sábado, 29 de agosto de 2020

Todo lo que debes saber sobre el primer ensayo clínico en España de la vacuna anticovid elhuffingtonpost

Se seleccionará a 190 voluntarios "sanos" para probarla


Un nuevo “hito” en la lucha frente al coronavirus en España. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha anunciado este viernes que se ha autorizado el primer ensayo clínico de una vacuna anticovid en España.
Se trata de la vacuna Ad26.Cov2.S, de la empresa belga Janssen, una compañía de Johnson&Johnson, que utiliza una tecnología basada en un adenovirus recombinante no replicativo para generar una respuesta  inmunológica frente a una de las proteínas del coronavirus, explica el Ministerio de Sanidad.
Illa ha dado pocos detalles sobre cómo se llevarán a cabo el ensayo y la selección de los voluntarios, pero esto es lo que se sabe, por el momento, de la noticia:

España, entre los tres países ‘afortunados’

España es uno de los tres países europeos seleccionados para este ensayo clínico. En concreto, la vacuna se probará en su fase 2, después de haber superado los ensayos preclínicos (en animales) y la fase 1 de los ensayos clínicos (ya en personas).
Los otros dos países elegidos han sido Alemania y Países Bajos.

Resultados positivos en la primera fase

En la fase 1, esta vacuna se ha probado en Estados Unidos y en Bélgica y los resultados han sido “satisfactorios”, ha señalado Illa. Este ha sido uno de los requisitos clave para que la Agencia Española del Medicamento autorice ahora sus ensayos en España.

190 voluntarios

Aunque Illa no ha especificado cómo se seleccionará a los voluntarios, el ministro ha aclarado que los ensayos comenzarán cuanto antes, y el reclutamiento —que corre a cargo de la compañía— empezará la semana que viene.
En este ensayo clínico participarán 550 voluntarios en total, 190 de ellos en España. El resto proceden de Alemania y Países Bajos. Los voluntarios serán personas sanas de entre 18 y 55 años, en un grupo, y mayores de 65, en otro.

Madrid y Santander, las elegidas

Los ensayos se han autorizado en tres hospitales españoles: el de La Paz y la Princesa en Madrid y el de Marqués de Valdecilla en Santander.

¿En qué consiste la ‘fase 2’ de los ensayos?

Normalmente, los ensayos clínicos (en humanos) tienen tres fases. Después de haber comprobado en los ensayos preclínicos que no produce toxicidad ni reacciones, y que es efectiva (en la fase 1), en esta fase 2 se trata de calibrar las dosis de antígeno y determinar cuántas dosis de vacuna (una o más) serán necesarias para cada persona, en función de la inmunidad que se genere.

¿Favorece esto a España en el reparto de vacunas?

No, la distribución será “equitativa”, ha recalcado Illa. Esto significa que ni España, ni el resto de países, tendrá prioridad cuando salga la vacuna. El objetivo, ha afirmado el ministro, es “generar conocimiento” y “alcanzar cuanto antes una vacuna”, pero el país no tendrá “ninguna ventaja” a la hora de hacer el ‘reparto’. 
Estos ensayos son imprescindibles para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de las vacunas. Sólo con resultados positivos, una vez evaluados por las autoridades regulatorias competentes, se autorizaría la comercialización de la vacuna en territorio europeo.
Además, la Agencia Española del Medicamento mantiene contacto con otras compañías para llevar a cabo más ensayos clínicos de este tipo en España. Illa ha anunciado que las primeras dosis de la vacuna de AstraZeneca podrían llegar a España a finales de diciembre.

Qué es la tasa de positividad y por qué pone a España en evidencia elhuffingtonpost

La OMS establece que este porcentaje no debe llegar al 5% para que la epidemia se considere bajo control. España supera el 8%.


ANDER GILLENEA/AFP VIA GETTY IMAGES
La gente hace cola para hacerse pruebas de coronavirus en Guernica (Vizcaya), el 25 de agosto

En pocos meses hemos aprendido qué es la curva de contagios, la inmunidad colectiva o la diferencia entre pruebas PCR y serológicas. Pero la pandemia de coronavirus no da tregua, y los expertos siguen ofreciendo indicadores para evaluar el curso de esta epidemia.
En un documento publicado el 12 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta que una de las claves para considerar la epidemia bajo control es que menos del 5% de todas las pruebas realizadas den positivo en coronavirus. España superó este porcentaje a principios de agosto y a pocos días de comenzar septiembre sobrepasa el 8%, según los cálculos de Our World in Data, un proyecto de la Universidad de Oxford.
Qué significa realmente este indicador? “La tasa de positividad dice básicamente la cantidad de test que son positivos de todos los test que hacemos”, explica Javier Padilla, médico de familia y autor de Epidemiocracia (Capitán Swing). “Que un elevado número de test sea positivo, teniendo en cuenta que se hacen pruebas a todos los sintomáticos y se trata de buscar a sus contactos, revela que hay una alta circulación del virus en la comunidad”, añade.
Una tasa de positividad elevada revela que hay una alta circulación del virus en la comunidad
Ildefonso Hernández, catedrático de Salud Pública en la Universidad Miguel Hernández y portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), señala que la tasa de positividad es “un complemento más a la vigilancia epidemiológica para determinar el estado de la situación de control epidémico en un área”. Esta tasa indica “cómo de exhaustiva es la vigilancia y las pruebas alrededor de los casos sospechosos”, apunta. 
“Si la tasa es muy baja, te está diciendo que la situación está controlada porque se están haciendo suficientes test como para que no se escape casi ningún caso”, ilustra Hernández. De lo contrario, si la tasa es superior al 5%, como ocurre en España, sugiere que se están dejando de detectar muchos contagios.

