecho, leer, que es a lo que me he dedicado por las noches durante gran parte de mi vida, es la actividad que ahora recomiendan –tampoco es que sirva de gran cosa, pero es silenciosa y no molesta–. Lo que sí es curioso es que el no dormir de cuando niño no lo recuerdo como algo angustioso. La angustia viene al hacerse adulto y pensar que deberías estar descansando. Otra de esas asunciones generalizadas en el mundo es que, si tienes problemas del sueño, es que realmente nunca te has hecho mayor del todo, que te permites ir a tu bola. Si te hubieras disciplinado como hace la gente, no irías tan desnortado.

"LOS BÚHOS SOMOS UN TERCIO DE LA POBLACIÓN, SE TRATA DE UNA INERCIA BIOLÓGICA Y NO SE PUEDE EVITAR"

–Luego está la mística del noctívago, al que se le hace un crápula irredento o creativamente brillante. Cuando el que tiene insomnio lo que está es... cansado.

–Existe una tradición muy rica en torno al genio nocturno, muy romántica, por la intensidad que se supone de su vida intelectual y creativa, que le abstrae de los ritmos del mundo y por eso trabaja de noche en vez de durante el día. Puede que se dé cierta casualidad, que algunos búhos respondieran a este arquetipo, llamara la atención a sus semejantes y ese halo venga de ahí... Pero el mal dormir es algo que, sencillamente, sucede, sea uno mediocre o excepcional. Tiene una razón fisiológica pero no está ligado a una particular genialidad.

–Otra gran curiosidad es por qué el cerebro parece hiperactivo justo al acostarse.

–Y en bucle de pensamientos negativos, tanto sobre el pasado como sobre el futuro. Hay otra cosa que aumenta esa angustia que es la soledad: horas sin hablar con nadie. Sin asomarte al perfil de nadie. Sin escuchar siquiera la radio por si te distraes. No hay momento de la vida en el que uno esté más solo.

–Antes de la industrialización, dice, existía el sueño bifásico: dormíamos en dos tandas.

–Se ha documentado bastante bien que, en muchos lugares, en la noche preindustrial, se dormía en dos fases, ya fuera en dos tramos durante la misma noche o nuestra famosa siesta. Se supone que es un poco más natural para nuestro cuerpo, pero esta dinámica la habrían suprimido los ritmos de trabajo e industrialización. Las órdenes monásticas, por ejemplo, han regimentado la noche, un momento que se consideraba especialmente apto para la espiritualidad.

–En el otro extremo, cuenta el caso de un agente de bolsa en Londres, que recuerda sus años de mayor actividad (y poco descanso) y que termina viendo todo aquello... justo.

–Esa misma persona me decía que, en mitad de todo el cansancio, había un punto de productividad que no baja, y trabajaba sobre ello... Puede ser así, pero lo normal es que la gente descansada sea más productiva, aunque existan determinadas profesiones que tienen una ética interna muy de sacrificio del sueño y del tiempo, enmarcado en una idea de crecer y demostrar cosas. En la línea de la ética protestante de que si te esfuerzas mucho, te irá bien. Pero claro, hay casos en los que acaba mal, y también es importante reconocerlo.


lunes, 14 de febrero de 2022

Las mascarillas mentales ElHuffPost

 

Están descendiendo las ideas negacionistas, por lo que pueden relajarse las medidas que intentaban contener la sexta ola de conspiranoia.


NURPHOTO VIA GETTY IMAGES Un negacionista sostiene un cartel junto al Congreso En Madrid

Tras las medidas aprobadas en el Consejo de Ministros de la semana pasada, a partir de este jueves día 10 deja de ser obligatoria la mascarilla mental en espacios exteriores, siempre y cuando se pueda garantizar el mantenimiento de un metro y medio de distancia respecto de las ideas de las personas que nos rodean. Los datos epidemiológicos son claros: están descendiendo muy rápidamente las ideas negacionistas y anticientíficas relativas a la pandemia del covid, claramente peligrosas para la salud pública, por lo que pueden empezar a relajarse las medidas que intentaban contener la sexta ola de conspiranoia. Por supuesto, se respeta la libertad de los ciudadanos para continuar usando mascarillas mentales en exteriores si lo consideran adecuado.

