martes, 14 de julio de 2015

‘New Horizons’ revela el lado nunca visto de Plutón elpais

La sonda llega hoy al último confín del Sistema Solar

  • Así será el vuelo de la ‘New Horizons’ hasta Plutón


Fotografía de Plutón enviada ayer por la NASA.

Caronte, el principal satélite de Plutón, es tan grande en relación al planeta que casi deberíamos hablar de un planeta doble. De hecho la influencia gravitatoria entre ambos hace que siempre se muestren la misma cara uno a otro, como ocurre con la Luna con respecto a la Tierra. Excepto que en el caso de Plutón y Caronte, el bloqueo es mutuo.
La foto que distribuyó ayer la NASA es la que mejor muestra el hemisferio de Plutón que siempre mira a Caronte. La trayectoria que sigue la sonda hace que esta foto sea única: todas las que se obtengan durante el sobrevuelo de la sondaNew Horizons, que hoy llega al planeta, corresponderán al hemisferio opuesto.
New Horizons es una sonda de sobrevuelo, no orbital. Hoy, sobre las dos de la tarde, hora peninsular española, pasará de largo ante Plutón y Caronte, y acumulará toda la información que pueda. No se conocerá información adicional, probablemente, hasta la madrugada española. 
Probablemente la calidad de la imagen enviada ayer haya decepcionado a más de uno. Se ven detalles, sí, pero muy confusos. Hay trazas de barrancos y cráteres pero no es fácil distinguir la naturaleza de las famosas manchas oscuras espaciadas regularmente alrededor de su ecuador. Porque lo que se ve casi en el centro del disco es el polo norte.
Durante la noche, el frío es tan intenso que su escasa atmósfera se congela sobre el suelo
Por cierto que Plutón tiene su eje de rotación inclinado más de 100 grados. Es como una pelota que rueda a lo largo de su órbita. Sólo el planeta Urano tiene un comportamiento parecido. El resultado son unas estaciones y una secuencia de días y noches de lo más extraño. En los polos, día y noche no duran seis meses, como en la Tierra, sino más de un siglo. Durante la noche, el frío es tan intenso que su escasa atmósfera se congela sobre el suelo.
Dos razones explican la aparente baja calidad de estas imágenes. Primero, la relativa distancia a que todavía se encontraba la nave (más de cuatro millones de kilómetros o sea, unas diez veces la que separa la Tierra y la Luna). Y, segundo, el bajísimo nivel de luz disponible: el Sol, a más de cinco horas-luz de distancia, es poco más que una estrella muy brillante. A pleno mediodía en Plutón, no hay mucha más claridad que durante las horas posteriores al ocaso en la Tierra. De hecho, parte de la iluminación de esta foto corresponde a luz reflejada por Caronte.
Los resultados deberán ser muy distintos cuando se reciban las fotos obtenidas durante la máxima aproximación. Eso será hacia la madrugada del miércoles, cuando se reciba una selección de los datos obtenidos. En ellas se espera distinguir detalles del tamaño de un campo de fútbol.
Pero hoy por hoy, nadie tiene realmente idea de las sorpresas que pueden depararnos.
Rafael Clemente es ingeniero industrial y fue el fundador y primer director del Museu de la Ciència de Barcelona (actual CosmoCaixa).

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