“España no está en una buena posición”

“Ningún indicador es del todo completo y esta información se complementa con otras, pero, en general, si el porcentaje de positividad está en torno al 5% se puede interpretar como que hay una vigilancia bastante exhaustiva y que hay un buen control”, razona el epidemiólogo. Dicho esto, “España no está en una buena posición”, constata Ildefonso Hernández.
No obstante, hay muchas y muy diversas realidades epidemiológicas en el país. “Algunas comunidades están por debajo del 5% que marca la OMS, como Asturias, que tiene un 1,5%, y luego hay otras como Madrid o Aragón, con un 15% de positividad”, explica Javier Padilla. 
Sólo Rumanía y quizás Suecia se acercan a los datos de España, pero ni siquiera
Aunque la tasa de positividad no es el único índice para evaluar el control de la epidemia en una zona, da una idea de que en España no se están haciendo del todo bien las cosas, y esto deja al país en un mal lugar con respecto a Europa.
“España estaba en una buena posición hacia finales de junio, cuando tenía unas positividades en torno al 1%, en julio se siguió manteniendo baja, pero después empezó a subir rápidamente”, comenta Ildefonso Hernández. “Hay otros países de Europa donde están aumentando los casos, pero en Francia la tasa de positividad no llega al 4%, en Italia no llega al 2%, y Alemania, Grecia y Reino Unido rondan el 1%”, señala. “Sólo Rumanía y quizás Suecia se acercan a los datos de España, pero ni siquiera”, añade.
Según datos de Our World in Data, en Europa sólo Croacia supera a España en el porcentaje de pruebas positivas del total de test realizados, con un 11% frente al 8,4% de España.
Desde el inicio de la pandemia, España ha realizado más de 5,8 millones de pruebas PCR, según datos del Ministerio de Sanidad, de las cuales 482.000 corresponden sólo a la semana del 14 al 20 de agosto. Y, sin embargo, parece que no son suficientes.
Como señala Hernández, la cantidad de pruebas que se realizan es importante, pero conviene aclarar que esta cifra debería ir acorde “al tamaño de cada brote o del conjunto del problema”. El ‘problema’ de España se traduce en casi 10.000 nuevos contagios en el último día.

viernes, 28 de agosto de 2020

A quién afecta la campaña de vacunación masiva de la gripe para la vuelta al cole elhuffingtonpost

Quiénes tienen que vacunarse, cómo afecta a los niños y cuándo empieza la campaña.

Por 
Margarita Lázaro

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La vuelta al cole pasa por una vacunación masiva de la gripe. Así lo establece el protocolo para la reapertura de las aulas aprobado por los ministerios de Sanidad y Educación y las Comunidades Autónomas.


Qué significa vacunación masiva

Esto no significa que todos los niños tengan que vacunarse. Afecta a mayores de 65 años, personal sanitario, embarazadas y personas de riesgo. Según este texto, la cobertura de esta campaña de vacunación debería alcanzar o superar el 75% en el primer caso, y el 60% en los otros tres.

No es un objetivo fácil de alcanzar dado si se analizan los datos echando la vista atrás. En 2019 la tasa de vacunación en mayores de 65 años fue del 54,3% y el año anterior, del 55,7%, según el Ministerio de Sanidad.

Qué diferencia hay frente a otros años en los grupos a vacunar

A estos cuatro grupos hay que añadir un quinto. El texto del Ministerio de Sanidad recomienda vacunar este año a “aquellas personas que pueden transmitir la gripe a otras que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones” como son las personas que conviven con otras que pertenecen grupos de alto riesgo por su condición clínica especial. Ahí entran también niños mayores de seis meses.

Qué alternativa hay si no perteneces a ninguno de estos grupos

Comprar la vacuna de la gripe (o cualquier otra) siempre es una opción y, en este caso, no hace falta prescripción médica. Cualquiera puede ir a la farmacia, comprar la vacuna y pedir cita en el centro de atención primera para que te la ponga tu enfermero.

El problema de este otoño va a ser diferenciar los síntomas del coronavirus y de la gripe. Al reducir los riesgos de reducir esta, reduces otros problemas.

Esto sirve para adultos y también para niños. “No es ninguna tontería considerar la posibilidad de vacunar a los niños. No está indicada porque no es necesaria pero, en un estado como este, puede ser aconsejable”, apunta el el doctor Quique Bassat, que señala que “en vacunas el pediatra tiene la obligación de preguntar por qué un padre no vacuna a un niño, pero nunca cuestiona por qué lo hace”.

El único problema en este caso es el precio, porque las vacunas (cualquiera) tienen un coste muy elevado.

Cómo se pretende conseguir esta vacunación masiva

Con una compra masiva de vacunas de gripe por parte del Ministerio de Sanidad para complementar las adquiridas por las comunidades autónomas.

El ministro Salvador Illa lo anunció el pasado junio al hablar de cinco millones de dosis extra. “El objetivo es el aumento de la campaña de la vacunación de la gripe y que las dos enfermedades no coincidan en el tiempo en la medida de lo posible”, dijo en su primera comparecencia en la Comisión de Sanidad del Senado.

Cuándo empieza la campaña de vacunación

En octubre, aunque antes de lo habitual. Si bien hasta ahora se hacía a finales de mes o principios de noviembre, este año se adelanta a la primera quincena. “Tan pronto como sea posible”, aseguró el ministro Salvador Illa tras la reunión con las CCAA.

La vacunación comenzará con las personas mayores institucionalizadas y el personal sanitario y sociosanitario, y seguirá con el resto de grupos recomendados.

Por qué no se ha adelantado más

Aunque durante el verano se rumoreó que se iba a adelantar aún más la campaña de la gripe, según el virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu hubiese sido un error.