Las posturas que a lo largo de estos dos terribles años se han opuesto al uso de las mascarillas físicas han sido defendidas por personas que claramente llevaban FFP2 mentales

Tras los estudios iniciales, provisionales dada la novedad del problema, un consenso se ha extendido entre la comunidad médica: la principal vía de transmisión de las ideas y la cultura científica son los aerosoles microscópicos que las personas emitimos involuntariamente al hablar sobre tales ideas unos con otros. En segundo lugar, pero a gran distancia, se coloca el uso común de objetos en donde puede estar posado dicho conocimiento: libros, teclados y pantallas de ordenador, revistas, teléfonos móviles. Por otro lado, aunque una amplia mayoría de la población ya ha sido vacunada con argumentos contra las variantes conocidas de ideas negacionistas, nunca hay que descartar la aparición de nuevas mutaciones conspiranoicas para las que la población no cuente todavía con anticuerpos.

Paradójicamente, las mascarillas físicas y las mascarillas mentales parecen estar inversamente asociadas. Las posturas que a lo largo de estos dos terribles años se han opuesto al uso de las mascarillas físicas, defendiendo teorías extravagantes, negacionistas y conspiranoicas, han sido defendidas por personas que claramente llevaban FFP2 mentales, supereficaces para evitar que ninguna idea medianamente racional pudiera atravesarlas. Y viceversa: aquéllos que durante estos durísimos meses han puesto su pequeño —o gigante— grano de arena para que todos empecemos a entrever una luz al final del túnel se han caracterizado por saber minimizar el riesgo físico del contagio del virus, pero no poner ninguna barrera para que las ideas y el conocimiento común pudiera transmitirse, extenderse y aplicarse.

En aglomeraciones en donde nos veamos expuestos a una cantidad elevadísima y caótica de ideas de todo tipo, el uso de ciertos filtros basados en la solidez de conceptos elementales, sigue siendo muy recomendable

Las medidas que reducen el uso de las mascarillas mentales han sido acogidas con gran satisfacción por parte de la población, que celebra el retorno de la época en donde las personas podían compartir sus ideas con pasión, sin miedo a que dicho diálogo pusiera en peligro su salud. Carolina Darias, ministra de Sanidad, ha recordado, no obstante, que la pandemia no puede darse por terminada, y que en aglomeraciones o interiores abarrotados en donde previsiblemente las personas nos veamos expuestas a una cantidad elevadísima y caótica de ideas de todo tipo, el uso de ciertos criterios, ciertos filtros basados en la solidez de conceptos elementales, sigue siendo muy recomendable. En estos casos, una simple mascarilla mental quirúrgica puede salvarnos la vida.

¿Qué es el amor? ElHuffPost

El amor en pareja tiene que ser una elección, no una imposición.
 
Por Enric Valls
 Enric Valls, psicólogo especialista en salud y educación

VECTARAY VIA GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO

El amor es un sentimiento universal, una energía poderosa que no debemos desaprovechar. El amor nos une con uno mismo y con el otro. Cuando hablamos de amor podemos hablar de muchos tipos de amor: amor propio, amor al arte, amor hacia una pareja, amor pasional, amor de amigos pero hoy concretamente, 14 de febrero, San Valentín, se celebra el Día de los enamorados. ¿Cómo? A través de muestras de cariño, risas, detalles y regalos junto con, en principio, un día bonito y especial.

El enamoramiento es una etapa que diría un psicoanalista amigo mío, como una fase de idealización. La eterna “I”: insustituible, inmejorable, irrompible, impresionante, en definitiva, una etapa perfecta. Pero, ¿por qué se da esa idealización? Porque se produce un cambio hormonal. Un chute de sustancias químicas relacionadas con la felicidad, alegría y bienestar como lo son la dopamina, serotonina y noradrenalina a través de la fenilalanina.

