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miércoles, 3 de febrero de 2021
Una población parcialmente vacunada: un arma de doble filo ElHuffPost
Vacuna anticovid: ¿un objeto de subasta o un bien público global? ElHuffPost
La UE debe ahora exigir que las compañías farmacéuticas honren los contratos firmados y cumplan lo pactado
Tras el aciago 2020, minado por una pandemia global como no recordábamos, tan inesperada como abrupta, y desde luego devastadora en sus consecuencias económicas y sociales, recibimos 2021 con el corazón encogido, abrigando tantos deseos como esperanzas de que los anuncios de una rápida y eficaz campaña de vacunación masiva nos permitiesen vislumbrar luz al final de un túnel tan prolongado como oscuro.
Con el arranque del nuevo año 2021, la UE parecía situarse a la vanguardia de la respuesta: aprendiendo las lecciones obligadas de su pésima respuesta frente a la Gran Recesión, se emplazaba a una inversión milmillonaria (con la perspectiva de obtener 2.000 millones de dosis, en contratos negociados con seis firmas farmacéuticas), con vocación cohesiva (coordinar la campaña de vacunación a nivel paneuropeo) y solidaria (remanentes para países en desarrollo).
Sin embargo, en los últimos días la Comisión Von der Leyen (muy particularmente, su vicepresidente para Asuntos Económicos y de Comercio, el ultraliberal Dombrovsky) ha sido puesta bajo el foco de intensas críticas cruzadas. Recuérdese: AstraZeneca, gran compañía farmacéutica, anuncia que no se encuentra en disposición de cumplir su contrato con la UE, optando por erigir a su CEO, Pascal Soriot, en una suerte de “villano en jefe” a ojos de una ciudadanía exasperada por los sufrimientos infligidos en su lucha contra el virus a todo lo ancho de la UE. Acto seguido asistimos a la precipitación de una cascada de opiniones expertas que buscan tanto esclarecer las responsabilidades políticas por la frustración generada como sugerir y explorar opciones alternativas. Desde las que añorarían un sistema (hoy inexistente) de intervención pública de activos empresariales estratégicos (la “nacionalización” de la producción de vacunas y de la industria farmacéutica), a las que invocan los resortes que el Tratado de Lisboa (art. 122 TFUE) contemplan para activar respuestas extraordinarias de “solidaridad” ante emergencias y crisis (y sin duda la pandemia lo es para la Sanidad y sistemas de salud de los Estados miembros de la UE, así como de “Seguridad pública” para el conjunto de la UE). Y se abre además la discusión sobre los dispositivos que el derecho nacional de los EEMM contempla para intervenir (mediante remuneración) el régimen de licencia de patentes científicas industriales sujetas a sus legislaciones respectivas de propiedad intelectual y propiedad industrial.
Repasemos un momento. Justo es resaltar ahora que, para muchos de nosotros -y, por supuesto, para los miembros de la familia socialista europea-, una de las más acuciantes preocupaciones suscitadas de inmediato la expansión de la pandemia fue la de dar lugar a un mundo aún más injusto y desigual. No solo por el brutal empobrecimiento individual y colectivo que prosiguió a las inéditas medidas de emergencia ante la Covid-19, sino por un reparto sumamente insolidario del impacto de la crisis generada por el cese de actividad y el derrumbamiento del PIB y renta familiar disponible, de una magnitud y crudeza como no habíamos conocido desde la II Guerra Mundial.
Ante las sumas invertidas, la UE debe ahora exigir que las compañías farmacéuticas honren los contratos firmados y cumplan lo pactado.
A estas alturas, la situación describe ya un escenario despiadado en que se multiplican quienes se sienten perdedores (casi todo el mundo), pero en el que emergen también arrogantes ganadores a la búsqueda del lucro más desacomplejado: así, los laboratorios privados de análisis clínicos que están haciendo su agosto con una demanda masiva de pruebas de PCR obligatorias y, sin embargo, muy caras (llegando a ser prohibitivas para economías muy modestas: desempleados, estudiantes...), pero también, y sobre todo, las grandes industrias farmacéuticas, en cuyas investigaciones la UE invirtió preventivamente cantidades millonarias, pero cuyos beneficios aspiran a un crecimiento exponencial una vez que han patentado sus diversas fórmulas de vacuna contra el virus.