“El anticipo de la vacuna conlleva una pérdida de anticuerpos con el tiempo que se llama evanescencia. La vacuna no es 100% eficaz. Evita las complicaciones, la hospitalización y la mortalidad por gripe pero no evita la enfermedad como tal al 100%. Si queremos evitar el colapso de hospitales, cuantos más anticuerpos tengamos mejor. Lo de vacunarse de gripe con mucha antelación es como si uno se toma una aspirina por si tiene resaca el próximo fin de semana”, explicó el consejero del Centro Nacional de la Gripe en Noticias Navarra.

Cómo afecta a los niños la campaña de vacunación masiva

Lo único nuevo respecto a la campaña de 2019 sería la recomendación de vacunar a niños que convivan con personas que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo. Y también tienen que vacunarse, aunque eso es como los años anteriores, aquellos niños que pertenecen a estos grupos:

  • Con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia broncopulmonar, fibrosis quística y asma.

  • Con las siguientes enfermedades:
Diabetes mellitus

Obesidad mórbida

Enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico

Hemoglobinopatías y anemias

Hemofilia, otros trastornos de la coagulación y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples

Asplenia o disfunción esplénica grave

Enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico

Enfermedades neuromusculares graves

Inmunosupresión (incluyendo las inmunodeficiencias primarias y la originada por la infección por VIH, por fármacos –incluyendo tratamiento con eculizumab-, en los receptores de trasplantes y déficit de complemento)

Cáncer y hemopatías malignas

Implante coclear o en espera del mismo

Fístula de líquido cefalorraquídeo o enfermedad celíaca

 Enfermedad inflamatoria crónica

Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras

Qué se espera de la gripe este 2020

Menos casos, menos virulencia y menos colapso hospitalario. Al elevarse el número de población vacunada, será más fácil prevenir contagios o que esos contagios se compliquen. “La vacuna frente a la gripe tiene impacto en la reducción de la hospitalización y la mortalidad en las personas con más riesgo”, por lo que “también reduce la carga asistencial sobre el sistema de salud”, según explicó el lunes 17 de agosto el presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), Marcos López Hoyos.

A esto hay que añadir otros factores, como señaló esta misma semana Fernando Simón al destacar que lo esperable es que este otoño/invierno haya “menos catarro y gripe” y apuntó tres motivos:

  • Al ir todos con mascarilla, lo lógico es que la transmisión basal que hay en verano se haya reducido.
  • Seguiremos llevando mascarilla por lo que se mantendrá esa reducción del riesgo.
  • Además hay que tener en cuenta que en los países del norte la gripe se ve muy afectada por cómo evoluciona en los países del sur —nuestro verano es su invierno—, y este año está muy controlada porque ha habido confinamiento, uso de mascarilla y, por tanto, reducción de la incidencia de la gripe.

jueves, 27 de agosto de 2020

La insolidaridad de la pandemia: por qué hay gente que oculta el coronavirus elhuffingtonpost


        Por Carlota E. Ramírez


"No quiero que piensen que tengo el bicho".


EUROPA PRESS NEWS VIA GETTY IMAGES
“Tengo que salir a la calle, no se vayan a pensar que tengo el bicho”. La mujer que suelta esta frase en un municipio de Madrid refleja que está más preocupada de que sus vecinos piensen que está contagiada a contagiarse en sí. 
Su caso no es único: cada vez son más los que ocultan a su entorno que tienen coronavirus o que ignoran los síntomas para no tener que ir a hacerse la prueba. Aumentan las denuncias en redes sociales de quienes han estado en contacto con un positivo sin saberlo porque el contagiado no se lo dijo o las críticas hacia los que tienen algún síntoma pero prefieren dejarlo pasar y seguir haciendo vida normal. 
Dada la relevancia de los rastreos para controlar la pandemia y la insistente llamada a la solidaridad de las autoridades políticas y sanitarias, ¿qué es lo que lleva a algunas personas a avergonzarse de haberse contagiado, a no querer bajarse la app que notifica los contactos con positivos o a no querer ni siquiera hacerse la prueba? Hay muchas razones pero todas tienen un hilo común: el miedo. 

La fobia

El miedo deriva en las fobias. “Algunas personas tienen terror a hacerse un análisis. Son pacientes fóbicos que hacen la técnica del avestruz”, explica el médico y psiquiatra Benito Peral. Prefieren no hacerse la prueba por si reciben una mala noticia. “Es un sentimiento primitivo e irracional”, explica el experto. 
Esta fobia no surge sólo con el coronavirus, sino que existe desde que el mundo es mundo. Algunas de las personas que lo experimentan pasan años sin ir al médico para hacerse algo tan sencillo como un chequeo. También lo afirma así la psicóloga sanitaria del Center Psicología Clínica Rosa Portero, quien explica que en la situación actual se está actuando por miedo: “A veces, el hecho de no hacerte la prueba hace que evites el sufrimiento de ser positivo. Esto es evitar a corto plazo un generador de estrés, pero a largo plazo es mucho peor”. 

Motivos económicos

El entorno laboral y una situación económica “difícil” también es otro de los condicionantes que llevan a algunas personas a ocultar la enfermedad, según ambos expertos. “Hay quien no quiere ser apartado de su trabajo 15 días y, si tiene síntomas leves, no le da importancia porque prefiere no decir nada a perder su puesto”, explica Peral. 
Portero coincide con su compañero en que se producen estos casos, más aún si existe una situación socioeconómica “difícil”. Hay familias, sostiene, a las que les cuesta mucho coger una baja por las posibles consecuencias que puede tener y millones de autónomos que son conscientes de que un día sin trabajar equivale a un día sin cobrar.

