lunes, 7 de diciembre de 2015

Un notario en el bosque de niebla saberuniversidad

El biólogo Jerónimo Torres dirige un proyecto en Ecuador para valorar el efecto de la conservación y reforestación de un bosque de niebla, uno de los ecosistemas tropicales más ricos desde el punto de vista de la biodiversidad, pero seriamente amenazado · Hasta ahora se han registrado más de 170 especies de aves y han identificado una tortuga de la que no se tenían noticias tan al sur del país.
LOURDES CHAPARRO
El biólogo Jerónimo Torres (izda.) con el técnico de campo José Manuel Seoane, en el bosque de niebla de la reserva Buenaventura, en Ecuador.
“Para un biólogo de campo este tipo de proyecto es un sueño, al poder contribuir a mejorar el conocimiento y la conservación de ecosistemas tropicales, que son los que poseen mayor biodiversidad”. Quien hace esta afirmación es el investigador de la Universidad de Córdoba (UCO) y biólogo Jerónimo Torres, uno de los científicos responsables de un proyecto de investigación de la biodiversidad de los bosques de niebla tropicales en Ecuador, uno de los ecosistemas más amenazados del planeta. El proyecto, según explica, se puso en marcha “por la la necesidad de conocer más sobre estos ecosistemas amenazados y poder divulgar al mismo tiempo sus valores, al ser los bosques nublados tropicales de los que albergan una mayor biodiversidad a nivel mundial”.

Torres, que también es profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales y Experimentales en la UCO, inició el estudio en 2014, por lo que se encuentra “en su ecuador”, ya que se prolongará hasta el año que viene. En este tiempo, detalla, “hemos realizado un par de estancias y quedan otras dos por cometer, mientras avanzamos en el análisis de los datos tomados y en la preparación de publicaciones”. Por el momento, este estudio ya ha dado sus frutos y el equipo que lidera Torres ha constatado la presencia de una tortuga que se desconocía tan al sur del país y han registrado más de 170 especies de ave. 

El proyecto de investigación se ha centrado en la reserva Buenaventura, situada al sur de Ecuador, en la provincia de El Oro. La zona natural está gestionada por la Fundación de Conservación Jocotoco. Una de las pretensiones de la iniciativa es evaluar la rehabilitación de este entorno, puesto que la fundación ha empezado a recuperar el ecosistema original después de adquirir terrenos agrícolas y propiciar la recuperación del bosque tropical montañoso. La iniciativa se coordina desde la Universidad Técnica de Machala (Ecuador) y está patrocinado por el Proyecto Prometeo de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de la República del Ecuador.

Torres avanza que los biólogos ahora están en proceso de determinación de una posible nueva especie de rana y reconoce que se trata de un proceso “lento y todavía no ha concluido”. Asegura que “no podemos afirmar si es una nueva especie o una subespecie, pero lo que representa es la importancia de conservar estos puntos calientes de biodiversidad, de evitar la destrucción de estos bosques de niebla en los que queda mucho por descubrir y cuya desaparición podría conllevar la extinción de especies todavía desconocidas”.

El biólogo de la Universidad de Córdoba destaca también la importancia de los bosques de niebla tropicales a nivel mundial “debido a la elevada biodiversidad y número de endemismos que albergan” y advierte de que “son de los ecosistemas tropicales más amenazados, con disminuciones de hasta el 90% de su superficie, quedando en la mayoría de los casos fragmentos de sus extensiones originales”. Esta deforestación, subraya, se debe “al uso de estas tierras para otros fines, principalmente ganaderos, por lo que quedan convertidos en pastizales”. Describe que en ellos se pueden observar muchas especies y destaca que “llama la atención el canto de distintas aves y el sonido que emiten los grupos de monos aulladores, pero por su colorido destacaría los tucanes así como las ranas venenosas, por su vuelo y tamaño los colibríes, por su paso lento y cómico los armadillos y por su aspecto curioso con su hocico alargado los coatíes”.

Por el momento, la UCO es la única universidad española que actualmente desarrolla un proyecto como este. No obstante, Torres señala que “no es la única que desarrolla proyectos en ecosistemas tropicales, de hecho Ecuador está apostando por la investigación y recibiendo investigadores de todo el mundo que están desarrollando proyectos en este país andino”. 

En esta investigación también trabaja el catedrático de Zoología de Córdoba José Manuel Seoane. Ambos científicos cuentan con la colaboración de dos universidades ecuatorianas: la Universidad Técnica de Machala y la Universidad Nacional de Loja. Participa también la Fundación de Conservación Jocotoco y lo patrocina el Proyecto Prometeo de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de la República del Ecuador. 

Para conocer la evolución del trabajo se puede consultar aquí



No hay comentarios:

Publicar un comentario