Es cierto, y hay que repetirlo, que la única manera de acometer una negociación con esas grandes corporaciones era la de hacerlo juntos: la alternativa de intentarla a solas, país a país, cada uno librando por su lado y por su cuenta una guerra desigual, era peor a todas luces. Por eso el Consejo (órgano en que se sientan los Gobiernos de los EEMM) mandató a la Comisión Europea que preside Von der Leyen que condujese y concluyese una negociación conjunta con los gigantes farmacéuticos. Ser globalmente relevante: esa es, no cabe duda, es la única estrategia válida para aspirar a negociar un contrato equilibrado y ventajoso con las industrias del ramo.
Pero, una vez hecho esto, que fue la opción elegida, habrá que proseguir ahora el guion elaborado hasta el final. Con todas sus consecuencias. Lo que en este caso implica que bajo ningún concepto ni en modo alguno se puede tolerar ni transigir que un acuerdo contractual sea sometido después, por una sola de sus partes (en este caso AstraZeneca), a un virtual deslizamiento a una suerte de puja para incrementar los precios y cosas de producción. O, en otras palabras, hacia una subasta al alza de los precios contratados, por la que se acabe arrumbando fuera de toda esperanza no ya la UE, sus EEMM, su ciudadanía y sus maltrechas condiciones de vida, sino a la mayor parte de una humanidad global en que la desigualdad darwinista frente al virus y a los daños por su impacto no ha hecho sino incrementarse.
Una consecuencia se impone: ante las sumas invertidas, la UE debe ahora exigir que las compañías farmacéuticas honren los contratos firmados y cumplan lo pactado. Cierto que es exigible una mejor dación de cuenta y una mayor transparencia respecto de lo hasta ahora invertido, negociado y contratado en nombre de la ciudadanía europea. Pero también que ahora urge exigir el cumplimiento de términos, cantidades y plazos comprometidos.
En un escenario de gobernanza global de la solidaridad, sería menester considerar la vacuna como un bien público global.
Porque, cabe aquí objetar, si habiendo negociado juntos y concluido juntos un contrato que compromete a entregar unas cantidades en los plazos convenidos, y, aun así, no ha sido posible evitar el fraude en perjuicio de la UE, ¿qué puede ocurrir entonces con las aspiraciones a ser parte cuanto antes de una equitativa estrategia de distribución y administración de la vacuna que franquea el acceso a la esperanza de la inmunización cuantitativamente relevante de la humanidad que habita en los países menos desarrollados?
Y otra pregunta inevitable: ¿Hubiese sido posible, en tan corto espacio de tiempo de reacción disponible, haber debatido o arbitrado otro enfoque diferente por parte de la UE? Se ha barajado, en efecto, la “prohibición de exportaciones” a territorios terceros (hacia “terceros Estados”) de vacunas producidas desde las plantas industriales radicadas en el ámbito espacial de la UE. Pero, si esto es así, ¿dónde queda el debate acerca de la hipótesis jurídica de la licencia obligatoria en favor de otras empresas, como mecanismo de fuerza para poder incrementar de forma significativa y suficientemente rápida el ritmo de producción de vacunas en todas las instalaciones y establecimientos cuyas condiciones técnicas lo permitan si se les suministra la fórmula?
Para los socialistas del Parlamento Europeo (PE), la conclusión es inapelable: en un escenario de gobernanza global de la solidaridad, sería menester considerar la vacuna como un bien público global sujeto a las condiciones que se estimen requeridas para garantizar una respuesta de emergencia ante una necesidad de seguridad pública y de una crisis sanitaria en términos de force majeure. Con el objetivo de forzar la producción, producir más y más deprisa, apuntando cuanto antes a una inmunización general, solidaria, equitativa y tendencialmente global.
¿Cuánto tiempo nos queda para que, una vez más, la política consista en hacer que sea posible lo que se ha hecho necesario, y que a menudo coincide con lo que es inevitable?