La estigmatización y el juicio

A las fobias y los factores económicos se añade también “el miedo a sentirse juzgado” y a la estigmatización, “que la hay”, explica Peral, “sobre todo en entornos rurales o más cerrados”.
Porque sí. Hay quienes huyen de comunicar su contagio por no sentirse señalados o “juzgados” por miedo. “Miedo al juicio del entorno, a que se juzgue el comportamiento que ha tenido, si ha tomado o no las medidas necesarias...”, explica Portero. 
Se trata de un sentimiento irracional, pero “el ser humano no siempre se mueve por la razón”, asevera Peral. Es más irracional aún si se tiene en cuenta que el deber ciudadano es comunicar el contagio y, si no se hace, el juicio y el señalamiento será mayor.
 

Información confusa y bulos

Los bulos y la información confusa y continuada sobre el virus podría ser otro factor para mirar hacia otro lado. Desde el principio de la pandemia “hemos visto diferentes opiniones” sobre el uso de la mascarilla, síntomas nuevos y fake news sobre temas como el origen del Covid-19... “El hecho de que haya tanta información tan mal gestionada puede llevar a que produzca rechazo a la hora de informarse” y a ese “miedo” irracional, dice el experto. 

¿Qué pasa con los jóvenes?

Desde que se acabó el confinamiento son muchas las críticas al comportamiento de la juventud respecto al coronavirus: botellones, discotecas sin medidas de seguridad, encuentros multitudinarios... Peral, que lleva más de 20 años dando clase en la universidad, asegura que no cree que se trate de “insolidaridad”, sino más bien de otros factores: “Por ejemplo, el deseo de socializar tras el confinamiento, la creencia de que a ellos no les afecta tanto y la consecuente sensación de omnipotencia”. 
Pero sí les afecta: aún no están claros los efectos secundarios que produce el coronavirus pero sí se han sucedido casos de personas de todas las edades que sufren trombos tras contagiarse y otras secuelas. También en jóvenes y personas sin patologías previas. La edad media ha bajado en España los últimos meses por un aumento de contagios entre la población de menor edad. 

Los 10 mejores detergentes de lavadora, según la OCU elhuffingtonpost

Formil, de la cadena de supermercados LIDL, es la líder indiscutible en este 'ranking'.

Redacción El HuffPost Life


detergente lavadora
En cuestión de detergentes de lavadora la OCU tiene claro que su apuesta es por la marca blanca. Así se desprende del último estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios sobre los mejores productos para lavar la ropa, publicado este miércoles 26 de agosto.

Se han estudiado un total de 51 productos y sólo 3 de los 10 primeros son de marca propia, ninguno de ellos en el podium.

Lidl, Aldi y Eroski son los supermercados que mejores detergentes venden. El líder indiscutible es la cadena alemana, que coloca tres productos de la marca propia FORMIL en los tres primeros puestos.

La mayor valoración es para FORMIL Color, que obtiene 70 puntos de 100. El producto, que se vende por 5,99 euros, está indicado para prendas de color.

Le siguen en la lista el detergente FORMIL Universal concentrado y el FORMIL Superconcentrado Aloe Vera, ambos de Lidl, con 68 y 67 puntos respectivamente. El Top 10 lo completan, además de los productos de ALDI y Eroski, dos detergentes de la marca Micolor y uno de Colón.

FORMIL (LIDL) COLOR
Llama la atención la ausencia de productos Bosque Verde (Mercadona), ya que hace sólo dos años el gel para ropa blanca y color se colocó en primera posición con 76 puntos de 100. Tampoco hay presencia de la marca Ariel, que en 2018 colocó en el quinto puesto del ranking el Ariel Actilift Alpine.

Detrás de FORMIL, la gran triunfadora en este estudio, está la compañía familiar Persan, con sede en Sevilla y Breslavi (Polonia). La empresa , especializada en el desarrollo, fabricación y comercialización de productos para el cuidado del hogar y cuidado personal, es responsable de tres marcas muy conocidas: Puntomatic, Flota y San.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Estas son las secuelas del coronavirus a largo plazo elhuffingtonpost

"Estoy mejor, pero no estoy bien. Me aterra seguir así el resto de mi vida. No puedo ni coger aire sin acordarme del coronavirus".

Por 
Stephanie Barnes

China notificó su primer positivo por coronavirus a mediados de diciembre de 2019. Ocho meses después y con casi 24 millones de casos confirmados en todo el mundo, la comunidad médica sigue aprendiendo sobre el virus y sus secuelas, que afectan a muchos pacientes hasta pasados cinco meses de dar negativo.

Según Janice Johnston, directora médica del Redirect Health de Arizona (Estados Unidos), “la mayoría de los pacientes que contraen el coronavirus se recuperan en una o dos semanas, pero quienes sufren una sintomatología más grave tardan hasta cuatro”.

En cuanto a los crónicos, señala que “no está claro aún quiénes corren más riesgo de presentar secuelas a largo plazo, pero parece que afecta más a las personas que pasan la enfermedad con un cuadro más grave”.

Estas secuelas incluyen síntomas cardíacos y neurológicos, así como otros problemas frustrantes y debilitantes con gran influencia en el día a día. La edición estadounidense del HuffPost se ha puesto en contacto con médicos y diagnosticados con covid-19 para conocer su experiencia.

Falta de aliento, tos y presión en el pecho

Johnston señala que las secuelas más comunes son similares a algunos de los síntomas de la fase aguda de la enfermedad: falta de aliento, tos y presión en el pecho.

En su experiencia, los pacientes que tuvieron que ser intubados por fallo respiratorio o por coágulos de sangre fueron los que más secuelas sufrieron en su vuelta a la rutina.

“Su función pulmonar y su masa muscular tardaron mucho en recuperarse y en muchos casos necesitaron múltiples medicamentos, inhaladores, oxígeno y fisioterapia”, explica Johnston.

Sandy Rairdan, una mujer de 60 años de Arizona (Estados Unidos), explica que su capacidad pulmonar ha sido pobre desde que dio positivo hace dos meses.