La dopamina nos da euforia, esa sensación de estar flotando; la serotonina es la encargada de lo más interno, del fuego, de la pasión, de la respuesta sexual y la noradrenalina acelera el corazón. Este proceso químico y físico-hormonal, se une con nuestras propias creencias, gustos personales, valores y experiencias personales pasadas formando el cóctel perfecto para que nuestra mente diga: “Sí, me encanta”.

¿Cuánto dura el enamoramiento? Cada pareja es un mundo, pero generalmente dura entre 6 y 8 meses hasta un año. Pasado este tiempo, al disminuir ‘las sustancias químicas’ encargadas de enviar dichos mensajes, disminuye la idealización y aparece el amor.

Según el modelo triangular de amor de Sternberg, para que aparezca el amor se deben dar 3 componentes:

  • Intimidad: es el sentimiento de unión y vínculo con el otro
  • Pasión o química: es la motivación y excitación sexual
  • Compromiso: es el grado de implicación en amar a la otra persona y el pensar conjuntamente en el futuro (proyectos, ilusiones…)

La etapa del enamoramiento se nutre mayoritariamente por el factor de la pasión. Una pareja que simpatiza sobre sus mismos gustos o aficiones tiene un alto grado de intimidad. El amor romántico hace referencia a la combinación de intimidad y pasión. Por otro lado, la mezcla de intimidad y compromiso nos acerca a un amor de compañeros. Y cuando la pareja solamente conecta con el compromiso de permanecer juntos, estaríamos ante un amor vacío. Ante todo esto, ¿qué clase de amor está definido por la intimidad, pasión y compromiso? El amor consumado. La estabilidad, la clave en la pareja, el conjunto de estos tres genera un amor sano y saludable.

“¿Qué clase de amor está definido por la intimidad, pasión y compromiso? El amor consumado”

Este tipo de amor es el que triunfa en las parejas obteniendo una relación exitosa, las cuales tienen como características: limitan y modulan los estados de excitación (saben gestionarlo como equipo) y se mantiene un nivel alto de conexión emocional, amistad y buena voluntad, teniendo como base el pegamento afectivo de la comunicación.

Atendiendo a todo esto, podemos aprovechar esta fecha para enmendar con nuestra pareja todos los aspectos negativos que pueden estar dañando la relación y centrarse en revivir de nuevo los sentimientos que afloran, de forma generalizada, en la etapa del enamoramiento. Por otro lado, también la podemos utilizar para iniciar una nueva unión entre dos personas o incluso para poder reflexionar sobre qué es lo que necesito y hacía donde me quiero dirigir en el amor. Recuerda que somos personas completas y que no necesitamos “al otro” para nuestra felicidad. Trabaja en tu mundo interior, fortalece tus habilidades y tus capacidades, verbaliza lo que sientes, conecta con lo que te hace sentir bien, y sé tú mismo. El amor en pareja tiene que ser una elección, no una imposición, porque eso precisamente, genera mucho sufrimiento, dependencia y malestar psíquico.

La primera modernización de Andalucía granadahoy.com

 TRIBUNA

MANUEL GRACIA NAVARRO

Ex presidente del Parlamento de Andalucía

La derecha quiere imponer el relato de que toda la gestión de los socialistas en Andalucía se reduce a los ERE, borrando de la memoria colectiva los logros conseguidos