El Área Sur suma 214 contagios Covid, la mitad en Motril ELFAROMOTRIL
Salobreña baja de la ‘tasa 500’ y dejará de estar perimetrada, mientras que sí lo estará Torrenueva Costa. Albuñol quedará cesada de toda actividad esencial al superar la ‘tasa 1.000’
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| Sanitarias tratando pruebas Covid-19 |
La evolución de la pandemia en su tercera ola arranca semana con datos muy preocupantes a todos los niveles, principalmente por la tremenda presión que está soportando el sistema sanitario y la suma de más personas fallecidas un día más, si bien, la cifra de contagios da un leve respiro en Andalucía y Granada, posiblemente, por el llamado ‘efecto fin de semana’.
La provincia granadina ya contabiliza 118 personas en UCI, de las 636 que están hospitalizadas. Una presión de la que no es ajena el hospital Santa Ana de Motril con el 90% de la UCI ocupada, por lo que se continúa reorganizando espacios en el centro para dar cobertura a pacientes Covid en la Unidad de Cuidados Intensivos y Reanimación, en el intento de dar la máxima cobertura y no dejar de atender también otra clase de patologías.
Los datos de la jornada
El parte oficial reportado este lunes 1 de febrero informa de que, actualmente, 4.793 pacientes confirmados con COVID-19 permanecen ingresados en los hospitales andaluces (00 personas más que ayer) de los que 692 se encuentran en UCI.
Granada provincia registra 636 hospitalizaciones, de los que 118 están en UCI personas.
Andalucía contabiliza hoy con 4.285 contagios, 38 fallecimientos, 183 hospitalizaciones (9 en UCI), 1.444 personas curadas.
Granada registra hoy 254 contagios, 1 fallecido, 1 ingreso y 55 personas curadas.
En Granada, dato actualizado este jueves, existen 17 brotes que suman un total de 132 casos, registrados en el distrito sanitario de Granada (cinco brotes de 4, 19, 6, 8 y 5 casos), Granada Sur (dos brotes de 3 y 23 casos), Granada Nordeste (un brote de 18 casos) y Metropolitano (nueve brotes de 5, 5, 3, 3, 8, 7, 3, 5 y 7 casos).
La Costa y Alpujarra suman 214 contagios, 1 fallecido, 3 ingresos y 33 personas curadas. El Área Sanitaria Sur acumula 440 casos en la última semana y 968 en los últimos 14 días. La tasa de incidencia de la pandemia está situada en 649,7 casos por cada 100.000 habitantes.
Motril suma 107 contagios, por lo que acumula 180 casos en la última semana y 400 contagios confirmados en los últimos 14 días. El municipio motrileño ha registrado 2.173 contagios y 28 fallecidos desde el comienzo de la pandemia, contabilizando ya una tasa de 684,2 contagios por cada 100.000 habitantes, 46 puntos más que ayer jueves. El resto de municipios que se ha repartido los otros 107 casos por coronavirus son: Albondón 5, Albuñol 15, Almuñécar 28, Bubión 2, Busquístar 1, Cádiar 1, Gualchos 3, Ítrabo 1, Molvízar 4, Nevada 7, Órgiva 1, Polopos 1, Salobreña 9, La Taha 2, Torrenueva Costa 8, Turón 1, Ugíjar 16 y Vélez de Benaudalla 2 positivos. Con estos datos, a la espera de la confirmación del Comité Territorial de Alerta de Salud Pública de Alto Impacto en Granada (se ha comunicado esta noche de lunes que no habrá informe hoy por motivos técnicos), entre otros municipios: Salobreña (431,6 casos por 100.000 habitantes) dejará de estar perimetrada, Torrenueva Costa (786,8 casos) inicia cierre perimetral el miércoles y, Albuñol (1.033,6 casos), verá cesada toda actividad que no sea esencial al superar la ‘tasa mil’.
Estos son los datos acumulados en la provincia de Granada a 1 de febrero: 63.016 casos positivos; 1.228 fallecidos; la cifra de curados se eleva a 45.120 personas; con 4.903 ingresos en hospital, de los que 502 son de UCI desde el inicio de la pandemia.