“No puedo pasar media hora caminando. He podido nadar un poco y ha sido bueno para mis pulmones. Un análisis de sangre descubrió que mi hígado ya no funciona correctamente y que mis plaquetas no han vuelto a la normalidad. Ese análisis de sangre confirmó que había sufrido un trauma severo, pero en la radiografía, el pulmón ya se veía limpio”, expone.

Fatiga

Otra secuela común del coronavirus a largo plazo es la fatiga. Johnston sostiene que esto no solo lo ha visto en sus pacientes, sino que ella misma lo confirma desde que contrajo el coronavirus en junio.

Rairdan también incluye la fatiga entre sus secuelas: “Es enorme y creo que va a acompañarme durante mucho tiempo”.

Aluko A. Hope, codirector del COVID Recovery Engagement del hospital Montefiore de Nueva York, atribuye esta fatiga al “esfuerzo emocional y cognitivo que supone recuperarse de una enfermedad tan grave”.

“Muchos pacientes de coronavirus que reciben el alta tienen dificultades al subir y bajar escaleras porque sus músculos aún no se han recuperado”, señala Hope. “Eso implica que tareas tan simples como atender una llamada telefónica o responder un correo pueden llevar a esa persona hasta la extenuación”.

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Niebla mental y problemas de memoria

Hope indica que muchos pacientes sufren niebla mental superado el coronavirus porque su capacidad cognitiva no se ha recuperado del todo. Tareas tan sencillas como hacer la compra, que requieren caminar y pensar al mismo tiempo, les llevan al límite todos los días.

La investigadora Hannah Davis asegura que lleva casi cinco meses sufriendo esta secuela. Davis relató su experiencia en un artículo en The Guardian, donde explicó que le costaba incluso leer los mensajes del móvil.

“No era nada complejo, solo intentaba organizar una videollamada, pero si las frases se alargaban más de lo necesario, perdía el hilo. Era por la noche y lo atribuí a que estaba cansada, pero una hora después me tomé la temperatura y tenía fiebre”, recuerda.

Davis explica que sufrió problemas neurológicos desde el inicio de la enfermedad. A menudo se sentía “espesa o con la mente en otra parte” y se olvidaba de cosas, incluidos los medicamentos que necesitaba tomar.

“Cuatro meses después de dar negativo, sigo teniendo fiebre casi a diario, disfunción cognitiva, problemas de memoria, problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, taquicardias de más de 150 pulsaciones por minuto en reposo, dolor muscular y articular y la sensación de que a mi cuerpo se le ha olvidado respirar”, enumera.

Problemas cardíacos

Jennifer Haythe, cardióloga de cuidados intensivos del Centro Médico de la Universidad de Columbia, asegura que algunos pacientes superan el virus con “síndromes cardíacos persistentes, como bombeo cardíaco reducido, inflamación cardíaca, dolor de pecho, arritmias...”.
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Pérdida de audición

La covid-19 influye en la tensión sanguínea, lo que afecta a la audición. La doctora Shelley Borgia, experta en audición y fundadora de NYC Hearing Associates, sostiene que una correcta tensión es fundamental para todo el organismo, incluida la cóclea, una parte del oído interno. Si hay mucha o muy poca tensión, puedes sufrir una pérdida auditiva”.

“Cuando un paciente contrae la covid-19, la falta de sangre y oxígeno en su sistema puede limitar su audición”, asegura.

Borgia comenta que algunos de sus pacientes han sufrido “pérdida total y repentina de la audición mientras que a otros les empezaba a costar oír hablar a los demás”.

“Mucho más frecuente es la aparición de pitidos o zumbidos persistentes en los oídos (tinnitus), una enfermedad invisible que a menudo es diferente en cada persona”, añade.

A veces ni siquiera sabes qué síntomas esperar al día siguiente

Kristin Smith, una joven de 33 años que contrajo el coronavirus en marzo, señala que sufre un cúmulo de secuelas desde el principio. “Las primeras dos semanas fueron las peores con diferencia”. Cinco meses después, aún no se ha terminado de recuperar.

“A los tres meses, mis síntomas habían remitido casi del todo. Mi marido (que no había tenido ningún síntoma hasta entonces) y yo celebramos mi ‘recuperación’ y, al día siguiente, volví a la casilla de salida: falta de aliento, dolor de pecho, escalofríos, alucinaciones, vértigo, taquicardias, entumecimiento en las piernas, cosquilleo en los dedos, esófago inflamado, fatiga extrema, etc.”.

“He visitado a tropecientos médicos, me han hecho todas las pruebas del mundo y todas salen bien. Esos resultados no reflejan cómo me encuentro”.

Smith comenta que se ha tenido que apoyar en otras personas en su situación.

“Es muy importante hablar abiertamente de esto. Hace poco me uní a un grupo de personas con secuelas crónicas por el coronavirus y me ha resultado muy útil ver que no estoy sola”, asegura.

Y aunque ella (y muchas otras personas) han mejorado desde que “superaron” la enfermedad, están muy lejos de encontrarse igual de bien que antes.

“Si me comparo con cómo me encontraba en marzo, estoy mejor, pero no estoy bien”, lamenta. “Me aterra seguir así el resto de mi vida. Siento como si estuviera estancada entre la muerte y la recuperación total. No puedo ni coger aire sin acordarme del coronavirus. Siento como si mis pulmones fueran bolsas de papel que se arrugan cada vez que respiro”.

Por qué este verano necesitábamos desconectar más que nunca elhuffingtonpost

El secreto está en entrenar el no pensar.

Por 
The Conversation

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Por Francisco José Esteban Ruiz, profesor titular de Biología Celular, Universidad de Jaén:

Tómate un respiro, deja de pensar, y acertarás. Nuestro cerebro funciona mejor si desconectamos más allá de las horas de sueño.