La primera modernización de Andalucía 
ROSELL

Escuchando recientes declaraciones del presidente de la Junta y de sus voceros, parecería que la historia de Andalucía comienza ahora, con el Gobierno de la derecha del PP y Ciudadanos con el apoyo de la ultraderecha de Vox: todo lo bueno ha comenzado con ellos. Nada más lejos de la realidad. Si hace veinte años Manuel Chaves propuso el proyecto de la Segunda Modernización de Andalucía ante el Parlamento es porque de alguna forma ya se había cubierto un primer ciclo del proceso de modernización que Andalucía necesitaba para salir del atraso secular en que se encontraba después de decenas de años de incuria. En todos los debates que celebrábamos en el Parlamento, invariablemente, los sucesivos portavoces del PP cuestionaban de forma sistemática los avances que en todos los órdenes había experimentado nuestra tierra en aquellos veinte años; ya diez años antes, con motivo de la Exposición Universal de Sevilla, se encargaron, con la inestimable colaboración de los medios amigos, de cuestionar el evento y la capacidad de Andalucía para gestionarla eficazmente. De hecho, fue por aquel entonces cuando Aznar dijo aquello de "…ese trenecillo…" refiriéndose al AVE Sevilla-Córdoba-Madrid, el primero de España.

No les valía para nada la realidad de nuestras infraestructuras de comunicaciones en carreteras, ni el salto fenomenal en la alfabetización y en la construcción de centros escolares, ni la dotación de centros de Salud por toda nuestra geografía, ni nuestros datos de crecimiento económico o de modernización de nuestra agricultura hasta convertirse en la más moderna y productiva de Europa. No bastaban tampoco nuestros Parques Tecnológicos, el de Málaga y el de Cartuja en Sevilla, o el de Ciencias de la Salud en Granada, o la creciente importancia de la industria aeroespacial en la Bahía de Cá diz y Sevilla. Nada era suficiente para que nuestra derecha, la misma que había sumido a Andalucía en la marginación y el atraso, la misma que le había dado la espalda con motivo del 28F - con la sonora excepción de Clavero - y no había sabido compartir la satisfacción y el orgullo de haber organizado la mejor Exposición Universal que se recuerda en las últimas décadas, nada era bastante para que esa derecha estuviera dispuesta a asumir que algo se había hecho bien en aquellos años.

Esa etapa de veinte años supuso un proceso de cambios profundos en la vida económica, social y cultural de nuestra tierra. Andalucía se dotó de todas sus instituciones de autogobierno, se llenó de contenido el Estatuto de Autonomía, y se pusieron las bases de la ordenación y planificación de las grandes líneas de las políticas esenciales para el desarrollo y el bienestar de la sociedad andaluza, avanzando como nunca antes en la consecución de condiciones de igualdad. Se alcanzó la universalización de servicios básicos y de prestaciones para los ciudadanos en la educación, la salud y las pensiones. Se dotaron las infraestructuras decisivas para articular territorialmente nuestra Comunidad, señaladamente con la Autovía Sevilla-Granada y una red de alta capacidad que alcanzó la totalidad de las ocho provincias. El esfuerzo y la cooperación con las Corporaciones Locales hicieron posible -ahora que tanto se habla de la España vaciada- que nuestros pueblos y ciudades tengan un nivel de equipamientos radicalmente superior al de veinte años atrás, haciendo que se asentara la población en el territorio y se invirtiera el proceso de éxodo rural de décadas anteriores. Todos estos cambios indican que Andalucía había experimentado en estos veinte años el proceso de modernización más profundo y prolongado de su historia, dejando atrás el atraso secular, aunque eso no implicara la superación de todos los déficits estructurales que la caracterizaban.

Pese a todo ello, ahora como entonces esa misma derecha que nos gobierna pretende que la sociedad andaluza asuma un relato según el cual toda la gestión de los gobiernos socialistas de Andalucía se reduce a los ERE, borrando de la memoria colectiva los logros conseguidos. Ahora que se presentan como propios hitos ya alcanzados con gobiernos anteriores en nuestras exportaciones o en la creación de empresas, el incremento de nuestro PIB o las cifras de nuestro turismo, ahora conviene hacer un ejercicio de dignidad y de memoria de lo mucho y bien que los gobiernos socialistas hicieron de la mano del pueblo andaluz en aquellos lejanos pero no olvidados años de la primera modernización de Andalucía, porque es de justicia.