En el Área Sanitaria Sur de Granada los datos acumulados a 1 de febrero son: 4.869 casos positivos; 61 fallecidos; 3.087 personas curadas; 348 ingresos en el hospital, 37 de ellos en UCI desde el inicio de la pandemia. La Costa y Alpujarra acumula 440 casos en la última semana y 968 en los últimos 14 días. La tasa está en 649,7 casos por cada 100.000 habitantes.
Confinamiento perimetral
El Comité Territorial de alerta de Salud Pública de Alto Impacto de la provincia de Granada ha evaluado la situación epidemiológica para determinar que hoy lunes salen del confinamiento perimetral: Albuñuelas, Benalúa de las Villas, Colomera, Cortes y Graena, Dehesas de Guadix, Fornes, Moraleda de Zafayona, Morelábor, Pórtugos, Quéntar y El Valle.
Con cierre perimetral siguen hoy en la provincia: Albolote, Albuñol, Alhendín, Alicún de Ortega, Almuñécar, Armilla, Atarfe, Benamaurel, Benalúa, Cájar, Caniles, Cenes de la Vega, Cijuela, Cortes de Baza, Cuevas del Campo, Cúllar Vega, Churriana de la Vega, Darro, Dílar, Domingo Pérez, Dólar, Dúrcal, Dúdar, Fonelas, Granada, Gójar, Guadix, Güéjar Sierra, Huétor Tajar, Huéscar, Jayena, Jun, Juviles, Las Gabias, Lanteira, La Peza, Lecrín, Maracena, Motril, Monachil, Montejícar, Montefrío, Nigüelas, Otívar, Pinos Genil, Puebla de Don Fadrique, Salar, Salobreña, Santa Fe, Trevélez, Valderrubio, Valle del Zalabí, Vegas del Genil, Velez de Benaúdalla, Villa de Otura, Villanueva de las Torres, Víznar, Zafarraya y Zújar.
Municipios con más de 1.000 contagios, con cierre perimetral y cese de actividad no esencial en la provincia de Granada: Alamedilla, Alfacar, Algarinejo, Alquife, Baza, Beas de Granada, Busquistar, Bubión, Calicasas, Campotéjar, Capileira, Castilléjar, Chauchina, Chimeneas, Cogollos de Guadix, Cogollos de la Vega, Cúllar, Deifontes, Diezma, Escúzar, Fuente Vaqueros, Gorafe, Guadahortuna, Huélago, Huétor Vega, Huétor Santillan, Huéneja, Íllora, Iznalloz, Láchar, La Malahá, La Tahá, La Zubia, Loja, Moclín, Montillana, Nevada, Nívar, Ogíjares, Padul, Peligros, Pedro Martínez, Polopos, Pinos Puente, Piñar, Pulianas, Purullena, Sorvilán, Soportújar, TorreCardela, Turón, Ugíjar, Válor, Ventas de Huelma, Villanueva de Mesía y Zagra.
Los lunes y jueves se revisa el dato, los miércoles y sábados se imponen las medidas por parte de la Junta de Andalucía, cuyo presidente, Juanma Moreno, ha declarado este lunes, «tenemos un personal sanitario excelente para salvar vidas, pero necesitamos el compromiso de toda la sociedad. Esta tercera ola es la más virulenta. Por favor, cabeza. Hagamos lo que podemos y no hagamos lo que no debemos hacer».
José Manuel González/EL FARO
martes, 2 de febrero de 2021
La guerra de las vacunas ElHuffPost
Marciano Sánchez BayleMédico pediatra y portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP)
Es crucial garantizar los suministros de medicamentos por parte de las farmacéuticas y el estricto cumplimiento de los contratos con transparencia y publicidad.
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La actual situación con las vacunas y los desabastecimientos provocados por los incumplimientos de contratos de las farmacéuticas y la derivación de su producción hacia países donde se logran mayores precios para las mismas, está poniendo en evidencia varias cuestiones.
El poder de las grandes multinacionales farmacéuticas, de la llamada Big Farma, es inmenso y tiene que ver con su gran capacidad económica dado que el presupuesto de las principales multinacionales del sector es muy superior al de la mayoría de los países desarrollados, lo que les permite una gran capacidad de presión, influencia política y de manipulación de la información. Aunque pasan más desapercibidas porque su campo es menos mediático que las empresas que dominan las redes (Google, etc), su influencia es igual o mayor.