No cabe duda de que nos encontramos en una situación difícil. La COVID-19 ha estado meses aumentando el grado de estrés en nuestro día a día. Y parece que va para largo. Nos cuesta mucho tomar casi cualquier decisión, cuando la tomamos dudamos si hemos acertado, observamos con recelo el comportamiento de los vecinos, las consultas con la almohada se hacen eternas. Encima, cuando por fin conseguimos dormir algo (¡qué alivio!), al despertar, la cabeza sigue dando vueltas.

Cada día salimos de casa vestidos de etiqueta respiratoria e intentamos ser responsables y solidarios, pero vivimos en la incertidumbre, estamos agotados y, a veces, nos encantaría mandarlo todo a paseo. Por eso la frase “Necesito, más que nunca, unas vacaciones” se ha repetido tanto en las últimas semanas.

El estrés daña a nuestro cerebro

Cuando nos sentimos amenazados, el cuerpo responde con una señal de alerta que activa la producción de diferentes moléculas, entre las que se encuentran la conocida adrenalina y, cómo no, el cortisol, la principal hormona del estrés. Así nos preparamos para la defensa y la huida. Cuando la amenaza desaparece, los niveles regresan a la normalidad.

Pero el ritmo de vida de este siglo XXI nos trae de cabeza –nunca mejor dicho–, y las situaciones estresantes están a la orden del día, especialmente la COVID-19. Y, con ello, la hormona del estrés campa a sus anchas y nos vuelve depresivos, aumenta la ansiedad, nos trastorna la tripa y hasta nos hace engordar. Más aún, los niveles elevados de cortisol dañan el hipocampo, la zona del cerebro relacionada con el aprendizaje y la memoria. O sea, que mejor hacemos por encontrar momentos de desconexión, con prudencia y buen quehacer, o nos van a quedar secuelas cuando podamos pasar la página de la pandemia.

El secreto está en entrenar el no pensar

Realizar tareas mentales conlleva la activación de redes complejas que implican a estructuras nerviosas muy diversas. Del mismo modo que hacemos sudokus u otros ejercicios para mantener en forma y activos los circuitos asociados a estos procesos, hemos de entrenar, con más hincapié si cabe, la “red cerebral de no hacer nada”.

Sí, han leído bien: existe una red denominada red neuronal por defecto (default mode network), o red de reposo, que podría considerarse como la red principal y más importante para el funcionamiento del cerebro. De hecho, pese a su nombre, es la que más energía consume de todas las redes cerebrales: necesita el 20% de nuestra energía diaria cuando estamos en reposo y solamente un 5% más cuando nos activamos. Y, aunque suene paradójico, este circuito es el responsable de planificar, razonar, tomar decisiones, e incluso de juzgar, y trabaja de un modo más creativo cuando estamos descansando y no cuando ponemos todo nuestro esfuerzo en resolver el problema. De modo general, el buen funcionamiento de todas las demás redes cerebrales pasa por ella y se basa en su inhibición y activación.

¿Y cómo entrenamos y mantenemos sana la “red de no hacer nada”? Pues por ejemplo, durmiendo la siesta. O dejando divagar nuestra mente para inspirarnos, así como distraídos, sin reflexión intencionada. E incluso dejando que la atención gire y yerre por nuestro interior, de un modo abstraído y relajado. Y si lo hacemos mientras paseamos, o practicando algún ejercicio físico suave, mejor que mejor. Todo ello, sin duda, contribuye a que seamos más creativos, y se ha definido como un descanso cognitivo inteligente.

Insistimos: desconecta de la tecnología

Llevamos nuestro teléfono móvil a todos lados. Nos hemos hecho muy dependientes de estos nuevos chismes, a los que llamamos inteligentes, y les prestamos demasiada atención. Que levante la mano quien nunca haya estado respondiendo mensajes durante una reunión de trabajo o, más aún, quien crea que seguía con detalle lo que se exponía cuando al mismo tiempo estaba tecleando.

Pues bien, se ha demostrado que el cerebro no está preparado para procesar varias tareas al mismo tiempo. El ser multitarea aumenta la fatiga del lóbulo frontal de nuestro órgano pensante lo cual, a su vez, nos hace menos eficientes y acaba empeorando el resultado.

Y escucha música

Es innegable que la música despierta emociones y produce placer. Podemos escuchar música de un modo activo y crítico, prestando atención y evaluando la interpretación. Pero también hemos sentido cómo la música nos lleva a un estado interno de abstracción que puede, o no, tener relación con la melodía escuchada.

En este sentido, se ha detectado que es posible trazar la red de conectividad de las estructuras nerviosas implicadas, entre las que se encuentran el sistema auditivo –obviamente–, el sistema de recompensa cerebral –que nos genera placer– y, lo más interesante, la red neuronal por defecto implicada en la mente errante y la divagación. Así que podemos “enviar de vacaciones” de vez en cuando a nuestro cerebro escuchando música, a ese bonito y creativo punto de encuentro entre el placer y la desconexión.

Como decía Anatole France: “Me gusta divagar; no hay cosa más agradable y más útil”.

Oportunidad para un cambio necesario granadahoy.com

TRIBUNA


NUEVO DIAGNÓSTICO DE ANDALUCÍA
Javier Aristu, Joan Corominas, Carlos Gentil, Manuel Pérez Yruela y Antonio J. Sánchez.