viernes, 11 de febrero de 2022

El doble reto de ser mujer y científica en España ElHuffPost

HP

Elena García Armada (arriba izda.), María Antonia Blasco (abajo izda.), Mar Gómez (arriba dcha.) y Sana Khouja (abajo dcha

El techo de cristal, la falta de inversión, la escasa conciliación... las dificultades a las que se enfrentan las investigadoras y que, paso a paso, comienzan a reducirse



Un talento infinito con unos recursos limitados. La radiografía de la ciencia en España es tan conocida como desesperante para sus profesionales. Sin embargo, la lucha no es idéntica para todos. Aún en 2022, ser mujer y científica es un doble reto al que, pese a todo, cada vez más investigadoras se enfrentan.

A la falta de inversión que sigue sufriendo toda la comunidad científica nacional se le suman aspectos que permanecen en la sociedad, como la dificultad para conciliar vida laboral y personal, el aún evidente ‘techo de cristal’ o la discriminación. Lacras que, paso a paso, van desapareciendo pero cuyo camino aún se antoja largo.

Este 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fiesta que sirve para poner de relieve las figuras de grandes investigadoras españolas. Y también las necesidades a las que dan voz cuatro de las más destacadas de ámbitos como la Biología, la Física, la Meteorología, la Robótica o la Innovación, que han compartido sus experiencias con El HuffPost.

No es un día cualquiera, expone la doctora María Antonia Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. “Como el 8-M, que todos los días sean el 11-F”, pide. 

Elena García Armada

La doctora García Armada (Valladolid, 1971) es una de las referentes mundiales en el campo de la robótica. Bajo su liderazgo, un grupo del CSIC ha desarrollado el primer exoesqueleto biónico del mundo para niños con atrofia muscular espinal. Es además la fundadora y directora de Marsi Bionics, empresa surgida para profundizar en la investigación de métodos de rehabilitación física de pacientes.

De su laureada experiencia profesional extrae un relato de la ciencia en España con una doble dimensión. “Nuestros organismos públicos de investigación y universidades están en el top 10 de la ciencia mundial. Sin embargo, pasearse por un centro de investigación es ver laboratorios insuficientemente dotados, equipos mermados, contratos temporales poco competitivos y poca estabilidad. Todo esto viene de más de una década de recortes en el I+D, que aunque se ha ido recuperando últimamente, no es suficiente. La inversión debe duplicarse para que los esfuerzos de los investigadores materialicen en el progreso de la sociedad”.

El techo de cristal está muy presente en la investigación. Cuanto más arriba, menos mujeres. Romperlo es complejo, porque es cultural y es una transformación social que verá sus frutos en los próximos añosElena García Armada

Pero, como remarca, invertir más no es solo dar más dinero, sino saber encauzarlo. Va más allá a la hora de plantear retos inmediatos para el sector. “La necesaria permeabilidad entre los dos mundos, el académico y el mercado para favorecer la transferencia, y la necesidad de una inversión competitiva en las fases de creación y crecimiento de las startups son retos a resolver en el menor plazo posible si no queremos perder el tren del progreso”. Ve pasos adelante con las últimas iniciativas, entre las que cita la actualización de la Ley de la Ciencia y la ley de startups, que al menos “buscan solución a algunas de las cuestiones, pero aún necesitamos un cambio de conciencia”.

Ese cambio de conciencia afecta y mucho al hablar del papel y del trato que recibe la mujer. O, lo que es lo mismo, la existencia del ‘techo de cristal’, el límite que encuentran muchas mujeres para ascender en sus empresas. “Existe y está muy presente en la investigación. Cuanto más arriba, menos mujeres. Romperlo es complejo, porque es cultural y es una transformación social que verá sus frutos en los próximos años”, lamenta.

La doctora García Armada traspasa fronteras. Un espejo en el que muchas hoy estudiantes o aficionadas al mundo de la ciencia quieren mirarse. No le pesa, admite. Desde el recuerdo y el respeto a quienes le precedieron, apunta que “los modelos que tienen el poder de inspirar a la juventud somos los de hoy y ahora”. “Sí siento que formo parte de este conjunto de mujeres que hoy somos modelo y referencia con nuestro ejemplo, con nuestro trabajo, para que las nuevas generaciones se formen con chicas y chicos, todos ellos sintiéndose igualmente capaces de contribuir al progreso de nuestra sociedad”.