Esta capacidad de tomar e imponer decisiones a los países por encima de criterios democráticos, y con poco o ningún control, pone en cuestión la necesidad de cambiar las reglas de juego de la gobernanza mundial porque si no se limita su influencia todos los países del mundo acabaran estando a sus órdenes.
La segunda cuestión es la ilusión de la denominada eufemisticamente “responsabilidad social corporativa” de las empresas, que es mas una estrategia de marketing que una realidad practica. Cuando llega la hora de la verdad, las empresas optan por maximizar sus beneficios por encima de cualquier otra consideración, porque sus objetivo son los beneficios y su posición en los mercados, y no hacer el bien a la Humanidad. Si tienen que elegir, no hay duda. La crisis de la vacunas son un buen ejemplo. Al final, se trata de pura y simple propaganda.
Debería haber un levantamiento de las patentes convirtiéndolas en bienes públicos universales
Evidentemente, también deja patente las limitaciones de la colaboración público –privada, que como ya he señalado varias veces, en realidad debería llamarse dinero público para garantizar beneficios privados. Las vacunas son un buen ejemplo de sus limitaciones, ya que todas ellas han sido posibles gracias a la financiación pública de buena parte de las investigaciones (entre el 20 y el 100% de la misma) e incluso en este caso, los contratos de compra antes de la autorización de las mismas para que posteriormente los laboratorios farmacéuticos patenten, fabriquen y vendan a los mismos países que las han financiado, con grandes beneficios. Incluso, como sucede ahora, los posterguen a la hora del abastecimiento si consiguen precios mejores en otros sitios.
Las limitaciones del mercado para asegurar bienes públicos universales es otro de los aspectos que hay que resaltar. El mercado se mueve por el interés en mejorar los rendimientos de las inversiones empresariales y no tiene por qué tener ninguna consideración respecto a las necesidades de salud de la población. Por eso un mercado no regulado que solo atiende a las demandas económicamente más solventes. Dicho de otra manera, a las personas y países más ricos independientemente de sus necesidades de salud. Garantizar el necesario acceso a las prestaciones sanitarias de la población, tanto a las vacunas como otros medicamentos, entra en este campo. Significa establecer criterios de regulación estrictos de los mercados y, en algunos casos, la producción pública que atienda a las necesidades de acceso a los bienes públicos universales por encima de criterios empresariales.
¿Será capaz la UE de doblegar a las multinacionales farmacéuticas? No está nada claro que vaya a conseguirlo. No tanto por falta instrumentos, pues tiene capacidad legal, económica y política para hacerlo, como por la ausencia de planteamientos estratégicos y de posiciones políticas suficientemente claras sobre el papel del estado (los estados en este caso), en la regulación y armonización de las relaciones económicas. Se encuentra en una seria encrucijada en la que, o hace predominar lo social, los derechos sociales de la ciudadanía europea, el derecho a la protección de la salud sobre la economía, o perderá no solo la batalla de las vacunas, sino además su propia legitimidad como institución supranacional.
¿Cómo avanzar? En primer lugar es crucial garantizar los suministros de medicamentos por parte de las farmacéuticas y el estricto cumplimiento de los contratos para lo que es necesaria la transparencia en las negociaciones y la publicidad de los contratos realizados en su integridad. Por otro lado sería conveniente que se repercutieran en los beneficios las inversiones realizadas en la investigación de las vacunas, es decir, que se devolvieran las cantidades recibidas a fondo perdido por las farmacéuticas que están comercializando las vacunas.
Otro mecanismo que se debería utilizar es el levantamiento de las patentes convirtiéndolas en bienes públicos universales, especialmente para los países del tercer mundo, ya que es evidente que para combatir de una manera eficaz a la pandemia es necesario el acceso de toda la población mundial a las mismas, y muchos países carecen de la capacidad económica para hacerlo a precios de mercado.