Oportunidad para un cambio necesario
A las puertas del comienzo de curso estamos viendo cómo muestro sistema educativo sigue desbordado por la crisis sanitaria del Covid-19. Esto se debe en gran medida a que nuestro sistema educativo se ha construido sobre recursos insuficientes, y a que su modelo educativo (que atiende a 1,8 millones de alumnos no universitarios) es obsoleto. La situación es lo suficientemente grave para que dé lugar a una reflexión rigurosa sobre la reforma que necesita nuestro sistema educativo, si de verdad creemos en la educación como motor de cambio, igualdad y progreso de la sociedad andaluza en el complejo contexto del S. XXI.
Es un sistema educativo basado en un modelo centrado en la transmisión de saberes, con ritmos estandarizados de aprendizajes, que tiene como eje central al profesor como fuente del conocimiento. Cuenta con unas instalaciones reducidas, fijas y poco flexibles, unos equipamientos técnicos insuficientes y/o infrautilizados, y unos recursos humanos mínimos: un maestro para cada grupo de alumnos/as y, en el caso de Secundaria, el equivalente a dos profesores por grupo de alumnos/as. Una parte de esta situación se debe a su escasa financiación: en 2017 el gasto público por alumno no universitario en centros públicos fue de 5.079 euros (5.779 de la media nacional o 9.298 del sistema vasco).
Además, en nuestra escuela no se presta la atención adecuada al impacto en el rendimiento escolar de la brecha educativa producida por el desempleo, la pobreza, la desigualdad social y la discapacidad, que afectan a una parte importante de andaluces: el índice de pobreza o exclusión social es el 37,7%, 12,4 puntos más que la media española; la proporción de hogares con todos sus miembros en paro es el 12,59%, 5,6 puntos más que la media nacional; hay 25.571 discapacitados menores de 15 años. Cuando se cerraron los colegios no se tuvo en cuenta que los centros escolares son una fuente importante de recursos para paliar los problemas anteriores: bibliotecas, espacios para tutorización y apoyo en grupos reducidos, espacios wifi garantizados y materiales tecnológicos para apoyar al alumnado con mayor necesidad de la escuela. Tampoco se tuvo en cuenta que a los profesores había que ayudarles ofreciéndoles formación para la actividad virtual. Esto obligó a que muchos profesores trabajaran a destajo sin apoyos para realizar su trabajo a la altura que la situación demandaba. Así, la escuela en estos últimos meses ha ampliado la brecha educativa de un número considerable del alumnado, entre el 10 y el 15 % del total.
Terminado el estado de alarma, los problemas siguen y la escuela seguirá sin poder dar la talla. Nuestra Administración autonómica está generando instrucciones y decálogos de difícil cobertura legal y no pocas contradicciones. Intenta lo imposible al querer cumplir con la normativa sanitaria manteniendo las condiciones de ratio y organización del modelo vigente ya obsoleto: aulas y espacios comunes pequeños y recursos humanos insuficientes que no permiten mantener las distancia de seguridad necesaria ni, por tanto, una "vuelta al cole segura". Tampoco da muestras de que se vaya a poder compatibilizar con garantía la actividad presencial y la virtual, para lo que es más que obligatorio que estuviéramos preparados. La incertidumbre del alcance del rebrote del Covid obliga a diseñar varios escenarios flexibles de escolarización y de conciliación de la vida laboral y familiar de los padres.
Esto ha provocado una amplia ola de actuaciones de docentes, directivos, Ampas, Ayuntamientos y hasta del propio Defensor del Pueblo, para exigir explicaciones, definiciones y un nivel de concreción que dé tranquilidad y respuestas a la inseguridad que sienten y que dificulta gravemente un comienzo de curso adecuado.
La pandemia nos ha enfrentado a la realidad de las debilidades de nuestros servicios públicos esenciales, entre ellos, la educación. Habría que aprovechar esta oportunidad para empezar a resolverlas. Esto requerirá de un debate social que acabe en una reforma lo más consensuada posible. Desde nuestro punto de vista, esa reforma debe dirigirse a que nuestro modelo educativo generalice lo que ya vienen haciendo algunos centros: el fomento de la creatividad; de la autonomía y la capacidad para acceder al conocimiento; de aprender a aplicarlo para intervenir sobre el entorno local y global; del trabajo en equipo; del uso generalizado de las oportunidades que ofrece la digitalización para el aprendizaje y acceso al conocimiento presencial y virtual; del cambio en el papel del profesorado, ligándolo más a todo lo anterior. La reforma también debe dirigirse a repensar las ratio, el uso de los espacios, el tiempo escolar, el ambiente de aprendizaje y, muy en especial, la formación del profesorado. En Andalucía es muy necesario, además, prestar mayor atención, a la reducción de la brecha educativa producida por las desigualdades sociales, para que la reiterada promesa de que "nadie se quede atrás" no sea un brindis al sol más. Finalmente, sin el aumento suficiente de la financiación no será posible avanzar en la educación que necesitamos. Mejorar nuestro sistema educativo es una necesidad urgente.

Culpan a la Junta por la pérdida de una subvención millonaria para el Geoparque granadahoy.com

La Diputación critica la "dejadez" del Gobierno andaluz al no presentar el proyecto a la línea del Plan de Sostenbilidad Turística

Una imagen reciente del Geoparque de Granada.z J. J. MEDINA
R.G.