Maria Antonia Blasco

La doctora Blasco (Verdegás, Alicante, 1965) es otra de las grandes figuras de la ciencia española, sin distinción de género. Habitual de todos las listas de popularidad y relevancia, esta doctora en Bioquímica y Biología Molecular es la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) desde 2011 y colecciona premios y menciones.

Presume orgullosa, pero no de su hoja de servicios, sino del prestigio que tiene la ciencia nacional. “Tenemos hasta 50 centros y unidades con acreditación de excelencia de que son de los mejores del mundo en su especialidad”, entre ellos el suyo. Coincide con su colega y no lo pinta todo tan bonito, porque más allá del talento y de la experiencia, asume las necesidades: apostar de verdad por la ciencia y reducir las trabas administrativas:

“Esto no va de dar dinero en sí, sino apostar por programas de investigación como se hace en Europa, porque en España si no recibes dinero europeo es muy difícil investigar. Y hay que quitar barreras burocráticas y darle más reconocimiento al autor. Nos queda mucho por hacer para igualarnos con Europa”, sostiene.

En ese reconocimiento al autor sale la necesidad de apostar por el talento femenino. Visibilidad, proyección son sus requerimientos. “Ponerles cara y nombre a las investigadoras ayuda mucho. Pienso en mis referentes, que son mujeres”. Cita a la gran leyenda de la ciencia española, Margarita Salas, fallecida en 2019 y “de la que aprendí todo”, o a Carol Greider, premio Nobel de Medicina en 2009, “con quien trabajé”.

En España si no recibes dinero europeo es muy difícil investigarMaria Antonia Blasco

Desde lo alto de uno de los organismos punteros de la ciencia nacional, la doctora Blasco no es ajena al techo de cristal que “se ha empezado a romper pero existe”. Sobre todo, lamenta, en los puestos directivos. “Entre los que tienen el poder para decidir aún no hay un 50%. Lo estamos cambiando, pero es cierto que ocurre en todo el mundo”. Para ello, defiende la necesidad de una palabra clave, la ‘conciliación’, facilitar los recursos para que las mujeres no tengan que elegir entre trabajo o familia. ”¿Si es viable dar un paso adelante en los próximos años? Yo creo que sí, pero desde luego si no se hace nada no se va a conseguir nunca”.

Lanza una última petición aprovechando el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia: “Como ocurre con el 8-M, aquí necesitamos que todos los días sean este 11-F”.

Mar Gómez

Esta doctora en Físicas y responsable de eltiempo.es (Madrid, 1985) es uno de los rostros más conocidos en televisiones y medios escritos al hablar de meteorología y otros fenómenos atmosféricos. Comparte el primer diagnóstico de sus colegas cuando se le pregunta por el estado de la ciencia nacional.

“La pandemia ha sido un buen ejemplo para poner de manifiesto la falta de recursos y apoyo. No puede ser que llegue el coronavirus y nos echemos las manos a la cabeza porque no tenemos recursos y que hablemos del cambio climático y nos echemos las manos a la cabeza porque tampoco hay recursos”, apunta mirando directamente a los gobernantes. “Nosotros podemos quejarnos, reclamar, pedir... pero el dinero lo manejan ellos, aunque es un dinero de todos”, continúa, con un punto de disgusto en su voz.

Las mujeres aún somos menos del 30% de los investigadores del mundo, esto no es solo de EspañaMar Gómez

Ve varios problemas en la ciencia hoy en España, aunque los resume en la falta de inversión y de respeto al investigador: “Los contratos son precarios en muchos casos, los científicos estamos rodeados de dificultades para desarrollar nuestras carreras”.