Además, a medio plazo deberíamos abordar dos cuestiones para no volver a encontrarnos en la misma situación en breve. La primera es una estrategia de investigación sanitaria pública que garantice fondos suficientes y líneas de colaboración en el seno de la UE y que permita una potente investigación pública generadora de patentes, o libre de ellas, para independizarse de la Big Farma. Y la segunda, es la puesta en funcionamiento de una industria farmacéutica pública que garantice la disponibilidad de medicamentos, y por supuesto de vacunas, ante potenciales maniobras de desabastecimiento
Como ya se ha señalado el poder de la Big Farma es inmenso y cualquier paso que se dé en este sentido contara con una potente oposición de las empresas y de sus adlátere, pero es imprescindible avanzar en este sentido si queremos asegurar una respuesta eficaz y eficiente a las necesidades de la salud de población.
Uno de los científicos españoles más prestigiosos lanza un aviso sobre las FFP2 que todos deberíamos escuchar ElHuffPost
Fundamental para evitar los contagios.
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| GETTY |
Las mascarillas FFP2 están en boca de todos. De momento no de forma literal, pero sí en el centro del debate después de que algún país, como Austria, haya hecho obligatorio su uso en lugares como los transportes públicos y otras naciones estén debatiendo seguir los mismos pasos.
En España, Fernando Simón aseguró la semana pasada que no hay de momento ninguna postura al respecto, pero son muchos los expertos que advierten que las FFP2 no sirven de absolutamente nada si no se colocan y ajustan correctamente.
El último de ellos ha sido José Luis Jiménez, profesor de la universidad de Colorado (Estados Unidos) y uno de los grandes expertos mundiales en la transmisión por aerosoles. En un amplísimo hilo de Twitter, el científico subraya que, si hay huecos entre la cara y la mascarilla, al aire le es muy fácil entrar por ahí.
“Un hueco del 2% del área de la mascarilla deja pasar el 50% del aire sin filtrar!!”, advierte Jiménez, que subraya que el ajuste “es un problema muy gordo para el uso de las mascarillas para la población en general”. “Por huecos que nos parecen pequeños pasa la mitad de aire sin filtrar”, alerta.
En este sentido, explica que en los hospitales y centros de trabajo donde se usan las N95 / FFP2 para protegerse de amenazas como patógenos o polvo de sílice hay personas entrenadas para medir el ajuste a la cara midiendo fugas de aerosoles.
Por eso, Jiménez lamenta que “es difícil conseguir buen ajuste de N95, sobre todo en la nariz”. “Hay que trabajar bastante y ajustarse el hierro de la nariz muy bien para que selle de verdad”, advierte antes de recordar que un estudio que se llevó a cabo en Singapur reveló que sólo el 13% de las personas llevaba las N95, similares a las FFP2, bien puestas pese a que antes habían recibido instrucciones de cómo ponérselas.
“Por esa razón, dudo cuando hay gente que propone N95 / FFP2 para todos. Si se llevan mal, por su forma, pueden crear mas huecos que las de tela buenas, y al final funcionar peor. Hacen falta campanas intensivas de educación sobre ajuste, incluido en centros de trabajo etc”, afirma.
El científico lamenta que las FFP2 tienen “un problema de diseño”. Asegura que el material se escoge para filtrar bien, pero se le pide a ese mismo material que ajuste bien y eso es difícil. “Mejora importante: mascarillas ‘elastoméricas’, que usan material N95 para el filtro, y silicona para ajustar mejor”, apunta. De hecho, dice que cree que a medio plazo creo que se impondrán y las N95 actuales serán “una reliquia del pasado”.
Jiménez recomienda a los gobiernos que fabriquen las mejores mascarillas a gran escala y las distribuyan gratis y con educación. “Distribuir mascarillas de buena calidad a la población, y educar sobre su uso y ajuste seria muy eficaz para reducir los contagios. Y tendría un coste mucho más bajo que los confinamientos, gastos de sanidad, cierre de bares y restaurantes, daño general a la economía etc”, afirma.