La Diputación de Granada ha lamentado la pérdida de una subvención de tres millones de euros para el Geoparquereconocido por la Unesco, y ha responsabilizado a la Junta por no presentar el proyecto a la línea del Plan de Sostenbilidad Turística del Gobierno central por "dejadez". La institución provincial ha lamentado este martes en un comunicado que la desidia de la Junta con el Geoparque vaya a provocar la pérdida de esta partida del Gobierno central en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino.
Así, Andalucía se ha convertido en la única comunidad autónoma que no ha presentado ningún proyecto a esta convocatoria, según ha señalado la diputada de Empleo y Desarrollo Sostenible, Ana Muñoz, que ha insistido en que se ha dejado así pasar una oportunidad para el desarrollo de un sector que ahora necesita cualquier impulso. Muñoz ha hecho estas declaraciones durante su participación en el Comité Técnico y de Coordinación del Geoparque en el que ha estado acompañada del diputado de Turismo, Enrique Medina, y de representantes de las entidades del territorio involucradas en el proyecto.
"Teníamos esperanzas en esta convocatoria, se ha trabajado mucho en la preparación de esta convocatoria, y estamos defraudados con la forma de actuar de la Junta", ha subrayado la diputada, que ha pedido una mayor implicación del Gobierno andaluz. Hace un mes, el presidente de la Diputación, José Entrena, como presidente del Geoparque de Granada, envió un escrito dirigido a la Consejería de Turismo de la Junta para que incorporara al Geoparque entre los proyectos que presente la comunidad autónoma a la convocatoria estatal del programa de Planes de Sostenibilidad Turística en Destino.
De esta manera, la Diputación pretendía aprovechar el reciente reconocimiento del Geoparque de Granada por la Unesco como miembro de la Red Global para poder acceder a subvenciones que pudieran suponer inversiones en el territorio. Los criterios específicos de selección de los planes con mayor puntuación, según la convocatoria, correspondían con territorios cuyo ámbito elegido coincidía con un espacio natural protegido y que tuviera un plan de acción de turismo sostenible, como en el caso del Geoparque, según ha resaltado la Diputación.

lunes, 24 de agosto de 2020

La Unión Europea escoge a Granada para un proyecto sobre 'ciudades inteligentes' granadahoy.com

La iniciativa de 'smart cities' se denomina Intelligent Cities Challenge y, con un plazo de duración de dos años, permitirá a la capital implantar estrategias de innovación digital

El alcalde de Granada, Luis Salvador, valora el proyecto
 de smart cities 
G. H.
R.G.

Granada ha vuelto a ser elegida por la Unión Europea para participar en un proyecto continental dirigido a la implantación de líneas de actuación para transformarse, a través de la innovación digital, "en una ciudad más sostenible, habitable y socialmente responsable mediante el uso de las tecnologías avanzadas".
Se trata del proyecto Intelligent Cities Challenge puesto en marcha por la Unión Europea y que, con un plazo de duración de dos años, permitirá a Granada implantar estrategias en materia de innovación digital y smart cities, para lo que pondrá a disposición de las mismas el asesoramiento de expertos europeos.  
El alcalde de Granada, Luis Salvador ha mostrado su satisfacción por la designación de Granada por parte de la Unión Europea, "una excelente noticia" -ha dicho- "en la medida en que supone el respaldo europeo a un ambicioso proyecto de ciudad que quiere situar a Granada en el mismo camino de las grandes capitales europeas en materia de innovación y desarrollo tecnológico".
En este sentido, Salvador ha valorado los pasos que Granada está dando para la implementación de estrategias dirigidas a conseguir una ciudad más habitable y sostenible ya que, tal y como ha recordado, la ciudad también fue elegida en mayo pasado por la Comisión Europea para participar, junto a otras ocho ciudades, en la Red de Planificación de Acción URGE del programa URBACT III.
Concretamente, en este caso, Granada participará, junto con otras ocho ciudades europeas, en el diseño de una estrategia común dirigida a establecer un sistema de economía circular centrada el sector de la construcción.
Financiado al 100% por la Unión Europea, el desafío Intelligent Cities Challenge ha contado con la solicitud de 192 ciudades de 20 países de la Unión Europea y Reino Unido, de las que han sido seleccionadas un centenar, si bien al designarse entre las participantes ocho consorcios, el número de inscritas se eleva a 124.
El proyecto Intelligent Cities Challenge (ICC) proporcionará a las ciudades participantes  orientación personalizada de especialistas europeos, a la vez que facilitará la intervención de los representantes municipales en foros de intercambio de experiencias relacionadas con la innovación digital y smart cities.
Entre la dinámica de trabajo, el máximo responsable municipal ha hecho hincapié en el "importante beneficio que para Granada supondrá contar con asesoramiento personalizado, que contribuirá a la ejecución decidida de proyectos en los que ya se está trabajando para lograr un crecimiento de ciudad más inteligente, más sostenible y más verde". El programa, con un plazo de duración de dos años, arrancará el próximo 28 de septiembre.

domingo, 23 de agosto de 2020

En los municipios de la Costa de Granada se han contabilizado 35 casos de COVID-19 en los últimos 7 días. infocostatropical.com


Casos confirmados: Motril: 21; Almuñécar: 5; Albuñol: 3; Gualchos: 3; Salobreña: 2; Lújar: 1.
La Consejería de Salud y Familias informa de que, actualmente, 256 pacientes confirmados con COVID-19 permanecen ingresados en los hospitales andaluces, de los que 35 se encuentran en UCI. En la provincia de Granada se han registrado 29 hospitalizaciones, de las que 3 están en UCI.

En los últimos 14 días, se han diagnosticado 502 casos en Granada y su provincia, mientras que en los últimos 7 días se han diagnosticados 284 casos, con 21 hospitalizados y 1 fallecido.

En el Distrito Sanitario Sur se han contabilizado 92 casos en los últimos 14 días, mientras que en los últimos 7 días son 46 los casos de contagios confirmados, con 6 hospitalizados, 0 en UCI y 0 Fallecidos.

Casos en los últimos 7 días por municipios de la Costa de Granada:

Motril: 21
Almuñécar: 5
Albuñol: 3
Gualchos: 3
Salobreña: 2
Lújar: 1

BROTE DESTACADO:

En estos momentos el brote más preocupante se ha declarado en la residencia El Zapillo de Almería, donde se contabilizan 82 casos positivos, tras confirmarse 9 casos nuevos en residentes y 2 en trabajadores. El número de fallecidos asociados a este brote es de 3 personas. En total se contabilizan 57 residentes confirmados y 25 trabajadores.