Preguntada por el papel de las investigadoras se felicita por el evidente avance de los últimos años. No es suficiente, matiza de inmediato: “Aún somos menos del 30% de los investigadores del mundo, esto no es solo de España. Queda mucho trabajo por hacer”. ¿Por ejemplo? Responde rauda: “Fomentar la visibilidad y los logros de mujeres, mostrar ejemplos de mujeres inspiradoras en las noticias, en los colegios... Son buenas plataformas para el presente y el futuro”.

Por su experiencia, ella no ha experimentado el temido ‘techo de cristal’, pero asume que “es algo que existe y de lo que se habla”. “Yo he podido ascender en mi empresa hasta los puestos de dirección, pero otras compañeras en otras compañías no pueden decir lo mismo”.

Sana Khouja

Pero la ciencia y la innovación, que así se llama el ministerio, no se circunscriben únicamente a un laboratorio al uso. Son muchas las emprendedoras que, desde su salón o una pequeña oficina, han dado el paso de crear un proyecto. Uno de los ejemplos más resonantes es el de Sana Khouja, una aventura nacida en Marruecos hace 33 años e instalada en Barcelona con apenas dos semanas. 

Celebra que “ser mujer está de moda y me enorgullece mucho que ocurra en España”, pero al mismo tiempo huye de los elogios “por el simple hecho de ser mujer”. Por su género y su origen, recuerda que le ha tocado luchar, en el pasado, contra los estereotipos ya están superados. Nada le frena y Tras una carrera sin freno en diversas áreas, hoy es el alma mater de la empresa Zeena, la primera española especializada de vinos en lata que ha cosechado éxitos de inmediato. 

Recuerda que sí noto “cierto freno” cuando se vio en puestos de responsabilidad en grandes corporaciones en las que trabajó hace años. “La única mujer era yo y eso me obligaba a tener que destacar más que un hombre”. Ahora, en su faceta de emprendedora la discriminación ha desaparecido: “Me siento libre, soy independiente y no dependo del juicio de compañeros”. De su experiencia nace una petición que, más que a la ciencia, va a la sociedad: “Que se nos mire con ojos de profesionales y no con ojos de ser mujeres, que parece que cuesta juzgarnos solo por nuestros méritos”.

Dudo mucho de que mis inversores hubieran invertido tanto de saber que yo fuera a ser madre en cuatro años, por ejemploSana Khouja, emprendedora

Khouja abre otra lata, la de la maternidad: “Muchas mujeres en el momento de su cumbre profesional, 32-38 años, se dedican a ser madres, pero para mí, con este ritmo de trabajo, ahora mismo sería imposible. Hacer ambas cosas tiene un mérito tan grande... y no se reconoce”.

Confiesa que la maternidad podría suponer un freno para una emprendedora como ella: “Dudo mucho de que mis inversores hubieran invertido tanto de saber que yo fuera a ser madre en cuatro años, por ejemplo. No es una pregunta que me hiciera nadie, pero por que me conocen y saben que hoy no lo busco. En el fondo de mi corazón me haría feliz ser madre y pero ahora mismo no puedo”. 

Desde una perspectiva diferente de la innovación, habla de la ‘aventura’ de emprender en España. “Monté mi empresa en pleno confinamiento, a mi vuelta de EEUU. Tenía el conocimiento y la energía, pero no los recursos. Una idea y un proyecto así hubiera captado medio millón de dólares en EEUU el primer año. Aquí no tenemos ni los recursos ni las plataformas de apoyo, no solo de dinero, porque el apoyo emocional, el tutelaje para saber cómo actuar son igual de necesarios. Generar ese espacio de acompañamiento que dote de recursos formativos, un paso básico para muchos emprendedores que no saben cómo empezar más allá de su idea”, explica, citando como referencia a seguir Barcelona Activa, una agencia de orientación profesional.

Cuatro profesionales, cuatro testimonios, que son el de millares de mujeres entre laboratorios, despachos o las paredes de su domicilio. La ciencia española avanza y lo hace, cada día más, en clave femenina.