En la misma línea que Jiménez se expresó la semana pasada uno de los principales virólogos de Alemania, Hendrik Streeck. En una entrevista en el periódico Abendzeitung, el científico explicó que ellos en el laboratorio utilizan las FFP2 o FFP3 para protegerse, pero lanza un aviso importante sobre ellas: “Tienes que usarlas correctamente, de lo contrario no dan mucha más protección que otras mascarillas”.
“Para mí, el principal problema es que muchas clínicas ni siquiera pueden proporcionar estas máscaras a todos sus empleados. En este contexto, no creo que sea sensato que todos los miembros de la población usen ahora estas máscaras, aunque no estén expuestos a un mayor riesgo de infección”, subrayó.
El poeta corrupto y el Estado granadahoy.com
VÍCTOR J. VÁZQUEZ
Profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla![]() |
| El poeta corrupto y el Estado |
Lo que cuenta el poeta en su diario póstumo es que un chiquillo de doce o trece años "se ocupó" con él en un prostíbulo. Nos dice también que este "infeliz galeotillo" de Manila no se dejaba besar, y que él quería un cariño que aquel niño no daba. Cierra este relato Jaime Gil de Biedma confesando que, en cualquier caso, los chiquillos no le gustan: "el colegial con el colegial, el adolescente con su amigo íntimo". El escritor Andrés Trapiello, que denunció en su momento la indulgencia gremial con esta confesión de pederastia, ha cuestionado hace unos días que una institución pública homenajee, como recién ha hecho el instituto Cervantes, a quien se había inhabilitado moralmente con su conducta. No se trata, queda claro, de censurar obra alguna, sino que lo que aquí se plantea es si el Estado puede prestar su prestigio a alguien que se retrata en una actitud que ofende la ética más elemental de nuestra comunidad. Dicho de otra forma, si es tolerable que el Estado actúe con el cinismo moral de poner una vela a Dios y otra al diablo.
Pero el dilema que con repercusión e inteligencia ha sido planteado por Trapiello puede, no obstante, ser objeto de una formulación diversa. El presupuesto básico, en este concreto caso, es que convenimos en que el poeta corrupto es también una pieza esencial para la comprensión de la poesía española contemporánea. Está lejos de ser, por lo tanto, el juicio de su valor y prestigio literario un caso difícil, como tampoco es cuestionable la propia valía de la obra literaria en litigio, ese Retrato del artista en 1956 que, como expone Andreu Jaume en su canónica edición, es en su sordidez distante y extrañada, una de las cimas de género en lengua castellana. Situados aquí, la pregunta que debemos formularnos es la de si el Estado ha de hacer excepción en su genérica obligación constitucional de reconocer y rendir culto a nuestro patrimonio literario, por el hecho de que haya un componente abiertamente abyecto en la biografía del autor.
Ante este dilema es tentadora una respuesta inmediata: la persona de Gil de Biedma no merece ningún acto público que celebre su honor. Una sentencia que alguno puede considerar certera pero que no casa con los hechos que aquí se cuestionan. Y no lo hace, en primer lugar, porque el poeta está muerto y no es, por lo tanto, la persona de Gil de Biedma beneficiario neto de dicho homenaje institucional. Al suprimir dicho reconocimiento, no se priva a Biedma de una distinción, sino que la privación tendría como destinatario aquel colectivo al que van dirigidos todos los actos de promoción cultural por parte del Estado, es decir, la sociedad. Por lo tanto, cuando se insta al desprecio estatal para con el talento de los inmorales, el argumento de fondo, en realidad, es que hay un elemento corruptor de la propia sociedad en el hecho de que el Estado muestre su adhesión a la persona que se ha retratado en un comportamiento vil. En este punto, sin embargo, se impone una segunda matización, y es que el objeto del reconocimiento, es decir, aquello que el Estado promociona, no es a Jaime Gil de Biedma en tanto paradigma de la virtud, sino en tanto escritor.
Todo esto nos sitúa en una discusión, la de la posibilidad de separar al autor de su obra, que no por manida deja de ser pertinente. Y lo es, principalmente, porque dicha posibilidad, a los efectos concretos que aquí nos referimos, sí existe, y radica, simplemente, en una habilidad puramente intelectual que todos alguna vez hemos puesto en práctica: reconocer la excelencia estética del artista y despreciar simultáneamente sus actos o su persona.
