sábado, 29 de noviembre de 2014

Las universidades de Granada y Sevilla arrasan entre los estudiantes Erasmus lavanguardia

Las dos universidades andaluzas son la primera y la tercera destinación favorita entre los alumnos de movilidad europea que eligen España


Un grupo de estudiantes de Erasmus, en una imagen de archivo Jordi Roviralta
Caminando por el campus universitario de Granada no es raro encontrar a pequeños y grandes grupos de estudiantes con un acento particular. Una mezcla de inglés con un deje característico de la Andalucía oriental o viceversa. Forman parte de los casi 2.000 estudiantes que cada año solicitan realizar una beca Erasmus en el centro granadino, el que más alumnos recibe con una beca de la Unión Europea.
Son ya varios los años que lleva la Universidad de Granada (UGR) instalada en el primero puesto en el ranking de centros españoles que más alumnos Erasmus recibe cada año.
Y no lo dicen sólo ellos. Las estadísticas publicadas por la Comisión Europea sobre el programa Erasmus revelan que fueron 270.000 los estudiantes que recibieron una beca para formarse en el extranjero durante el curso 2012/2013, una cifra que se ha ido manteniendo en los últimos cursos. Las tendencias son claras: España, Alemana y Francia son los países que más demanda reciben, a la par que los estudiantes de Luxemburgo, Finlandia, Letonia y España son los los que más solicitudes envían.
"Existen numerosas razones que justifican por qué la Universidad de Granada es el destino favorito de los estudiantes Erasmus", afirma de forma tajante la vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación al Desarrollo de la UGR, Dorothy Kelly. Entre ellos sitúa por encima de todos a la oferta académica compuesta por más de 69 grados y 94 másteres: "El último ranking de Shanghai [2014], que evalúa la calidad de las más de 17.000 universidades de todo el mundo, la UGR se sitúa en octavo lugar de España y en el puesto 326 de todo el mundo". "La UGR ha ascendido ininterrumpidamente en este ranking durante los últimos 5 años, en concreto un total de 143 puestos, situándose en el puesto más elevado desde que se elabora este ranking: el 326 del mundo", añade.
Una gran oferta culturalPero la oferta académica no es lo único que miran los estudiantes a la hora de cursar buena parte de sus estudios en una universidad extranjera. Al elegir entran en juego otros aspectos como la oferta cultural, la vida de la ciudad y hasta la climatología de la zona. "Es innegable que los estudiantes internacionales valoran la ciudad y el entorno", asume Kelly.
Describe la ciudad como "un enclave geográfico privilegiado entre Sierra Nevada y el Mar Mediterráneo" y subraya que "la ciudad y la universidad se unen para ofrecer un sinfín de posibilidades de ocio, turismo, cultura y deporte". "Además Granada está considerada como una ciudad acogedora y segura que vive por y para la universidad, donde los estudiantes internacionales rápidamente se sienten como en casa", apunta la vicerectora, que añade: "Es una ciudad rica en cultura e historia y está considerada como una de las más bellas del mundo".
"Embajadores" de Sevilla
En esta misma línea se pronuncia también el director del Centro Internacional de la Universidad de Sevilla, Enrique López. Con más de 1.700 alumnos Erasmus, el sevillano es el tercer centro que más estudiantes tiene por detrás de Valencia. La calidad académica importa pero también influye a la hora de elegir destino "el buen clima, la zona geográfica, la vida social y hasta los actos lúdicos que se organizan", afirma. "Por ejemplo, una vez que terminan su estancia, el Ayuntamiento organiza una acto en el que los nombra embajadores de Sevilla".
La llegada de estudiantes extranjeros no solo contribuye a mejorar la imagen de centros cosmopolitas que pueden ofrecer, si no que también repercute directamente en la actividad económica de las ciudades. Según un estudio de 2009 de la Universidad de Granada, se estimaba que los estudiantes internacionales desembolsaban una media superior a los siete mil euros. "Posiblemente esa cantidad ronde ahora los ocho mil euros, lo cual significa que el gasto total de los casi 3.000 estudiantes internacionales que vienen en distintos programas de movilidad internacional a la UGR debe rondar los 24 millones de euros", estima Dorothy Kelly. "Estos estudiantes tienen que alquilar un piso, realizan la compra diaria, se apuntan a un gimnasio, van al cine, al teatro... El impacto económico que revierte en la ciudad es muy importante".
La crisis afecta al bolsilloEl programa Eramus tal y como se conocía hasta ahora ha dejado de existir y ha pasado a desarrollarse bajo el nombre Erasmus+ cuyo objetivo es el del haber concedido becas a cuatro millones de personas desde este año a 2020, aunque desde algunas instituciones dudan de que sea así.
"Desde 2008 hasta 2012 el número de estudiantes ha sido un éxito", afirma el director del Centro Internacional de la Universidad de Sevilla, Enrique López, pero en los últimos años la crisis ha hecho mella en los bolsillos de los estudiantes "y de sus padres, que ven como cada vez es más difícil financiar" la estancia en otro país.
"El nuevo programa está muy bien y está mejor dotado", aclara López Lara, "pero también tiene el inconveniente de que acorta la estancia cuando está demostrado que lo ideal sería pasar un año".
Tanto desde el centro granadino como del sevillano coinciden en la importancia que tiene para ambos la salida y llegada de estudiantes europeos e internacionales, tanto en el ámbito académico como en el personal. Y aunque reconocen que aún quedan aspectos por mejorar, como la simplificación de la burocracia, aseguran que trabajan a diario en la mejora de la movilidad de los estudiantes.

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