Insisto en lo de habilidad intelectual porque, si hablamos del sustrato ético sobre el que el Estado ha de actuar en este ámbito, entiendo que forma parte nuclear del mismo presuponer la inteligencia de sus ciudadanos y dirigirse a ellos al margen de cualquier cautela paternalista. Por eso no creo que con el reconocimiento a Biedma el Estado confunda a la ciudadanía con mensajes contradictorios, y ello es así porque cualquier ciudadano puede asumir que el reconocimiento al artista y a su obra no excluye de ningún modo la pertinencia del juicio ético sobre la persona. De hecho, la propia polémica que este homenaje ha traído consigo es prueba evidente de que situar la obra de un gran autor en el debate público, tiene entre otros beneficios netos el de que con ello también se abren las puertas de su biografía y de su tiempo como un espacio para la reflexión y discusión moral sobre la miseria y la grandeza que en toda vida se disputa. Y es justo decir que a esta necesaria confianza en la mayoría de edad de nuestro entendimiento para acercarnos a la suciedad del tiempo y los materiales con los que están hechos las vidas, apeló hace ya mucho y con razón el propio Trapiello, reclamando su lugar para los buenos escritores falangistas en los libros de literatura.
Nuevo hallazgo en Orce: Aparecen los restos fósiles de un pequeño carnívoro granadahoy.com
Corresponde a la familia de los mustélidos, a la que pertenecen tejones, hurones o nutrias
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| Excavación de las dos defensas de un macho gigante de Mammuthus meridionalis en Fuente Nueva 3. Campaña de 2014. |
JUAN MIGUEL ALONSO
Dos yacimientos arqueo-paleontológicos del Pleistoceno inferior de la localidad granadina de Orce, Fuente Nueva-3 y Barranco León (datados en 1,3 y 1,4 millones de años, respectivamente), conservan las evidencias más antiguas de presencia humana conocidas por el momento en el continente europeo y, año tras año, revelan nuevos descubrimientos de alto impacto científico.
Durante la campaña de excavación del año 2013, en el proyecto que entonces lideraban los investigadores Robert Sala y Bienvenido Martínez-Navarro, se exhumó en Fuente Nueva-3 una mandíbula de un carnívoro pequeño, correspondiente a la familia de los mustélidos, a la que también pertenecen los tejones, hurones, visones y nutrias, entre otros. En este caso, dicha mandíbula corresponde al grupo fósil de los lyncodontinos. Conjuntamente con este hallazgo, se localizó un canino inferior, también en Fuente Nueva 3, y un cuarto premolar inferior en Barranco León.
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| Martellictis ardea. |
El estudio morfológico y biométrico comparativo de estos fósiles, en relación con otras especies del Plioceno-Pleistoceno euroasiático, revela la afinidad de la especie de pequeño tamaño localizada en los yacimientos de Orce con la conocida ya en otras localidades europeas, llamada Martellictis ardea (Gervais, 1848-1852), lo que nos permite adscribir el material de Orce a esta última.
La presencia de Martellictis ardea en los yacimientos de Orce representa el registro más meridional de la especie en la Península Ibérica y es, además, un hallazgo importante dado el escaso registro fósil de lyncodontinos en Europa.
Estos pequeños carnívoros se alimentan de otros pequeños vertebrados, especialmente ratones, conejos y musarañas, pero también consumen anfibios y reptiles, muy bien registrados en Orce.
El hallazgo incrementa y complementa el registro fósil de los yacimientos de Orce, suministrando nueva información sobre el extraordinario patrimonio paleontológico de Orce y de toda la cuenca de Baza.
Este trabajo, liderado por Sergio Ros-Montoya, Profesor Ayudante Doctor de la Universidad de Málaga (UMA), ha sido realizado en colaboración con otros investigadores de la UMA (M. Patrocinio Espigares y Paul Palmqvist), de la Universidad de Florencia (Saverio Bartolini-Lucenti) y del IPHES de Tarragona (Bienvenido Martínez-Navarro). Se ha publicado en la prestigiosa Rivista Italiana di Paleontologia e Stratigrafia.








